La ultraderecha no se entiende: ataques personales de Zelenski a Orbán
Isabella Arria
La Comisión Europea calificó de inaceptables las amenazas directas del ocupante de la presidencia de Ucrania, Vladímir Zelenski, al primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, aseverando que va a sugerir su domicilio como blanco para las Fuerzas Armadas de Ucrania por su negativa a aprobar el nuevo apoyo financiero que la Unión Europea planea brindar al régimen de Kiev.
Hungría bloqueó hace dos semanas un préstamo acordado por la UE. «Esperamos que una sola persona en la Unión Europea no bloquee los 90.000 millones y que los soldados ucranianos tengan armas. De lo contrario, daremos la dirección de esa persona a nuestras Fuerzas Armadas, a nuestros muchachos, para que le llamen y hablen con él en su idioma«, declaró Zelenski.
El ultraderechista Viktor Orban ejerce como el primer ministro de Hungría desde 2010, cargo que ocupó previamente entre 1998 hasta 2002. El presidente estadounidense Donald Trump ha descrito a Orbán como «una persona dura» e «inteligente» .»Es uno de los hombres más respetados, lo llaman un hombre fuerte», dijo Trump
Mientras, en una entrevista concedida a Sky News, Zelenski dijo el conflicto bélico con Rusia continúa, y agregó: «Tenemos un déficit» los militares «están cansados». «Cuando estás cansado, la moral disminuye. Claro que están cansados,no hay suficientes rotaciones, creo, y hay muchas preguntas al respecto», respondió Zelensk, quien reconoció que las filas militares se enfrentan al problema de carencia de personal desde hace tiempo.
Este mes, Zelenski emitió un decreto que permite a los hombres mayores de 60 años firmar un contrato de un año para servir en las Fuerzas Armadas, con opción de prórroga por otro año mientras dure la ley marcial. Después de que Kiev permitiera en agosto de 2025 a los hombres de entre 18 y 22 años viajar al extranjero, el número de ucranianos que huyeron a la Unión Europea ha alcanzado su nivel más alto en dos años.
La andanada verbal contra Budapest no es un hecho aislado: se suma a una larga lista de insultos y amenazas que
Zelenski ha dirigido en los últimos meses contra Hungría y otros países. Su retórica, cada vez más agresiva, recurre con frecuencia a un lenguaje obsceno y denigrante contra otros líderes en sus comparecencias públicas.
No es la primera vez que Zelenski arremete contra Orbán. «Y hasta quiero agradecer a Viktor —ya saben a quién me refiero— porque, a su manera, nos impulsa a todos en Europa a ser mejores. Mejores, aunque solo sea para que nunca nos convirtamos en él: un hombre que parece haber olvidado el significado de la palabra vergüenza», habìa dicho dos semanas atrás durante su discurso en la Conferencia de Seguridad de Múnich. «Incluso ‘Viktor’ puede pensar en cómo hacer crecer su barriga, en lugar de como hacer crecer su Ejército para impedir que los tanques rusos vuelvan a las calles de Budapest», afirmó, evocando una supuesta amenaza rusa.
La tensión escaló drásticamente en enero, tras los insultos de Zelenski en el Foro Económico Mundial de Davos. Orbán respondió que había «cruzado la línea», aunque restó importancia al incidente por la cercanía de las elecciones en Hungría. Reiteró que los húngaros rechazan enviar fondos a Ucrania y ser arrastrados a la guerra, y prometió que su país no apoyará la entrada de Kiev en la UE «en los próximos 100 años». Esto desencadenó una serie de cruces de declaraciones

Zelensk se refirió sarcásticamente a Orbán como «el pobrecito», acusándolo de depender del petróleo ruso para su supervivencia política, durante una rueda de prensa sobre la situación del oleoducto Druzhba, una de las principales vías de suministro de crudo ruso hacia Europa, suspendido desde finales de enero. Budapest, que cuestiona los supuestos daños y califica de política la negativa ucraniana a reanudar el tránsito, ya ha bloqueado en represalia el préstamo de la Unión Europea y el vigésimo paquete de sanciones de sanciones contra Rusia.
