Kast y Boric

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Juan Pablo Cárdenas S.

José Antonio Kast empezó a gobernar al día siguiente de su contundente votación. En una semana hizo viajes a Argentina, Perú, Ecuador y se comunicó con mandatarios y ministros de otros países vecinos con cuyos gobernantes tiene afinidad ideológica. Asimismo, recibió felicitaciones de otros gobernantes del mundo, pero muy especialmente grato para él fue la del Presidente de los Estados Unidos.

Faltaban todavía tres meses para la transmisión del mando y no se ha tomado vacaciones después de la intensa brega electoral. En tanto, Gabriel Boric sigue gobernando, hablando muy poco, más bien cabizbajo y realizando algunos recorridos poco trascendentes por Chile, seguramente para despedirse de quienes lo habían elegido abrumadoramente también cuatro años antes.

El oportunismo político es un mal nacional y mundial. No hubo caras alegres en La Moneda después de la derrota ni siquiera para destacar que la votación de la candidata oficialista, Jeannette Jara, no había estado nada de mal, con ese 41 por ciento de apoyo ciudadano.

Expertos en protocolos nos indican que Kast obró apresuradamente al establecer relaciones internacionales antes de asumir la presidencia de la República, especialmente cuando estos asuntos para la ley chilena son de competencia exclusiva del Primen Mandatario, y no del presidente electo. Hubo por ahí algunas quejas contra él, pero en general la clase política apostó por dejar pasar esta precipitación.

Cuando se acerca la Transmisión del Mando, muchos están inquietos por saber cuáles serán los mandatarios del mundo que concurran a esta ceremonia. Se apuesta que vendrá Javier Milei u otros presidentes de nuestro entorno geográfico, pero no se sabe si vendrá Lula da Silva, la presidenta Claudia Sheinbaum y otros. Aunque ya se asegura que no vendrá el Presidente Petro, d4espués de que dijo que nunca le daría la mano un pinochetista como Kast. Desde luego, nadie espera que vengan los presidentes de Venezuela, Cuba y Nicaragua, aunque la posibilidad que lo haga el salvadoreño Nayib Bukele casi se da por seguro. ¿Vendrá algún representante de la monarquía española?  De Italia, Alemania o Hungría.

Todo este cuadro nos señala que las relaciones exteriores están muy tensas. En el pasado a nuestras transmisiones de mando era posible la asistencia de gobernantes de muy disímil orientación ideológica. Cuando predominaban los intereses de estado y no la de las ideologías empoderadas.

Antes de tiempo, Kast se mueve también por Chile y asiste a múltiples reuniones con quienes están conformando la nueva alianza de gobierno y sugiriendo los primeros ministros, subsecretarios, embajadores y otros. La interrogante en muchos es si tendrá capacidad el nuevo Mandatario de decidir por cuenta propia, o si los partidos de derecha van a querer imponerle lineamientos, nombres y “líneas rojas”, como se dice. Aunque ya se celebra que las nuevas alzas en el precio del cobre le van a sumar a su administración muchos millones de dólares. Además de todos los que aspira reunir con el despido de cientos operadores políticos o “parásitos” del gobierno que concluye y que son una carga al erario nacional.

Lo cierto es que el nuevo gobierno tendrá mayoría en el Parlamento, pero que no será lo contundente que muchos esperaban. Es decir que necesariamente habrá leyes que deban consensuarse con la oposición, si no se quiere recurrir a los decretos o resquicios legales que siempre encrispan las relaciones políticas.

Tendremos unos tres años sin elecciones y pocas encuestas, pero ya los distintos partidos barajan potenciales candidatos y alianzas electorales. Los derechistas son más cautos, pero ya se filtran nombres presidenciales como el del republicano de Arturo Squella, el libertario Johannes Kaiser y, desde luego, el de Franco Parisi, por el Partido del Pueblo. Pero todos ellos dependerán de que Kast haga un gobierno efectivo en que cumpla buena parte de todas sus promesas como gobierno de Emergencia.

En lo que ahora será la oposición está todo muy confuso y difícil de hacer proyecciones. ¿Tendrá   oportunidad la llamada centro izquierda (socialistas y PPD) de recuperar espacio político y redefinir sus ideas desde el centro liberal? Por mientras, el Partido Comunista y el Frente Amplio pondrán a prueba si sus alianzas son estratégicas o simplemente electorales. Si estos sectores mantendrán su hegemonía en el heterogeneo mundo de la centroizquierda.

A pesar de la militancia comunista de la derrotada Jeannete Jara, su partido prefiere imputarle solo al gobierno de Boric tal fracaso, como así lo han consignado en su balance electoral publicado a pocas horas de la elección. Lo más seguro es que ya no prevalezca una coalición partidaria como la que se mantuvo férreamente por cuatro años, pero de seguro que se materialicen acuerdos entre sus integrantes para una efectiva oposición parlamentaria. La duda es que si será esta con o sin los demócratas cristianos, o lo que queda de esta colectividad. Cuando lo más probable es que en estos vuelva a imponerse el “camino propio”, deslindándose al menos del PC y del Frente Amplio.

Pero los líderes o presidenciables en todo este sector todavía no asoman, a pesar de que el nombre de Gabriel Boric seguirá gravitando, ya sea por esta costumbre de que los ex presidentes vuelven a ruedo electoral y alcanzan por segunda vez el gobierno. La frágil memoria electoral de los chilenos no descarta ninguna posibilidad, si consideramos las reelecciones de Michel Bachelet y Sebastián Piñera quienes habían concluido sus primeros gobiernos con muy escaso apoyo. Popular. La ventaja que tiene Boric se debe a su juventud, esto es por el largo tiempo que tiene para volver a encantar a los ciudadanos. Así todo todavía algunos persisten en el liderazgo de la Bachelet que estaría poco menos que octogenaria en la próxima contienda electoral.

Aunque en el Partido Comunista hay dirigentes jóvenes muy bien aspectados, la reciente elección ha demostrado que el país no está preparado para un gobierno cuya cabeza pertenezca a esta colectividad. Por otro lado, en la posibilidad de que un nuevo frenteamplista se imponga como presidenciable va a depender de que esta agrupación de desprenda del estigma provocado por la corrupción de varios de sus militantes ya encausados por los Tribunales. Después de proclamarse como una alternativa que gozaba de superioridad moral.

Como es lógico, desde la derecha se espera gobernar por varios períodos después del de Kast, pero estos augurios siempre se han hecho en el pasado y más bien los ciudadanos han preferido la alternancia en el poder. Mucho dependerá esto de que los partidos de este sector logren también deshacerse de otra mácula: la del pinochetismo. Asumiendo que muchos ciudadanos votaron en contra de la continuidad, sobre todo abrumados por la inseguridad y el fenómeno del narco tráfico y las organizaciones delictuales que asolan a la población.

Una grave y compleja situación que deberán afrontar los nuevos gobernantes y cuya prolongación en el gobierno dependerá de su real éxito. Así como de la forma en que encare la realidad de los inmigrantes ilegales, las demandas de los pueblos aborígenes, la multitud de familias sin casa y los cientos de miles de pacientes que hacen fila en los hospitales. Además de todos los pendientes en materia de trabajo, educación y otros.

Y por verse, también, si superan las tentaciones de la corrupción entronizada en todos los niveles de Estado y extendida hasta la propia judicatura, policías y gendarmes.

 

* Periodista y profesor universitario chileno. En el 2005 recibió en premio nacional de Periodismo y, antes, la Pluma de Oro de la Libertad, otorgada por la Federación Mundial de la Prensa.