Argentina: A merced del capital extranjero

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El dólar se deprecia frente a una canasta de monedas principales ante las provocaciones del Presidente Trump, tanto en el plano político como en el económico, subiendo y bajando aranceles. Mientras tanto, la deuda bruta de ese país era, en diciembre de 2025, de 38,4 billones de dólares, un 22% más alta que su PIB y la mayor del planeta (supera en 78 veces la deuda bruta nacional argentina y 75 veces nuestro PIB).

La República Popular China se desprende paulatinamente de bonos de los Estados Unidos. Reconoció poseer, en enero de 2026, 682.600 millones de dólares, cuando sus reservas internacionales estaban constituidas por 1,3 billones de dólares hace diez años. Es lo que los mismos chinos llaman “éxodo silencioso”.

También lo hizo Japón, que vendió bonos del Tesoro de los Estados Unidos por 220.000 dólares en los últimos meses, bajando su tenencia a 1,3 billones de dólares. Y lo siguieron los países nórdicos tras el “circo” de querer apoderarse de Groenlandia.

Incluso, y principalmente, lo está haciendo el mismo capital financiero de Manhattan. Larry Fink, CEO de BlackRock, explicó la estrategia de reducir la exposición a los bonos del Tesoro estadounidense y aumentar la diversificación fuera del eje del dólar y fuera de los Estados Unidos.

En ese marco, y para que no siguieran sus poseedores vendiendo bonos y dólares, era claro que la FED iba a mantener las tasas de interés en el rango del 3,75% – 4% anual en este inicio de 2026. El mecanismo beneficia a la gran banca y a los tenedores de bonos de deuda de los Estados Unidos. Por año, el 1% de interés significa que el Tesoro de ese país debe pagar 384.00 millones de dólares (casi el 70% del PIB argentino y el 78% de la deuda bruta nacional de 2025).

También significa la desconfianza en las arcas públicas estadounidenses, que financian su monstruoso déficit. Para el año fiscal 2025 (que finalizó en septiembre), los egresos superaron a sus ingresos en 1,78 billones de dólares, y aumentó la deuda pública en 2,25 billones de esa moneda.

La Reserva Federal compraba bonos del Tesoro con emisión de dólares, que, por la supremacía financiera de los Estados Unidos, eran aceptados en todo el mundo, ya sea como reserva de valor, ya sea para las transacciones comerciales y de toda índole. Así fue desde fines de la Segunda Guerra Mundial, incluso en 1971 cuando el gobierno de Richard Nixon puso fin a la convertibilidad del dólar en oro acordado en Bretton Woods.

Pero la situación hoy es diametralmente distinta por los países miembros del BRICS ampliado y el acuerdo que alcanzaron en Kazán.

Los países miembros de los BRICS ampliado son Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, Egipto, Etiopía, Irán, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, y son socios Bolivia, Cuba, Colombia, Vietnam, Malasia, Tailandia, Kazajistán, Bielorrusia, Nigeria, Uganda y Uzbekistán. Estos países albergan al 45 % de la población existente y representan más de un tercio de la economía mundial. El PIB de los BRICS ampliados es mayor que el de las economías del G7 (Estados Unidos, Canadá, Italia, Inglaterra, Francia, Alemania y Japón) en conjunto.

Desdolarización y declaración de Kazán

La 16.ª Cumbre de los BRICS en Kazán, Rusia, realizada del 22 al 24 de octubre de 2024, se centró en ampliar la influencia del grupo en la geopolítica, reestructurar el comercio y las finanzas globales para reducir los riesgos de las transacciones y abordar los problemas clave que afectan a sus miembros y al mundo en desarrollo en general, cuyo paso principal es la “desdolarización”.

Por eso, la cumbre del BRICS se propuso:

  • El “BRICS Pay”, para reemplazar el sistema de liquidación SWIFT, que los Estados Unidos usaban como presión y hasta sanción restringiendo las opciones de los países [1]. El BRICS Pay es un sistema por el cual China, que es el principal socio comercial de más de 120 países (incluida la Argentina), permite utilizar monedas alternativas para la liquidación comercial fuera del sistema SWIFT.
  • La decisión de no renovar el acuerdo del petrodólar, en el que el petróleo se negociaba únicamente en dólares estadounidenses.Brics Pay chega em 2026: como o novo sistema pode impactar o comércio e ...
  • La bolsa de granos del BRICS se amplía para incluir otras materias primas, lo que permitirá el comercio en monedas nacionales. Los países BRICS son grandes productores de materias primas, por lo que, al igual que ocurrió con la desaparición del petrodólar, esto tiene un impacto significativo en términos del dominio del dólar sobre el comercio mundial de materias primas.
  • Venta de sus reservas de dólares y títulos del Tesoro de los Estados Unidos.
  • Pago digital. Como líder en innovación digital, China ofrece un marco alternativo de liquidación comercial basado en capacidades avanzadas de blockchain. China está a la vanguardia del desarrollo de tecnología financiera (fintech), con empresas como Ant Group y Tencent que transforman los pagos globales al reducir los costos de transacción y ofrecer una alternativa al predominio del dólar estadounidense en la liquidación del comercio internacional [2].

