Trump firma decreto para combatir adicciones y abuso de sustancias
70 mil estadounidenses murieron por sobredosis el último año
Mirko C. Trudeau
El presidente estadounidense Donald Trump firmó el jueves 29 de enero un decreto que lanza un plan gubernamental -Great American Recovery Iniciative- para combatir la adicción a las drogas, teniendo en cuenta que más de 70 mil estadounidenses murieron por sobredosis en el último año y que 48 millones, el 17 por ciento de las personas de más de 12 años, tiene un trastorno por consumo de sustancias.
El problema de las drogas no afecta sólo a las vidas individuales, sino que también tiene un importante impacto social y económico. El abuso de drogas y la adicción en Estados Unidos genera pérdidas superiores a los 740 mil millones de dólares cada año, según la Encuesta Nacional sobre el Uso de Drogas y la Salud (NSDUH). Esta cifra incluye la pérdida de productividad en el lugar de trabajo, gastos médicos y costos relacionados con el crimen.
La medida contempla la creación de un grupo encargado de asesorar a las agencias federales en la distribución de subvenciones destinadas a respaldar la recuperación de adicciones y a reforzar la concienciación sobre este problema de salud pública. El anuncio se produce después de que la administración Trump diera marcha atrás a los planes de recortar cerca de 2 mil millones de dólares a los programas de salud mental y tratamiento de adicciones.
Si el de las drogas es un pingüe negocio, el de su combate también. El presupuesto anual estadounidense para combatir el problema alcanzó 44,5 millones de dólares en 2024, el doble del gasto público total del Uruguay. Además, el 29% de los bebedores de alcohol tiene un problema para controlar el consumo y el 23% de los mayores de 19 años fuma marihuana.
Un resumen muy somero de la magnitud del problema de las drogas en Estados Unidos señala que 1,15 millones de han muerto por sobredosis desde 1999. El 51,2 por ciento de la población mayor de 12 años del país ha consumido drogas al menos una vez en la vida. El presupuesto anual para combatir este flagelo ascendió en 2024 a 44,5 mil millones de dólares , el doble del gasto público total de Uruguay. El 28,9 por ciento de quienes beben alcohol en EEUU tiene un problema para controlar el consumo, y el 22,9 por ciento de los mayores de 18 años fuma marihuana.
Crece el consumo
El crecimiento del consumo de drogas en Estados Unidos ha sido un problema persistente, con estadísticas que reflejan un aumento en la prevalencia y el abuso de sustancias. Desde 1999, se han reportado unas 1,5 millones de muertes por sobredosis, y el 51,2% de la población mayor de 12 años ha consumido drogas al menos una vez en su vida. Unos 30 millones de adultos en EEUU padecen un trastorno por uso de sustancias. De estos, el 74% también consume alcohol, mientras que el 38% lucha contra una adicción a drogas ilícitas.
Las leyes y políticas públicas han aumentado las detenciones y población carcelaria, mientras que los números de adictos han ido en aumento y el negocio sigue próspero, aunque el gobierno de Donal Trump siga responsabilizando a los gobiernos latinoamericanos de las adicciones de su población. Su “inteligencia” prefiere buscar enemigos externos, supuestos cárteles vinculados a gobiernos que no aplauden los exabruptos presidenciales . Con ese pretexto atacó Venezuela, secuestró a su presidente Nicolás Maduro, y se adueñó de sus reservas petroleras.
. Los jóvenes y adultos que no tienen posibilidades para atender su salud mental recurren al uso de sustancias para lidiar con los factores estresantes que los rodean. El ejército y los veteranos de guerra sufren de trastorno de estrés postraumático después de regresar para automedicarse con drogas ante el abandono del Estado. La crisis económica y la falta de oportunidades para los jóvenes, lo lleva al consumo d estupefacientes.
La pandemia del coronavirus empeoró los problemas sociales existentes desde hace mucho tiempo y los estadounidenses sienten cada vez más la presión causada por problemas como la violencia armada, el racismo, la injusticia social y la polarización. Estados Unidos ve hacia afuera las soluciones que no puede encontrar adentro a medida que el sueño americano se va esfumando y las oportunidades se limitan, mientras sus gobernantes inventan una confabulación de los países latinoamericanos, en lugar de buscar (y hallar) soluciones al principal problema sanitario que enfrenta el país
Con la excusa de traficar drogas a través de un inexistente Cartel de los Soles, atacó militarmente Venezuela y secuestró a su presidente Nicolás Maduro, todo en nombre de su “democracia”.Una excusa para quedarse con las mayores reservas de petróleo del mundo, mientras sueña con apoderarse de Colombia.
Por eso el presidente colombiano Gustavo Petro,a ante el plenario de la Asamblea Nacional de Naciones Unidas enfatizó que los traficantes no están en pequeñas lanchitas que son atacadas con misiles por la flota militar estadounidense en el Caribe y en el Pacífco Sur sin ninguna legitimidad, sino que los narcotraficantes viven en residencias en las principales capitales y también cerca de la mansión del presidente Trump, (refiriéndose a Mar-e-lago en Miami).
En 2023, una serie televisiva producida por Hulu llamada Dopesick, siguió la historia de la epidemia de opiáceos, desde la creación de la píldora Oxycontin hasta una histórica batalla legal en la que la farmacètica Purdue Pharma admitió promocionar engañosamente su medicamento como menos adictivo que otros opiáceos recetados. Pero eso no quedó ahí.
*Politólogo y analista estadounidense, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)