Milei y alineamiento automático con las propuestas de Trump
Dispuesto a bombardear la ONU
Claudio della Croce
En un nuevo capítulo del “alineamiento automático con Occidente”, el libertario mandatario libertario Javier Milei anunció que la Argentina será parte del “Consejo de la Paz” creado por Donald Trump para “administrar” la Franja de Gaza. El anuncio fue cuestionado incluso por el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien aseguró que la iniciativa “no fue coordinada con Israel”.
«El anuncio de la composición del Comité Directivo de Gaza, que informará al Consejo de Paz [creado por Trump], no fue coordinado con Israel y va en contra de su política», señaló un comunicado de la oficina de Netanyahu.
El «Consejo de Paz» anunciado por Donald Trump para Gaza, comenzó a tomar forma el sábado, con los líderes de Egipto, Turquía, Argentina, Canadá y Paraguay invitados a unirse, luego que el presidente estadunidense nombrara a su secretario de Estado, Marco Rubio; al ex primer ministro británico, Tony Blair, y a los negociadores Jared Kushner y Steve Witkoff para esta instancia. Trump ya se había declarado presidente del organismo que él mismo creó, mientras promueve una controvertida visión de desarrollo económico en el territorio palestino.
Los otros miembros del consejo hasta ahora son el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, un empresario estadunidense nacido en la India; el multimillonario financiero estadunidense Marc Rowan, y Robert Gabriel, un leal colaborador de Trump que forma parte del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos. El gobierno deTrump quiere que los países que desean un lugar permanente en la nueva Junta de Paz, deben contribuir con «al menos mil millones de dólares», informó Bloomberg News este sábado. ¿Otro negocio del magnate?
Un expediente y un insólito cable secreto de la Cancillería exhiben la trastienda de la decisión que está a punto de tomar el Ministerio de Relaciones Exteriores: la Argentina abandonará entre 45 y 55 organismos internacionales, algunos directamente vinculados a Naciones Unidas y otros que no son parte de la ONU. El expediente aconseja dejar los organismos porque “Argentina tiene una alianza estratégica con Estados Unidos” y como Donald Trump abandona esos organismos, la Argentina también lo hará.
Y hay más de la obsecuencia de Milei: en el marco de la invitación de Trump para que se sume a la Junta de la Paz, un organismo a su medida con el que sueña desplazar a la ONU. Un expediente y un insólito cable secreto de la Cancillería argentina revelados por Página12 señalan que el país abandonará unas 40 organizaciones internacionales, solo porque ya las dejó Trump. Varias de ellas están ligadas a Naciones Unidas, cuando insólitamente hay un candidato argentino a presidirla.
La junta impulsada por el presidente estadounidense estará compuesta por un comité de tecnócratas palestinos y contará con “supervisión internacional” a través del llamado Board of Peace, el órgano creado por la Casa Blanca para monitorear la gobernanza temporal del territorio, que permanece bajo un frágil alto el fuego desde octubre. La aceptación inmediata por parte de Milei, podría tener costos en la diplomacia internacional, en el ámbito de la ONU y en la capacidad de articular reclamos históricos argentinos, como el de Malvinas, donde resulta clave el respaldo estratégico de los países del Sur Global.
“Parece que Trump está construyendo aquí una organización que no se ocupará solo de Gaza, tal vez una especie de mini-ONU”, señalaron diplomáticos occidentales al Jerusalem Post apenas se conoció la información. Aunque la carta que Trump remitió a Milei se ampara en el propio Consejo de Seguridad ONU. Allí Trump advierte que el Board of Peace forma parte del Plan Integral para poner fin al conflicto en Gaza, una hoja de ruta de 20 puntos que fue aprobada por la ONU a través de la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad.

