El Senado de EEUU quiere limitar acciones militares de Trump

Tensa normalidad en Venezuela

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Victoria Korn

Mientras, el Senado de EEUU inició  el debate de una resolución que impediría al presidente del país, Donald Trump, tomar más acciones militares contra Venezuela sin autorización del Congreso, una tensa calama reina en Venezuela tras la invasión estadounidense del sábado pasado..

La moción presentada para llevar la resolución al pleno del Senado estadounidense recibió 52 votos a favor y 47 en contra: al menos cinco senadores del Partido Republicano de Donald Trump se unieron a los demócratas en la votación.  Además de 47 demócratas, votaron para continuar con el avance de la legislación los senadores republicanos Rand Paul de Kentucky, Lisa Murkowski de Alaska, Susan Collins de Maine, Todd Young de Indiana y Josh Hawley de Misuri.

La decisión de avanzar con la medida sobre poderes de guerra se da en medio de las fallidas súplicas de los líderes republicanos para detenerla y mantener la autoridad de Trump sobre estas decisiones.

El presidente   Donald Trump, reaccionó  a la decisión del Senado de iniciar un debate sobre una resolución que le prohibiría ejecutar nuevas acciones militares contra Venezuela –país al que atacó el pasado 3 de enero- sin autorización del Congreso. A través de una publicación en su red Truth Social,  Trump eñaló que dicha votación  “obstaculiza enormemente la autodefensa y la seguridad nacional de Estados Unidos, y menoscaba la autoridad del presidente como comandante en jefe».

“Los republicanos deberían avergonzarse de los senadores que acaban de votar con los demócratas para intentar arrebatarnos el poder de luchar y defender a los Estados Unidos de América. Susan Collins, Lisa Murkowski, Rand Paul, Josh Hawley y Todd Young no deberían volver a ser elegidos”, añadió en relación a los legisladores de su partido que también se sumaron a la votación.

El año pasado, fueron bloqueados por los republicanos otros dos intentos previos de avanzar con resoluciones similares en el Senado. Esto mientras el gobierno de Trump intensificaba la presión militar sobre Venezuela, con ataques a embarcaciones en el sur del Caribe, causando decenas de muertos, en especial pescadores que se movilizaban en lanchas.

EEUU bombardeó la madrugada del pasado 3 de enero localidades venezolanas de Caracas (la capital), La Guaira, donde se encuentra el Aeropuerto Internacional y el puerto, y zona de los estados Miranda y Aragua. En medio del ataque, las tropas invasoras secuestraron al presidente de la República, Nicolás Maduro, así como a la primera dama, la abogada Cilia Flores.

El ministro de Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, aseguró  que el ataque ejecutado por Estados Unidos el pasado 3 de enero dejó «hasta ahora» 100 fallecidos y «otra cantidad parecida de heridos», entre ellos 24 alumnos y soldados pertenecientes al Ejército y la Aviación, además de varios integrantes de la Guardia de Honor Presidencial. Asimismo, el Gobierno de Cuba informó que 32 de sus militares destinados en Venezuela murieron en «acciones combativas» durante la operación ordenada por la administración de Donald Trump,

Venezuela, por su parte, ha recibido solidaridad y apoyo por parte de numerosos países, que se han sumado a exigir a EEUU la liberación del jefe de Estado venezolano y su esposa, así como el respeto a la soberanía de la nación bolivariana y el derecho internacional.

Normalización en Venezuela

La presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, confirmó este jueves que el regreso a clases en el país será el próximo lunes 12 de enero. Asimismo, el presidente de la Asamblea Nacional (AN), Jorge Rodríguez, informó  la puesta en libertad de un número importante de personas, tanto venezolanos como extranjeros. Detalló que se trata de un gesto unilateral del Gobierno Bolivariano y que los procesos de excarcelación están ocurriendo ya,»

«Considérese este gesto de amplia intención de búsqueda de la paz, como el aporte que todos debemos hacer para lograr que la República siga en paz”, dijo. En ese sentido, agradeció las gestiones del expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva​​, al Reino de Catar y a todas las instituciones del Estado venezolano.

En primer plano, bandera venezolana, de fondo, personas manifestándose con pancartas donde se puede leer en inglés "Hands off Venezuela" - manos fuera de Venezuela.
Manifestación frente a la Embajada de Estados Unidos

Los liberados son José María Basoa y Andrés Martínez Adasme, vascos detenidos en septiembre de 2024 y acusados de planear actos «terroristas» en un contexto de escalada política tras la llegada a Madrid del opositor Edmundo González; Miguel Moreno Dapena, periodista canario detenido en junio tras la interceptación venezolana de un barco de exploración marina por un comportamiento «muy sospechoso»., Ernesto Gorbe Cardona y R ocío San  Miguel,  abogada con doble nacionalidad, detenida en febrero de 2024 (Internacional habían alertado sobre su delicado estado de salud).

Asimismo, informó que el Senado de Estados Unidos aprobó una resolución en la que se decide retirar a las Fuerzas Armadas de cualquier forma de hostilidad dentro de Venezuela o en su contra. Caracas calificó las acciones de Washington como una «gravísima agresión militar» y advirtió que el objetivo de los ataques «no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la nación».

Por su parte, la Asamblea Nacional aprobó por unanimidad un proyecto de acuerdo en homenaje a los caídos durante el ataque militar perpetrado por Estados Unidos (EEUU) contra Venezuela. “Estos valientes patriotas perdieron la vida trascendiendo a la inmortalidad como mártires y héroes de la patria y de la nación”, expresó la diputada Blanca Eekhout al presentar el proyecto.

Jorge Rodríguez, presiente de la Asamblea, nfatizó que el Ejecutivo mantiene comunicación con partidos y organizaciones que acatan el marco constitucional vigente y  descartó cualquier tipo de negociación con sectores que calificó como extremistas, señalando que estos grupos representan la negación de la práctica política tradicional.

**Periodista venezolana, analista de temas de Centroamérica y el Caribe,  asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)