Barbados: Mia Mottley y el BLP ganan todos los escaños del Parlamento
Victoria Korn-CLAE
La líder del Partido Laborista de Barbados (BLP), Mia Mottley, juró este jueves como primera ministra para su tercer mandato consecutivo, tras su contundente victoria en las elecciones generales. El oficialismo barbadense volvió a imponerse con fuerza en las elecciones generales del 11 de febrero, al adjudicarse la totalidad de los 30 escaños de la Cámara de la Asamblea. Con este resultado, la primera ministra Mia Mottley consolida un tercer mandato consecutivo para el Partido Laborista de Barbados (BLP) y afianza su hegemonía en la política nacional desde 2018.
En su breve discurso de toma de posesión, Mottley, de 60 años, quien gobierna e país desde 2018, enfatizó el enfoque de su Gobierno en la lucha contra la pobreza, el fortalecimiento de las instituciones democráticas y la mejora de los servicios públicos. También declaró que hoy viernes como feriado nacional y anunció planes para una
celebración nacional el sábado de agradecimiento a los ciudadanos por la confianza mostrada en su partido.
Los comicios, adelantados un año respecto al calendario previsto, confirmaron el respaldo a la mandataria, quien retuvo sin dificultades su asiento por St. Michael Northeast. Se espera que su nuevo Gabinete tome posesión el próximo 16 de febrero y que la primera sesión parlamentaria se lleve a cabo el día 20 de este mes.
Uno de los resultados más llamativos se produjo en St. John, donde el líder del opositor Partido Laborista Democrático (DLP), Ralph Thorne —quien en el pasado fue electo bajo la bandera del BLP— perdió frente al candidato oficialista Charles Griffith. El último distrito en definirse fue St. Michael Northwest, escenario de una ajustada contienda entre el aspirante del DLP, Ryan Walters, y el parlamentario del BLP, Neil Rowe. El escrutinio se extendió hasta la madrugada del jueves, cuando finalmente se confirmó la reelección de Rowe.

Aunque seis partidos y varios candidatos independientes participaron en la jornada electoral, ninguno logró quebrar la hegemonía del BLP. La amplitud del triunfo evidencia las dificultades de la oposición y consolida la figura de Mottley, reconocida en el ámbito regional e internacional por su activismo en temas como el cambio climático y la reestructuración de la deuda de los países en desarrollo.
Tras conocerse los resultados, la jefa de Gobierno decretó el viernes como día festivo para celebrar el hito político: tres elecciones seguidas con control absoluto del Parlamento. Ante sus simpatizantes en Bridgetown, la mandataria de 60 años anunció que su nuevo Gabinete asumirá funciones el día 16 y que la primera sesión legislativa se realizará el 20 de febrero.
Mottley aseguró que el país vive “un momento especial” y recordó que, al asumir en 2018, prometió trabajar intensamente para estabilizar la nación. «No vinimos a ocupar cargos públicos, vinimos a mejorar Barbados y sus vidas«, afirmó, al tiempo que llamó a la ciudadanía a asumir un papel activo frente a los desafíos internos y al complejo contexto geopolítico.
También advirtió sobre la importancia de preservar la fortaleza democrática de la isla, que se prepara para conmemorar el 60 aniversario de su independencia y el quinto año como república. Barbados, antigua colonia británica hasta 1966, rompió formalmente sus lazos con la monarquía en noviembre de 2021, proceso impulsado por el actual Gobierno. Se espera que su nuevo Gabinete tome posesión el próximo 16 de febrero y que la primera sesión parlamentaria se lleve a cabo el día 20 de este mes.
Tras los comicios, n relación con la oposición, Mottley expresó inquietud por la situación del DLP y subrayó la necesidad de contar con “instituciones sólidas” para el equilibrio democrático. Por su parte, Ralph Thorne admitió que el resultado fue “decepcionante” y reconoció que no encuentra explicación al revés electoral. Thorne había sido electo anteriormente como legislador del BLP antes de pasar a liderar la oposición. Mientras el BLP ha logrado renovarse y fortalecerse, el DLP enfrenta el reto de redefinir su liderazgo y proyectar nuevas figuras.
Por primera vez en la historia electoral de Barbados, los comicios estuvieron bajo la observación de misiones internacionales de la Comunidad del Caribe (Caricom) y la Commonwealth, en respuesta a cuestionamientos surgidos tras procesos anteriores.