A pocos días de la operación militar de intervención y secuestro del presidente Nicolás Maduro en Venezuela sin el aval de la ONU, el anuncio de Trump revela el vínculo selectivo y estratégico de Trump con las Naciones Unidas en virtud de la concreción de sus objetivos a los que Milei subscribe sin cuestionamientos. Milei agradeció la invitación y compartió una carta que lleva la firma de Trump y dice que el acuerdo implica “un nuevo y audaz enfoque para la resolución de los conflictos globales”.
Pero a ello, señala Página12, se agrega el cable secreto 1024/25, firmado por el canciller Pablo Quirno, en que les indica a los embajadores cómo responder a una contradicción insalvable: la Argentina está proponiendo al argentino Rafael Grossi como secretario general de Naciones Unidas y, al mismo tiempo, se retira de los organismos, parte de los cuales son, precisamente, de Naciones Unidas. “Se podrá decir que la Argentina mantiene un compromiso con el multilateralismo”, deben alegar los embajadores
¿Argentina mantiene su candidato?
O sea, ordena que, ante la pregunta, el diplomático argentino de cada país dé una respuesta falsa, ya que el gobierno de Milei no está a favor del multilateralismo, sino del unilateralismo, alineado detrás de la Casa Blanca. Así, se prepara la salida no de 66 organismos sino de unos 30. Para ello existe un interés pragmático: Argentina tiene, actualmente y a punto de ser aprobados, créditos fundados en estudios y proyectos de esos organismos, según consigna el periodista Dan Kemper, en el sitio Corta.

Los analistas recuerdan que dar el portazo para satisfacer a Trump pone en peligro créditos por varios miles de millones de dólares. Por ello, con la firma del canciller Pablo Quirno, se envió a todos los embajadores un cable secreto el 29 de diciembre donde se solicita que realicen gestiones en favor de la candidatura argentina de. Rafael Mariano Grossi, actual Director General del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), al cargo de Secretario General de las Naciones Unidas.
Se piensa que Michele Bachelet, la expresidenta chilena, tiene mayores chances, además porque ninguna mujer fue hasta ahora secretaria general de Naciones Unidas. También se postularía Rebeca Grynspan de Costa Rica.
El cable secreto agrega: «En el supuesto de que alguna contraparte formule comentarios críticos en torno a la posición nacional actual relativa al sistema multilateral y/o su contradicción con la presentación de un candidato argentino al cargo de Secretario General de la Organización, y únicamente ante esa eventualidad, se podrá señalar que la Argentina mantiene un compromiso histórico, firme y sostenido con el multilateralismo, basado en la convicción de que las instituciones internacionales deben ser eficaces, representativas y capaces de responder a los desafíos contemporáneos”.

La noticia se conoció el mismo día en que el Trump anunció una suba de aranceles para los países de la OTAN por apoyar a Groenlandia. “Este arancel será exigible y pagadero hasta que se alcance un acuerdo para la compra total de Groenlandia”, extorsionó Trump a sus aliados en Thurth Social.”
Para Gabriel Merino, doctor en Ciencias Sociale, si bien el Board of Peace es presentado por Donald Trump como un paso hacia una paz duradera, en los hechos el plan apunta a una reconstrucción del territorio bajo los imperativos del presidente estadounidense. “Después del genocidio y la devastación de Gaza, Estados Unidos aparece como quien busca apropiarse de ese territorio. Incluso Trump habla directamente del proyecto de la ‘Riviera de Gaza’: un plan inmobiliario, con extracción de recursos y el desplazamiento de la población palestina hacia Jordania y Egipto”,
Merino señaló además que el objetivo central es legitimar esta iniciativa mediante la conformación de un Consejo integrado por tres miembros de la OTAN —Albania, Canadá y Turquía— y por un actor extra-OTAN que funciona como un aliado clave de Trump en América Latina. Por ahora ningún país de los BRICS aceptó la invitación y eso constituye una señal de alerta. Para Merino, “aleja a la Argentina del mundo emergente y reduce de manera significativa el margen de maniobra de la política exterior”.
Para el exministro de Defensa Agustín Rossi, “ninguna acción encabezada por Trump puede calificarse como multilateral. El presidente Trump hace lo que quiere y no acepta ninguna decisión que vaya en un sentido contrario a lo que él piensa”.
“Basta absolutamente una comunicación telefónica para que el presidente diga que sí, independientemente de si eso implica riesgos o no, de si conoce los detalles de la invitación o cuáles serán los objetivos específicos del grupo de paz que pretende crear —o que está creando— en este momento el presidente Trump”, concluyó Rossi.
*Economista y docente argentino, investigador asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)