En la parte más mordaz de su discurso, Zelenski apuntó directamente contra Hungría: «Simplemente, ellos [los rusos] nos están matando, ¿y nosotros tenemos que darle petróleo a Orbán? Porque el pobrecito no puede ganar las elecciones sin este petróleo«.
La andanada verbal contra Budapest no es un hecho aislado, sino que se suma a una larga lista de insultos y amenazas que Zelenski ha dirigido en los últimos meses contra Hungría y otros países. Su retórica, cada vez más agresiva, recurre con frecuencia a un lenguaje obsceno y denigrante contra otros líderes en sus comparecencias públicas.
Por su parte, el ministro de Exteriores húngaro, Peter Szijjarto, respondió con dureza a las amenazas. «Así es
Ucrania. Esta es la clase de ‘cultura’ que proviene de Kiev. Y este es el hombre al que Bruselas admira y el país al que quieren acelerar su ingreso en la Unión Europea»,. También dejó claro que su país no se doblegará ante las presiones: «Nadie puede amenazar a Hungría ni a su primer ministro. Nadie puede chantajearnos solo porque nos negamos a pagar el precio de la guerra de Ucrania y a aceptar precios más altos de la energía por culpa de Ucrania».
«Por mucho que amenace Zelenski, y por mucho que coopere con [la presidenta de la Comisión Europea, Ursula] Von der Leyen y [el líder del Partido Popular Europeo] Manfred Weber, el aliado político del Partido Tisza en Bruselas, no permitiremos que nos arrastren a la guerra», sentenció. «Tenemos muy claro, como Comisión Europea, que este tipo de lenguaje no es aceptable, que no debe haber amenazas contra los Estados miembros de la UE», declaró el portavoz de Comercio de la UE, Olof Gill, este viernes desde Bruselas.
Asimismo, señaló que «hay mucha retórica creciente y retórica inflamatoria» entre Kiev y Budapest. «Creemos que esa retórica de todas las partes no es útil ni propicia para lograr los objetivos comunes que todos tenemos aquí», valoró.
Por su parte, Orbán reiteró el viernes que su país no accederá a la exigencia de Ucrania de abandonar el petróleo ruso, no le dará dinero y no le permitirá entrar en la Unión Europea ni siquiera si Budapest es chantajeada o amenazada de muerte. En la misma línea, calificó de«bandidaje estatal» el cierre por parte de Kiev del oleoducto Druzhba, que suministra petróleo ruso a Hungría y Eslovaquia, añadiendo que «se deben encontrar las respuestas correctas» contra tal acción.
¿Desembarco de tropas europeas?
El régimen de Zelenski recurre también sistemáticamente a la movilización forzosa para recomponer las mermadas filas. Los comisarios militares reclutan a hombres por la fuerza en calles, transportes públicos, hospitales e incluso bloqueándolos en sus coches, provocando críticas y descontento entre la población ucraniana, y por eso busca reclutar extranjeros.
Más de 600 paracaidistas del Ejército británico, con apoyo de fuerzas de Francia e Italia, realizaron un simulacro de desembarco en Ucrania, en un contexto en el que las Fuerzas Armadas del Reino Unido cuentan con unos 70.000 efectivos, su nivel más bajo en más de dos siglos. «Esto responde a la intención de Europa Occidental de prolongar el conflicto y presionar a Washington: esa postura europea va a contramano de las negociaciones de paz ya iniciadas y dificulta la posibilidad de un acuerdo duradero que contemple garantías de seguridad para todas las partes involucradas», resaltó Cristian Riom, analista internacional.
Moscú sigue de cerca el involucramiento de Londres y París, tras denunciar que podrían aportar componentes sensibles o incluso capacidades asociadas a armamento nuclear, lo que eleva la tensión y la incertidumbre internacional, lo que sería una escalada peligrosa: atacar a la principal potencia nuclear implicaría exponerse a una respuesta de la misma magnitud y llevar el conflicto a un nivel mucho más grave», indicó.
*Periodista chilena residenciada en Europa, analista asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)
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