Argentina: Milei en defensa del capital y contra el trabajador
Claudio della Croce
En los dos años del gobierno del libertario presidente argentino Javier Milei el ajuste contra las grandes mayorías nunca se detuvo, ni siquiera en el contexto electoral. La ultraderecha no encuentra aún una resistencia poderosa y consigue un consenso más general en torno a la necesidad de recortar el gasto público y los salarios para mantener el dichoso orden macro. Ahora, la motosierra ha llegado con fuerza al mercado de trabajo argentino en defensa del capital y contra el trabajador.
.El 20 de febrero, Mile logró uno de sus mayores triunfos desde que accedió al poder en diciembre de 2023: tras conseguir la aprobación de la Cámara de Diputados, el Senado se apresta a dar luz verde a una polémica reforma laboral que da la vuelta como un calcetín a la actual legislación laboral del país, cuyo origen se remonta a 1974. La prensa argentina destaca que Milei ha alcanzado un éxito político que se le resistió a Gobiernos de derechas anteriores.
La última medición para el informe Latam Pulse de febrero 2026 encendió alertas sobre el impacto social de la reforma laboral de Milei: una parte significativa de los encuestados cree que los cambios podrían derivar en más precariedad, pérdida de derechos y menor inversión, en un escenario ya atravesado por fuerte incertidumbre económica. El capítulo dedicado a la reforma laboral muestra un escenario dividido, pero con una tendencia clara en las repercusiones esperadas. Para el estudio, fueron consultadas 4.761 personas entre el 19 y el 24 de febrero.
Entre los principales temores que emergen del relevamiento se destacan: Más precariedad laboral, pérdida de derechos adquiridos., impacto incierto o negativo en salarios reales y dudas sobre si efectivamente atraerá más inversión privada. Uno de los ejes más sensibles del informe es la evaluación de las consecuencias económicas estructurales. La idea de que flexibilizar el mercado laboral derive en más inversión no aparece como consenso social.
La crisis económica llegó para quedarse
La crisis económica dejó de ser un escenario eventual y se volvió un estado permanente, una forma específica de funcionamiento de la economía de la última década.»Ya no nos preguntamos si tendremos que volver a atravesar un escenario caótico en materia de ingresos y empleo. Sabemos que así será. El condicional si fue reemplazado por el cuándo. Más temprano que tarde los dólares que tiene el Banco Central no serán suficientes, que los efectos de la crisis reaparecerán y que toda estabilidad será solo temporaria», señala Marco Kofman en Crisis.
Con salarios entre 21% (en el sector privado) y 36% (en el sector público) por debajo del nivel de 2016, el asume con que la falta de dólares de la economía la crisis no solo persiste sino que se profundizó notablemente. Y pese a que a los sindicatos argentinos han intentado frenar la reforma laboral con una huelga general, Milei y su Gobierno de La Libertad Avanza (LLA) han encontrado un ecosistema favorable para impulsar una medida regresiva que recoge demandas históricas de los empresarios y restringe de manera evidente derechos laborales.
Auge de la informalidad
Con una economía estancada, una inflación aún alta (32,9% en enero de 2026), un mercado laboral con un alto nivel de informalidad —las estadísticas oficiales revelan una continua pérdida de puestos de empleo asalariados (empleo formal y con contrato), tanto en el sector privado como en el público, y un crecimiento de trabajadores autónomos e informales— y uno ssindicatos debilitados, Milei encontró el camino despejado.
El empleo asalariado formal cayó casi un 3% entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025: una pérdida en ese lapso de 294.000 puestos de trabajo registrado bajo contrato, en sectores como la industria, la construcción y el comercio, e incluso en el sector público, donde unas 80.000 personas han perdido su trabajo desde que Milei tomó las riendas de Argentina., lo que ha contribuido a una mayor precarización del mercado de trabajo.Buena parte de los expulsados del mercado laboral formal son reabsorbidos por el mercado informal.