Paralelamente, la Unión Europea reduce progresivamente su dependencia del dólar con las nuevas alianzas con el Mercosur y Asia, comienza con un 20% de sus reservas diversificadas en el primer semestre de 2026 y avanza con transparencia total.

La situación financiera de Argentina

El gobierno pregona por los grandes medios que a fines de enero de 2026 el riesgo país se redujo a menos de 500 puntos. Este es medido por el banco de inversión JP Morgan, entidad que nombró a toda la plana mayor de Economía y Finanzas, comparando el rendimiento de los bonos argentinos con los del Tesoro de Estados Unidos. Se oculta que Uruguay, Chile, Paraguay, Perú y Brasil tienen una tasa menor a los 200 puntos desde hace tiempo.

Cómo es el nuevo bono BONAR 2029N que emitió Argentina y qué impacto ...El gobierno argentino colocó en diciembre de 2025 el BONAR 2029N a una tasa del 9,26% anual por 910 millones de dólares.  Y el 9 de enero, un REPO por 3.000 millones de dólares a una tasa del 7,4% anual por solo 372 días. Como garantía se dieron bonos de deuda externa por casi tres veces ese valor, que, en caso de no pagarse el 16 de enero de 2027, se cobrarían en su totalidad, a precio del mercado (la lámina dice 100 dólares y su valor actual es de 57–58 dólares).

Por ende, hasta que no se concrete una operación de verdad de nuevos títulos de deuda argentinos en los mercados internacionales, es todo propaganda falsa.

Incluso, deben recurrir a la Ley 27.799 de Inocencia Fiscal, que tiene como objetivo principal la repatriación de fondos en el exterior de residentes del país, sin declarar el origen de los fondos. De esto, los mismos bancos que operan en el mercado financiero local (entidades extranjeras y los que tienen sucursales u oficinas en el exterior) dicen que no pueden hacerlo por las normas bancarias internacionales [3], que los declararían “lavadores de activos”.

Cuando la Administración nacional tiene este año 2026, vencimientos de deuda en divisas por 13.400 millones de dólares (se descuenta el pago del 9 de enero de 2026 de 4.200 millones, de los cuales 3.000 millones fueron en REPO por 372 días), y en pesos, en poder del sector privado, por 117,8 billones de pesos.

La Secretaría de Finanzas logró canjear el jueves 22 de enero 2026 un poco más de la mitad de los vencimientos por títulos Lelink (ajustables a precio dólar) [4] con vencimiento el 27 de febrero 2026. Y el miércoles 28 de enero de 2026 vencieron títulos del Tesoro argentino por 9,5 billones de pesos, de los cuales 7,5 billones estaban en poder de privados (bancos, fondos e inversores), y de estos, 4,91 billones (el 65% de los vencimientos en poder del sector privado) fue colocado en Lecap (Letras capitalizables de interés) a 45 días a una tasa del 2,99% efectiva mensual (42,41% anual).

La situación financiera dista de ser buena; es más, el promedio de los bancos locales tiene títulos públicos por el 37,6% de sus activos, cuando el total del crédito que otorgan es el 43,9% de los activos. De allí que acepten capitalizar intereses, pero a muy corto plazo, temiendo que los ingresos esperados por la cosecha fina y el comienzo de la gruesa se frenen o no se realicen en tiempo y forma. CIARA-CEC (Cámara de Industria Aceitera y Centro de Exportadores de Cereales) declaran que sus exportaciones crecieron un 24,9% con respecto al año 2024 (cuando se habían beneficiado bastante por la devaluación del 118% del 12 de diciembre de 2023).

El Estado nacional, con la colocación de títulos de deuda en los bancos, inmoviliza gran parte de los depósitos que captan, y a la vez les asegura una renta a los bancos, al fijarles tasas a esos títulos muy superiores a la que ellos les pagan a sus depositantes (tasas pasivas).  El total del crédito no llega a ser el 11% del PIB, como lo reconoce el Informe sobre Bancos del BCRA a octubre 2025 (último mes publicado), cuando en los países de la región (Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay) el crédito representa el 45% del PIB en promedio.

