Venezuela: Trump exigió la entrega de la industria petrolera

▲ En la capital venezolana marcharon integrantes de la guardia civil bolivariana en apoyo al gobierno.
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Álvaro Verzi Rangel

El mandatario Donald Trump habló con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, para reiterar su demanda de que el gobierno de Caracas entregue el control sobre la industria petrolera del país, pero por ahora Estados Unidos se limita a un cambio de régimen parcial en la república bolivariana y no hay tropas estadounidenses ocupando a esa nación.

El jefe de la Casa Blanca insistió la noche de este domingo que Estados Unidos “está a cargo” de dirigir Venezuela. Pero su secretario de Estado, Marco Rubio, declaró que Washington espera coaccionar al gobierno chavista existente a cumplir con sus demandas bajo amenaza de uso de fuerza contra sus integrantes, un embargo sobre exportaciones petroleras y la posibilidad de una segunda ola de ataques militares por parte de la flota desplegada en el Caribe en caso de que las demandas estadunidenses no sean atendidas.

“Acceso total. Necesitamos acceso al petróleo y otras cosas en su país”, declaró el mandatario estadounidense en comentarios a la prensa en su avión. Agregó que “vamos a dirigir todo, componerlo, y tener elecciones en el momento adecuado”. Subrayó que Venezuela está “en nuestra área, la Doctrina Monroe”.

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Jorge Majfud: El caso contra Maduro en Nueva York está viciado de invalidez jurídica desde el principio, ya que parte de una violación de las leyes internacionales. Será uno de los capítulos de los tantos escándalos del showman Donald Trump.

Luego de invadir Venezuela con el argumento de combatir un supuesto narcoestado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desahogó su agenda energética, en línea con lo ya adelantado en su Estrategia de Seguridad Nacional, publicada en noviembre.

“Venezuela se apoderó y vendió unilateralmente petróleo, activos y plataformas estadunidenses, lo que nos costó miles y miles de millones de dólares (…) Haremos que nuestras enormes compañías petroleras entren, gasten miles de millones de dólares, arreglen la infraestructura petrolera gravemente dañada y empiecen a generar dinero para el país”, comentó Trump este fin de semana.

En su Estrategia de Seguridad Nacional 2025, el gobierno de Trump destacó que una de sus prioridades es “restaurar el dominio energético estadunidense (petróleo, gas, carbón y energía nuclear) y repatriar los componentes energéticos claves necesarios.

“Expandir nuestras exportaciones netas de energía también fortalecerá las relaciones con nuestros aliados, a la vez que reducirá la influencia de nuestros adversarios, protegerá nuestra capacidad de defender nuestras costas y, cuando y donde sea necesario, nos permitirá proyectar poder. Rechazamos las desastrosas ideologías del cambio climático y emisiones netas cero, que tanto han perjudicado a Europa, amenazan a EEUU y subsidian a nuestros adversarios”, afirmó.

Presidente Nicolás Maduro, lidera Consejo de Vicepresidentes Sectoriales
Durante el encuentro de fin de año con los Vicepresidentes sectoriales, Maduro, enfatizó que existe «una Venezuela de verdad, entiendan medios de Estados unidos, entiendan que hay una Venezuela profunda que no la pueden ignorar, una Venezuela que está de pie y que busca la paz, la construye y la defiende». 

Las narrativas cambiantes y proclamaciones confusas del gobierno en Washington  reflejan en parte las tensiones, tanto dentro de la propia administración de Trump como también por las corrientes que forman su base de apoyo político. Las explicaciones cambiantes sobre los objetivos de Washington en el operativo podrían reflejar una campaña de guerra sicológica contra los gobernantes de Venezuela para obtener su cooperación sin tener que recurrir de nuevo al uso de la fuerza militar.

 

Las demandas exactas de Trump siguen poco claras, tal vez porque diferentes facciones dentro de su gobierno tienen objetivos diferentes. Ha repetido su meta de ganar control sobre el petróleo venezolano y hasta usarlo para ayudarle en abordar el déficit presupuestario de su país. El sábado indicó que Estados Unidos necesita mantener control y dominio sobre el hemisferio occidental, pero el domingo sugirió que el dominio sobre Venezuela no sólo se limitaba a una actualización de la Doctrina Monroe.

Trump mencionó que Estados Unidos podría intervenir en otros países, pero no mencionó a ningún otro en el hemisferio occidental, sino a Groenlandia.  Tras bombardear Venezuela y secuestrar al presidente Nicolás Maduro, prosiguió sus amenazas de conseguir por la fuerza todos sus objetivos de política exterior y deshacerse de quien desafíe su voluntad, sea enemigo, rival, socio o aliado.