Según datos oficiales correspondientes al tercer trimestre de 2025, el nivel de informalidad laboral es del 43,3% en Argentina, por debajo de la mayoría de países latinoamericanos pero creciente en los últimos años.
Con un salario medio bruto de 1.150 dólares (976 euros) al mes, tener un empleo en Argentina en muchos casos no es suficiente para vivir, admite Perfil. Otras cifras oficiales dan cuenta de un mercado laboral disfuncional: un 16,1% de las personas con trabajo buscan otro mejor o pluriempleo y un 28,2% trabaja más de 45 horas semanales en uno o más empleos por salarios bajos que ya hace tiempo perdieron la carrera contra la elevada inflación argentina.
Milei ha optado por ponerse del lado de los empresarios a costa de una clase trabajadora cada vez más precarizada. El Gobierno de Milei asegura que con su reforma bajarán los costes empresariales, lo que permitirá aumentar las contrataciones formales. En general, el empresariado está a favor de la medida, pero advierte de que para generar trabajo formal se necesita crecimiento económico mediante un impulso al crédito y la inversión y un aumento del consumo interno.
La oposición y los sindicatos consideran que la nueva legislación laboral acarrea una pérdida de derechos para los trabajadores que no va a provocar ninguna de las bondades anunciadas por el presidente argentino, porque la
reforma laboral de Javier Milei flexibiliza la jornada de trabajo y la estira hasta las 12 horas, siempre que a lo largo de la semana no se superen las 48 horas de trabajo. Es decir, otorga poder al empresario para distribuir a su antojo la duración de la jornada laboral, hasta 10 o 12 horas, pero no alarga las horas totales de trabajo en la semana.
Derechos (y salarios) de los trabajadores
Aunque la reforma laboral auspiciada por Milei no suprime el derecho a huelga, sí que lo limita al establecer unos servicios mínimos del 50% y del 75% en muchos sectores de la economía argentina que con la nueva medida pasan a considerarse esenciales. En este sentido, el proyecto incrementa la lista de servicios esenciales que tienen fuertes restricciones al derecho de huelga al añadir el sector educativo y los servicios aduaneros, entre otros. Eso limita el número de trabajadores que puedan hacer huelga.
La reforma de Milei también introduce modificaciones regresivas en la ley de asociaciones sindicales. La nueva norma establece que las asambleas sindicales no deberán afectar el normal desarrollo de la empresa, deberán contar con autorización del empleador y el trabajador no cobrará por ese tiempo.
La nueva legislación laboral argentina contempla también la introducción del salario dinámico en función de la productividad de la empresa. En el sueldo de la persona trabajadora tendrán un menor peso a los componentes fijos del salario y habrá una mayor arbitrariedad por parte del empleador para fijar los componentes variables del mismo. En una economía donde el dólar tiene un gran protagonismo, el proyecto permite que los salarios sean pagados en moneda nacional o extranjera y también una parte en «especie, habitación o alimentos».
Las vacaciones podrán fraccionarse en distintos tramos a lo largo del año, siempre que cada período tenga una duración mínima de siete días corridos, lo quereduce la obligación de las empresas de otorgar un bloque largo y único de descanso. Se mantiene, además, la regla de que deben concederse dentro del período comprendido entre el 1 de octubre y el 30 de abril del año siguiente, con la obligación de que el empleador notifique al trabajador la fecha de inicio con al menos 30 días de anticipación.
Con salarios entre 21% (en el sector privado) y 36% (en el sector público) por debajo del nivel de una década atrás, los argentinos se encuentran con que la falta de dólares de la economía no solo persiste sino que se profundizó notablemente. El problema, obviamente, no eran los salarios. Los dólares no alcanzan, ni van a alcanzar. La deuda externa del Estado enfrentará onerosos vencimientos en los próximos años, mientras que la deuda externa del sector privado está en sus máximos registros históricos.
*Economista y docente argentino, investigador asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)