Cuatro años de guerra en Ucrania sin paz a la vista

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Juan Antonio Sanz-Público.es

La guerra entra en su quinto año, con Moscú y Kiev empeñados en una lucha de desgaste.

Estos cuatro años de guerra, desencadenada con la invasión rusa de Ucrania el 24 de febrero de 2022, han cambiado el paradigma de la seguridad en Occidente, han evidenciado el imparable avance ruso hacia el autoritarismo y han mostrado el fracaso de Europa y Estados Unidos a la hora de dirimir con Moscú una crisis avivada precisamente desde Washington y Bruselas, que se le ha ido a todo el mundo de las manos y para la que sirven poco las conversaciones auspiciadas por la Casa Blanca.

Es una crisis, la más grave ocurrida en suelo europeo desde la Segunda Guerra Mundial, que el presidente estadounidense, Donald Trump, ha tratado de finiquitar, sin éxito, con una caótica diplomacia desde que llegó al poder en enero de 2025, sin tener en cuenta la cerrazón de los contendientes ni el doble juego de las potencias europeas. Además, para Trump solo cuenta el negocio y el dinero que paga Europa por las armas estadounidenses ya no compensa la inestabilidad global que está causando el conflicto.

Europa, liderada por Londres, París y Berlín, se obstinó en azuzar un conflicto que Ucrania nunca podría remontar, con miles de millones en armas que se han volatilizado en el campo de batalla y eludiendo desde un principio el diálogo directo con el Kremlin, a pesar de no tener aquella la capacidad real para inclinar la balanza militar a favor de Kiev y menos aún de ayudarla a recuperar el 20% de su territorio hoy día en manos rusas.

Trump complicó la guerra, pero abrió canales de diálogo 

Zelenski, Stramer, Macron

Este verano será crucial para la guerra

Europa apuesta por mantener la capacidad bélica de Kiev y rearmarse

Imágenes de las películas 'Maidan', 'Winter on Fire', 'Donbass' e 'Inner Wars'.
Imágenes de las películas ‘Maidan’, ‘Winter on Fire’, ‘Donbass’ e ‘Inner Wars’, películas que anticiparon la guerra de Ucrania

Más aún cuando la invasión de Ucrania tuvo como efecto rebote la ampliación de la Alianza Atlántica a Suecia y Finlandia. Rusia no ve a estos países como una amenaza directa e inmediata sobre el desarrollo de la contienda, pero entiende que Bruselas se está preparando para un próximo choque de intereses en el Ártico, un área muy cortejada internacionalmente, como ya ha puesto de manifiesto la presión de EEUU para hacerse con Groenlandia.

Rusia aguantará si aguanta su economía de guerra

Los próximos meses serán cruciales en este sentido para Moscú, sobre todo si concentra sus esfuerzos en la parte deDonetsk sin conquistar, en concreto contra las ciudades fortificadas de Sloviank, Kramatorsk y Kostiantínivka. En esta localidad ya hay fuerzas rusas combatiendo. Su caída abriría el paso hacia Kramatorsk y la conquista total del Donbás. Pero si fracasa Rusia, la prolongación de la guerra uno o dos años más será un hecho. 

Ucrania, ¿una bomba de relojería para la UE?

De momento, Moscú ya ha conseguido uno de sus objetivos con la invasión, es decir, descartar sine die la entrada de Ucrania en la OTAN. Ahora queda por ver si consigue lo mismo con la adhesión a la UE, un paso considerado por la mayor parte de los socios comunitarios de gran importancia geopolítica. Aunque posiblemente desbarate las arcas de la Unión durante muchos años e incluso pueda poner en peligro su propia existencia.
Zelenski tropieza con la corrupción
Zelenski en medio de la corrupción

*Periodista y analista para Público.es en temas internacionales. Es especialista universitario en Servicios de Inteligencia Historia Militar.