Cuba quiere un diálogo con EEUU serio y sin injerencia en asuntos internos

21

Elmer Pineda dos Santos

Cuba quiere un diálogo serio y un acercamiento sin injerencia en asuntos internos con el gobierno de Estados Unidos, aseguró  el canciller Bruno Rodríguez, luego de que esta semana el gobierno de la isla rechazó una solicitud de la embajada estadunidense en La Habana para importar combustible diésel para sus generadores, al calificar la petición como descarada, debido el bloqueo energético que mantiene el presidente Donald Trump contra la isla. Ayer, esta situación provocó el colapso de la red eléctrica por segunda vez en una semana.

La Habana está abierta a un diálogo serio y responsable con Washington, pero el acercamiento tiene que ser sin injerencia en los asuntos internos, declaró Rodríguez en el marco de la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac),  en Bogotá.

En el evento, el canciller cubano denunció “la escalada de agresiones del gobierno estadunidense contra nuestro país, en particular la aplicación de un cerco petrolero con palpables impactos en el pueblo cubano”. Asimismo, reiteró la voluntad de su nación para que el resultado de la cumbre “ponga de manifiesto el principio de la unidad en la diversidad” y que Latinoamérica se consolide como una zona de paz “ante un escenario internacional que amenaza con subvertir el derecho internacional mediante la fuerza, la coerción y presiones unilaterales”.

Embajada estadunidense, sin combustible

Por otra parte, la negativa del gobierno cubano para que la representación diplomática estadunidense en La Habana importe combustible para su propio uso, podría obligar a que el personal no esencial abandone la isla en mayo o “posiblemente antes”, advirtió la embajada esta semana en una comunicación interna enviada al Departamento de Estado estadunidense.

La independencia de Cuba es innegociable

Foto
El canciller cubano destacó el interés de su país por consolidar a Latinoamérica como región de paz.

En una nota dirigida a la embajada, la cancillería cubana recalcó que el objetivo del bloqueo impuesto por la administración Trump es “causar el mayor daño posible a la economía cubana, al bienestar del pueblo y a su nivel de vida.

“El ministerio interpreta como una desvergüenza la pretensión de la misión diplomática de acceder a un bien como un privilegio que niega al pueblo cubano”, añadió el documento, según una traducción del Departamento de Estado a la que tuvo acceso el Washington Post.

Desde que el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reconoció la semana pasada que el Gobierno está en conversaciones con el de Estados Unidos, poco se ha podido conocer sobre las temáticas a abordar, el número de encuentros, el tono de los mismos no fueron revelados de manera oficial. Sin embargo, sí incidió en que él estuvo presente en todas las reuniones que pretendían acallar los rumores de que las negociaciones comenzarían con su destitución.

El último viernes, después de que Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, advirtiera que la apertura económica en la isla “no es suficiente”, el vicecanciller cubano, Carlos Fernández de Cossío, fue tajante durante una conferencia de prensa en La Habana. “El sistema político cubano no es objeto de negociación, ni ninguno de sus dirigentes políticos. Trump está queriendo borrar la independencia de Cuba y eso es innegociable”.

Cuba no ha recibido importaciones de petróleo en los últimos tres meses, declaró la semana pasada el presidente de la nación caribeña, Miguel Díaz-Canel, quien acusó la “brutal” presión de Washington sobre América Latina para aislar a su país y el bloqueo “genocida, criminal e inhumano” que azota la isla hace más de 60 años, recrudecida exponencialmente en las últimas semanas. “Vamos a dar la vida defendiendo la Revolución”, aseguró con firmeza.

El presidente tacha de “genocida, criminal e inhumano” el cerco energético y celebra la llegada de ayuda humanitaria y pide defender la soberanía de Cuba frente a la asfixia de Trump: “Vamos a dar la vida defendiendo la Revolución”.

La embajada

Embajada de EEUU en La Habana amplía trámites de visas, sin incluir las ...La embajada estadounidense en Cuba es un gran edificio ubicado en el malecón de la capital, que consume diésel y depende de generadores para obtener electricidad durante los frecuentes apagones de los últimos 18 meses. Gracias a las medidas del gobierno de Trump, el personal diplomático estadunidense se ha trasladado a viviendas colectivas para ahorrar combustible y trabaja a distancia cada vez más.

Según informes anteriores, la embajada operaba con la mitad de su personal y limitaba el uso de generadores en algunas residencias –que cuentan con baterías, paneles solares y teléfonos satelitales– a cuatro horas diarias.

Arroz, frijoles, medicamentos, leche en polvo, material de higiene. De todo eso, y de denuncia contra Donald Trump por el cerco energético que mantiene sobre Cuba desde finales de enero, van cargados los barcos que estos días se dirigen a la isla, fletados por una parte de la izquierda latinoamericana y europea

La solución en los términos de Washington podría traer la liberación de los presos, la apertura a la inversión o la destitución de alguna figura de peso, pero los objetivos últimos responderían a los intereses de un organismo depredador. Después de todo, hay que agradecer el obsceno imperialismo de Donald Trump cuando dice que “tendrá el honor de tomar Cuba” porque “él puede hacer lo que sea cuando quiera”. Este nivel de desfachatez destruye los refugios retóricos de los actores políticos menores, que no tienen dónde meterse ante las frivolidades y los divertimentos humillantes del usurpador, señala Carlos María Álvarez en El País de España.

* Periodista cubano asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE,