Para Milei, gran parte de los empresarios ya son sus enemigos políticos y económicos
Claudio della Croce

Dicen que a los temerarios, como Milei, los mueve el mismo temor atávico que a sus víctimas. Después está la voluntad, hecha poder por el mandatario, suerte de “superhombre” nietzscheano capaz de generar su propio sistema de valores que sólo identifica como bueno lo que de él se origina. Su empoderamiento contrasta con el de sus dos inmediatos predecesores (Mauricio Macri y Alberto Fernández) y deja al descubierto el desempoderamiento del resto de los políticos y el de quienes supuestamente son algunos de los empresarios más poderosos del país.
“Muchas gracias por este gran aporte al despertar de un País que, pese a estos delincuentes, quiere ser grande nuevamente. Los apodos aludían al CEO del Grupo Techint, Paolo Rocca; al dueño de FATE, Javier Madanes Quintanilla; y al fundador y CEO de Neumen, Roberto Méndez.
Tanto Madanes como Rocca hicieron sus declaraciones – cuidadas, pero cuestionadoras – sobre el modelo, en los últimos dos años. Todos elogian la estabilidad macroeconómica, pero del lado de los más amistosos con el gobierno plantean que “el modelo de Milei es darle competitividad a los que invierten” y que el proveedor nacional tiene que “salir a competir y bajar sus costos cómo pueda”. Lejos de la narrativa oficial del boicot, en el mercado se ve un repliegue empresario relacionado a una crisis de actividad y a la imposibilidad fáctica de negociar un paraguas protector ante la desmedida apertura importadora.
Milei hizo de su temeridad el arma para cumplir su voluntad, la que en dos años alcanzó el gobierno y en dos años más llegó a ostentar y detentar este poder con el que enfrenta a los dueños del supuesto poder permanente. Sin partido, sin funcionarios experimentados ni cuadros políticos, construyó una gobernabilidad que hoy parece más fuerte que la de su predecesor, con la adhesión de un número suficiente de legisladores y gobernadores para sancionar leyes controvertidas como la reforma laboral, la baja de la edad de imputabilidad y la ley de Glaciares.
Triunfo político del gobierno
Ahora, Milei rompe con el Círculo Rojo y declara la guerra a la cúpula empresaria a la que acusa de conspirar. Convencido de que “no confían en él” y de que forman parte del problema y no de la solución, rompió esta semana los puentes con el núcleo más poderoso del empresariado, tras los cruces con Techint por los tubos del gasoducto, el cierre sorpresivo de la fábrica de neumáticos Fate. En sus acusaciones públicas en redes, habla de conspiraciones, devaluaciones inducidas y hasta de “delincuentes”.
Todo ello, en el marco de una economía recesiva, un consumo que en enero volvió a caer, con el persistente aumento de la morosidad bancaria, una inflación que sube desde hace ocho meses y encuestas que indican una creciente incertidumbre económica. Lo que vuelve más meritorio y sorprendente el empoderamiento de quien hoy abrirá el tercer año de sesiones ordinarias de su mandato.
Pero también despierta el interrogante de hasta dónde la voluntad individual (en este caso de alguien que se autopercibe elegido por Dios), puede construir una realidad que no sólo consiga el sometimiento del adversario sino una verdadera mejora en la calidad de vida de las personas.
La inversión
La inversión muestra el peor desempeño del siglo XXI durante el gobierno de Javier Milei. Si a esto se agrega que, como resultado, Milei es el único presidente con saldo negativo de inversión extranjera directa —es decir, cuando se compara lo que ingresa con lo que egresa— en los primeros 24 meses de gestión, los datos son concluyentes.
Según datos de la CEPAL, Argentina es el único país entre los principales de Latinoamérica cuya productividad laboral disminuye: trabajando la misma cantidad de horas se produce menos, o se requiere más tiempo para producir lo mismo. Con menos capital, menor productividad del capital y del trabajo, el horizonte de mediano plazo en términos de actividad y crecimiento no resulta promisorio, sino una continuidad de la tendencia de las últimas décadas.
Menores imputables
El último viernes, el Senado convirtió en ley al proyecto de reforma del régimen penal juvenil, que baja la edad de imputabilidad de los menores a los 14 años. Una vez más, la oficialista La Libertad Avanza (LLA) logró la sanción del texto con el acompañamiento de las bancadas aliadas de la Unión Cívica Radical (UCR), la neoliberal Propuesta Republicana (PRO) y bloques provinciales.
Mientras Milei se pasea por EEUU, la inversión en Argentina atraviesa un escenario crítico: aunque se mantiene un flujo de inversión extranjera directa en sectores como energía y minería impulsados por nuevos incentivos, la inversión productiva y manufacturera continúa muy débil y aparecen señales de desinversión en otras áreas. El economista Diego Giacomini advirtió que el país acumula tres décadas de descapitalización y sostuvo que “Milei tiene el peor nivel de inversión de los últimos siete presidentes”
El Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI)
El gobierno había aprobado entre 10.000 y 19.000 millones de dólares para la cantidad de proyectos que plantea el RIGI y que existía una expectativa de otros casi 40.000; en total, si se aprobaran todos, serían alrededor de 50.000 millones de dólares, con la exigencia de pagar solamente el 20% al contado y el resto a lo largo de los años.

Eso implicaría unos 10.000 millones de dólares de aumento de la inversión dentro del esquema del RIGI a lo largo de varios años, lo que representaría sobre el producto bruto un incremento ese año de 4 o 5% del total de la inversión sobre el PBI. Sin embargo, dado que la inversión es tan baja y probablemente la menor en muchísimo tiempo, aun con todo el RIGI la Argentina volvería apenas a los niveles promedio que tenía antes de Milei, añade Giacomini.
Las preguntas de los analistas son: ¿a qué obedece la menor inversión registrada en estos dos años y cuánto puede modificar el RIGI? ¿Realmente logrará compensar la pérdida acumulada en este período?
Mientras el gobierno afina los detalles para «vender» el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como la vía de entrada a la economía argentina durante la «Argentina Week» en Nueva York, mientras Milei desplaza al contrapoder de la industria pesada, a cuyas máximas figuras el propio oficialismo decidió subir al cuadrilátero de la disputa pública.
El plato fuerte que el ministro de Economía, Luis Caputo servirán a Wall Street es el RIGI, ahora potenciado con la reglamentación del estratégico segmento del upstream petrolero. La promesa de estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria es el menú que ofrece el gobierno para destrabar el ingreso de divisas.
Consumo
La realidad muestra que el consumo arrancó el 2026 con números en rojo. Según el último informe de la consultora Scentia, las ventas de productos masivos se desplomaron 7% en enero respecto a diciembre. La crisis de ingresos y el recalentamiento de la inflación volvieron a impactar de lleno en los hogares, que reducen compras y ajustan el gasto ante la pérdida de poder adquisitivo.
El dato más contundente del relevamiento es la baja en las ventas en volumen durante enero, ya que se trata de uno de los peores inicios de año para el consumo masivo en los últimos tiempos, consolidando un ciclo contractivo que ya se había observado en 2025. Para peor, el balance también fue negativo en la comparación interanual: las ventas disminuyeron 1,1%.
La retracción fue generalizada en todo el país y afectó tanto a supermercados como a autoservicios independientes. Respecto a diciembre, la caída fue estrepitosa en las grandes cadenas (15,4%), que también experimentaron una baja de 3,3% en comparación a enero de 2025. Mientras tanto, en los comercios de cercanía el retroceso fue del 12,5% en la medición intermensual, mostrando un deterioro más profundo en el canal tradicional. En retrospectiva, las ventas contra enero del año pasado bajaron 4,2%.
El informe vincula directamente el derrumbe del consumo con el contexto de inflación persistente y salarios que todavía no logran recomponerse en términos reales. El consumidor prioriza productos básicos y reduce compras en categorías no esenciales. En algunos rubros discrecionales, la baja casi alcanza el 10% interanual. Incluso en alimentos y artículos de higiene se observan caídas relevantes en volumen, lo que refleja la profundidad del ajuste en los hogares.
Según el último Informe sobre Bancos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la morosidad de los hogares alcanzó el 9,3% en diciembre de 2025. La actividad económica creció un 4,4% en 2025, pero los sectores que impulsan el número -agro, minería y petróleo, y actividad financiera- no crearon ningún puesto de trabajo formal. Es el modelo mileísta de la economía primarizada.
A nivel regional, el interior del país mostró descensos más marcados que el Area Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde las promociones y estrategias comerciales de las grandes cadenas amortiguaron parcialmente la caída.