El problema es que la inversión interna bruta fija decrece y no ingresan dólares por el RIGI (Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones); sí lo hicieron después de las elecciones del 26 de octubre de 2025. Las empresas colocaron deuda (en obligaciones negociables) y las provincias por un total de 8.325 millones de dólares, que es el ingreso de divisas que compra una parte el BCRA, pero es deuda que se tiene que pagar.

Y paralelamente, según un informe del Centro de Política Económica (CEPEC), el gasto de los turistas extranjeros fue en el año 2025 de 3.110 millones de dólares. Y el gasto de los argentinos en el exterior fue por 7.164 millones de dólares. El déficit de la balanza turística pasó de 2.125 millones de dólares en 2024 a 4.054 millones en 2025, un salto del 90,7%. Y debe sumarse enero, que en proporción fue peor.

Las empresas y las provincias se endeudan, ingresan divisas por la liquidación de la cosecha fina y del remanente de la cosecha gruesa para financiar el turismo de un sector de la sociedad. Y a la par se propicia la importación de autos eléctricos, de maquinarias agrícolas, de línea blanca, de productos textiles, de alimentos, de comercio puerta a puerta, donde empresas industriales se reconvierten y dejan de producir para importar, y el gobierno envía un proyecto de reforma laboral donde el Estado va a financiar la reducción del personal [5].

Y mientras, desciende mes a mes el consumo interno de leche y de carne. La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación dice que el litro de leche fluida tiene un precio en enero 2026 de 476,60 pesos y el kilo de carne para milanesa, de 23.500. Las exportaciones de productos lácteos, según la misma Secretaría, fueron por 1.690 millones de dólares, alcanzando el año pasado 3.129 millones de litros (18% más que en 2024), que significó el 27% de la producción nacional de leche. Y la exportación de carne del año 2025 fue por 3.884 millones de dólares por 713.364 toneladas, aumentando el ingreso en divisas en un 28,5%, y el precio promedio por tonelada exportada registró un salto interanual del 38,1%.

En síntesis

Expulsan a trabajadores; empobrecen a la población; endeudan al país; endeudan al Tesoro de la Nación; permiten la fuga de capitales al flexibilizar los controles del mal llamado “cepo” (acordado con el FMI en abril del año pasado), lo que provocó que en 2025 personas humanas compraran 38.806 millones de dólares (según el balance cambiario del BCRA). Y todo al solo efecto de al solo efecto de beneficiar a una minoría rentista y parasitaria, y hacer a nuestro país más dependiente del capital financiero, al que le van a pagar con nuestros recursos naturales y con las empresas públicas.

Una colonia es más digna que la Argentina de Milei.

* Licenciado en Economía, profesor de Política Económica y de Instituciones Monetarias e Integración Financiera Regional en la Facultad de Ciencias Económicas (UBA). Fue Director Nacional de Programación Macroeconómica. Analista senior asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE).

 

 

 

 

 

[1] La instrumentalización del sistema SWIFT se produce cuando Estados Unidos revoca la licencia de un banco o lo sanciona para impedir que actúe como corresponsal y bloquear el acceso a dólares estadounidenses, con lo que la liquidación de operaciones comerciales se ve obstaculizada por motivos políticos.
[2] A partir del 1 de enero de 2026, el Banco Popular de China (PBOC) puso en vigencia el «yuan digital», llevando al e-CNY más allá de ser un instrumento similar al efectivo hacia una forma de dinero de depósito digital.
[3] Basilea III: Establece que una gestión de riesgos deficiente en materia de lavado puede comprometer la estabilidad de una entidad. GAFI (FATF): El Grupo de Acción Financiera Internacional: Debida Diligencia (KYC) exige que los bancos identifiquen a sus clientes y verifiquen el origen de su patrimonio y fondos. Fondo Monetario Internacional (FMI): Proporciona asistencia técnica para que los países fortalezcan sus marcos legales contra delitos financieros.
[4] El BCRA está comprando dólares para aumentar las reservas tal lo acordado con el FMI, y para ello, vuelca pesos al mercado, aunque parte de esa liquidez es retirada mediante bonos atados al dólar.
[5] En declaraciones a los medios, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, confirmó que el nuevo sistema de fondeo para indemnizaciones, incluido en el proyecto de reforma laboral presentado por el Presidente Javier Milei, “es plata que está poniendo el Estado“, y que todos los cambios en las condiciones de trabajo se aplicarán, inclusive, a los empleos contratados con anterioridad a la ley.