Amenazó a Delcy Rodríguez, con “hacerla pagar un precio muy alto, tal vez mayor al de Maduro”, si no se somete a sus órdenes; mientras el secretario de Estado, Marco Rubio, declaró que Washington juzgará todo lo que haga Caracas y sólo trabajará con sus dirigentes “si hacen lo correcto”.  Trump y Rubio  reiteraron el propósito de destruir a la Revolución cubana, y el mandatario volvió a amenazar con la anexión de Groenlandia, ex colonia de Dinamarca que esta monarquía administra bajo la figura de “territorio autónomo”.

Con las demandas de devuelvan a Maduro, los queremos de regreso y “Venezuela se respeta”, ayer se mantuvieron las movilizaciones callejeras de militantes y simpatizantes del chavismo en todos los estados. En Caracas hubo una protesta que cruzó la ciudad, a la que se incorporó una caravana de cientos de motociclistas armados (en la imagen). En México, colectivos marcharon del Ángel de la Independencia al Hemiciclo a Juárez en respaldo a la soberanía venezolana, mientras el EZLN y 306 organizaciones y personas expresaron su solidaridad con el pueblo ante la agresión estadounidense.

“No es petróleo estadounidense. Es venezolano”, escribió el diputado ultraderechista Thomas Massie en un tuit. Agregó, correctamente, que “empresas petroleras (estadounidenses) entraron a acuerdos riesgosos y fueron cancelados por un gobierno venezolano anterior”.

Massie añadió que soldados estadunidenses no deben arriesgar sus vidas para beneficiar a empresas de Estados Unidos.  mientras el cubanoestadounidense  Rubio comentaba a NBC News que “no necesitamos el crudo de Venezuela. Tenemos mucho en Estados Unidos. Lo que no vamos a permitir es que la industria petrolera en Venezuela sea controlada por adversarios”. ¿Una posición algo diferente a la de su jefe?

“Ellos han tenido el sistema del chavismo durante 15 o 16 años, y todos preguntan por qué 24 horas después de que Maduro fue arrestado no hay una elección programada para mañana. Hay un proceso”, dijo R ubio.

Lo que está claro es que ningún gobierno, ni siquiera aquellos que se identifican de manera más estrecha con la agenda trumpista, puede considerar garantizada su sobrevivencia ni el respeto a la soberanía de su país en un mundo en el que EEUU proclama sin cortapisas la determinación de usar su poderío militar para imponer sus intereses, máxime cuando éstos ya no se definen a partir de políticas de Estado –ilegales y abusivas, pero establecidas y predecibles–, sino en función de los apetitos y caprichos de una persona tan volátil como Donald Trump, señala un editorial del influyente diario mexicano La Jornada.

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El alto mando militar de Venezuela se pronunció en pleno por apoyar la decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que designa a la vicepresidenta Delcy Rodríguez presidenta encargada de la república, así como la implementación del decreto de conmoción exterior.

El general en jefe Vladimir Padrino López, quien leyó en cadena nacional un documento oficial, afirmó que el gobierno garantiza la gobernabilidad del país y que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana está desplegada en todo el territorio nacional. “Nuestra institución continuará empleando todas sus capacidades disponibles para la defensa militar, el mantenimiento del orden interno y la preservación de la paz”, indicó.

Este domingo se mantuvieron movilizaciones callejeras  en todos los estados del país. Estas concentraciones, en las plazas Bolívar de las capitales de estado, se conocen como “tribuna antimperialista” y son encabezadas por dirigentes políticos y líderes comunitarios. Las multitudes corearon consignas como “devuelvan a Maduro”, “los queremos de vuelta” y “Venezuela se respeta”. También se vieron muchas banderas de Venezuela y carteles con la inscripción: “devuélvannos a nuestro presidente”.

Por su parte,  el canciller venezolano, Yván Gil, participó en la reunión extraordinaria de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y enfatizó que el ente está obligado a pronunciarse sobre el crimen cometido por Estados Unidos. “Es importante entender que Venezuela sigue bajo amenaza, en asedio”, por ello “la Celac debe exigir el restablecimiento de la legalidad internacional”, expresó. Gil indicó que “la Celac no debe dividirse entre condenas tibias y silencios cómplices”.

Mientras, en redes sociales circuló con profusión un mensaje de audio del hijo del presidente, el diputado a la Asamblea Nacional Nicolás Maduro Guerra, señal an do que quienes quieran sembrar dudas sobre la unidad de la dirigencia chavista tampoco lograrán su cometido. Llamó al pueblo a “nuclearse alrededor del alto manto político-militar”. Mencionó que  “la historia revelará quiénes fueron los traidores, la historia lo mostrará, ya lo veremos”.

 

*Sociólogo  y analista internacional, Codirector del Observatorio en Comunicación y Democracia y analista seniordel Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)