Venezuela: Las tres claves de Delcy Rodríguez
Pablo Rodríguez
Delcy Rodríguez usó su primer gran mensaje como presidenta encargada para fijar reforzar un discurso de resistencia, unidad y legitimidad frente a la intervención de Estados Unidos. Sus “tres claves para vencer” —unidad, entereza y constancia— buscan ordenar políticamente al chavismo y al aparato estatal en un momento de desafíos inéditos.
Rodríguez se apoya en la idea de continuidad del proyecto bolivariano tras el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la primera dama y diputada Cilia Flores, al que define como una agresión vil contra la soberanía venezolana. Intenta así transformar el trauma de la operación militar estadounidense en un punto de cohesión nacional frente a un enemigo externo claramente identificado.
La mandataria encargada se refirió a las «caricaturas en Wikipedia» que se han difundido en redes sociales sobre quién manda en Venezuela y criticó a su homólogo estadounidense, Donald Trump, por publicar una imagen en redes sociales donde se identifica como supuesto «presidente interino de Venezuela».
Asimismo ratificó que en Venezuela continúa un gobierno que toma las decisiones junto al pueblo, a pesar de las matrices que intentan imponer en las plataformas digitales. Manifestó que un ejemplo es que el país no se ha detenido y sigue su marcha, frente a las campañas de desinformación que intentan desconocer la voluntad del pueblo.
“He visto por allí caricaturas en Wikipedia de quién supuestamente manda en Venezuela. Aquí hay un gobierno que manda en Venezuela. Aquí hay una presidenta encargada y aquí hay un presidente rehén en Estados Unidos. Aquí gobernamos junto al pueblo organizado, junto al poder popular y avanzamos en relaciones internacionales de respeto, en el marco de la legalidad internacional para proteger los derechos de nuestra amada Venezuela”, señaló.
Al insistir en la liberación de Maduro y Flores, la presidenta encargada coloca este objetivo como eje moral y político de su gestión. Esa exigencia funciona además como prueba de lealtad interna, tanto para las élites del poder como para las bases sociales que respaldan al oficialismo y se movilizaron durante toda la semana posterior al ataque del 3 de enero. “Las claves para vencer son la unidad, entereza y constancia en la defensa de la dignidad nacional”, señaló Delcy Rodríguez.
Rodríguez también insistió en una agenda de “protección y justicia social”, prometiendo preservar la paz y el orden constitucional mientras denuncia que Washington busca recursos estratégicos como el petróleo y los minerales venezolanos. El nexo es claro: la defensa de la soberanía va unida al sostenimiento del modelo socioeconómico impulsado por la Revolución Bolivariana.
Al apelar a la “conciencia histórica” y a la unidad nacional, la presidenta encargada se presenta como garante de la estabilidad en un escenario de gran incertidumbre. Sus tres claves no solo apuntan al frente interno, sino que también sirven como mensaje hacia afuera: Venezuela se declara en resistencia y exige que la comunidad internacional reconozca la intervención estadounidense como un quiebre del derecho internacional.
Los tiempos

Al declarar a Rodríguez como Jefa de Estado debido a la “ausencia forzosa” de Maduro, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) recurrió a la figura de la falta “temporal” en el cargo, según los artículos 233 y 234 de la Constitución, para ordenar que la sucesión recayera en la vicepresidenta ejecutiva, lo cual abre un lapso de 180 días máximo (90 días prorrogables) para que la exministra de Economía esté al frente de Miraflores.
Pero el presidente de Estados Unidos, Donald Trump expresó que no se pueden celebrar elecciones en Venezuela porque primero tienen “que arreglar el país” , lo cual pasa por la reconstrucción de la infraestructura petrolera. En declaraciones a NBC News dijo que una primera parte de la transición tutelada durará 18 meses.
*Periodista venezolano, colaborador de Question