En nombre de la democracia (perdón, del petróleo)

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Álvaro Verzi Rangel

El mundo asistió al más reciente episodio de la destrucción sistemática de la legalidad internacional emprendida por la administración de Donald Trump desde sus inicios. Sin el menor argumento, fuerzas militares de Estados Unidos lanzaron un bombardeo sobre la capital de Venezuela y otras localidades de ese país, secuestraron al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, y se los llevaron con rumbo desconocido

En esta circunstancia sombría y ominosa, donde la legalidad internacional fue destruída, no hay  escenario que puede descartarse . Donald Trump, al festejar el operativo militar contra el gobierno de Venezuela, señaló que «dominamos Occidente» e indicó que esto también es un mensaje a otros gobiernos del hemisferio occidental,  de que tienen que subordinarse a los intereses de su país bajo la Doctrina Monroe y como el Estado dominante del hemisferio.

Mientras indultaba al expresidente hondureño Juna Orlando Hernández, condenado en EEUU a 45 años de prisión por el contrabando de 300 toneladas de cocaína, Trump sólo repitió que fue “injusta” la manera en que fue perseguido penalmente. Agregó que él apoyó a Nasry Asfura, el candidato presidencial del mismo partido que Hernández, quien hizo ganador, y que ello demostraba que la mayoría en ese país no está molesta con su indulto.

Aseveró que, de hecho, los candidatos latinoamericanos que fueron respaldados por Trump ganaron no sólo en Honduras, sino en Chile y antes en Argentina. “Vamos muy bien”, afirmó.

Trump dijo en una amplia entrevista sobre la operación militar contra Venezuela  que “algo tendrá que hacerse” con el poder de los cárteles de la droga en México. Agregó que con la presidenta Claudia Sheinbaum “somos muy amistosos, ella es una buena mujer, pero los cárteles mandan en México. Ella no manda en México… “Ella está muy asustada de los cárteles… le he preguntado numerosas veces si le gustaría que sacáramos a los cárteles, y ella ha dicho que no. Algo se tendrá que hacer con México”.

Trump colocó la operación bélica dentro de la resurrección de la Doctrina Monroe –o lo que ahora en su honor se llama la doctrina “Donroe”. Fue en ese contexto que se habló de otros países de la región. “Cuba será algo que tendremos que platicar, porque Cuba es una nación fracasada ahora… es muy parecido en lo que queremos ayudar al pueblo de Cuba”, respondió Trump a la pregunta sobre qué implica todo esto para la isla. }

No podía faltar su secretario de Estado, el cubano-estadunidense Marco Rubio, quien añadió que “Cuba es un desastre”, y señaló que la operación en Venezuela demuestra que Trump está dispuesto a tomar acciones para acompañar sus palabras. “Si yo viviera en La Habana, estaría preocupado”, amenazó.

Como contraparte, Jeffrey Sachs, economista estadounidense  conocido  por su trabajo en desarrollo sostenible y lucha contra la pobreza, señaló que al frente de un Estado militar que no obedece la Constitución y donde todo se decide por decreto ejecutivo, Trump está llevando a cabo el desmantelamiento total de las instituciones internacionales creadas después de la Segunda Guerra Mundial, lo que hace que el mundo sea hoy extraordinariamente caótico y peligroso.

Amenaza con tomar el Canal de Panamá

¿Qué sigue? ¿Groenlandia y el Canal de Panamá? ¿Cuba, Nicaragua, México, Colombia, Brasil?, se preguntó.

A Trump en la rueda de prensa se le preguntó  sobre Colombia, y repitió el mensaje que ofreció recientemente de que el gobierno de ese país sigue permitiendo el cultivo y tráfico de cocaína y “lo están enviando a Estados Unidos”, y repitió su frase de que su presidente, Gustavo Petro, “sí debe cuidarse el trasero”. A pregunta sobre la captura la madrugada de este sábado de un presidente a quien acusa de narcotráfico mientras hace poco decidió indultar a un ex jefe de Estado latinoamericano, el hondureño Juan Orlando Hernández, quien cumplía una larga condena de prisión tras ser declarado culpable de narcotráfico en un juicio en Estados Unidos.

Siguiendo la línea de su «jefe», el presidente de Francia, Emmanuel Macron, declaró que el “pueblo venezolano” sólo puede “alegrarse” del fin de la “dictadura de Maduro”, y reclamó una “transición pacífica” del poder. Poco antes, su canciller, Jean-Noël Barrot, había afirmado que la operación militar que llevó al secuestro de Maduro “contraviene el principio de no uso de la fuerza, fundamental para el derecho internacional”.

Macron exigió también una transición que sea “respetuosa con la voluntad del pueblo venezolano”, que esté liderada “lo antes posible” por el candidato opositor en las elecciones presidenciales de 2024, Edmundo González Urrutia, lo que fue rechazado y condenado enérgicamente por el gobierno bolivariano. Horas antes, Barrot criticó el ataque del Pentágono y advirtió que este tipo de acciones erosionan los fundamentos del derecho internacional con “consecuencias graves para la seguridad mundial, que no perdonarán a nadie”.

“La operación militar que condujo a la captura de Nicolás Maduro viola el principio de no uso de la fuerza que sustenta el derecho internacional. Francia reitera que ninguna solución política duradera puede imponerse desde el exterior y que sólo los pueblos soberanos deciden su futuro”, afirmó.

El primer ministro británico, Keir Starmer, dijo que “Reino Unido ha apoyado durante mucho tiempo una transición de poder en Venezuela. Considerábamos a Maduro como un presidente ilegítimo y no derramaremos lágrimas por el fin de su régimen”. Dijo que “puedo afirmar con total claridad que no hemos participado en ello. Y, como saben, siempre digo y creo que todos debemos respetar el derecho internacional”.

La Unión Europea (UE) llamó a respetar las normas internacionales y recalcó su compromiso con una transición democrática y pacífica. La jefa de la diplomacia de la UE, Kaja Kallas, indicó en su cuenta de X que habló con el secretario de Estado estadunidense, Marco Rubio, y le recordó que el bloque europeo cuestiona la legitimidad democrática de Nicolás Maduro, pero “en cualquier circunstancia, deben respetarse los principios del derecho internacional y de la Carta de Naciones Unidas. Hacemos un llamamiento a la contención”, escribió.

Antonio Costa, presidente del Consejo Europeo, que representa a los 27 estados miembros, indicó que sigue de cerca la evolución de la situación “con gran preocupación”, y urgió a una “desescalada” en el conflicto desatado por la Casa Blanca. En el mismo sentido, el ministerio del Exterior de Alemania señaló que está “siguiendo muy de cerca la situación y observando con gran preocupación las últimas noticias” sobre la agresión que la administración que el presidente Donald Trump perpetró contra Caracas, mientras Suiza llamó a una distensión y el respeto al derecho internacional, declaró el ministerio de Exteriores del país.Marine Le Pen - Info et actualité Marine Le Pen

La ex presidenta del partido ultraderechista francés Agrupación Nacional, Marine Le Pen, rechazó los bombardeos contra Venezuela, que terminaron con el secuestro del mandatario bolivariano y aseguró que la soberanía de los estados es “inviolable y sagrada”, en una publicación en X. Sin defender al gobierno de Maduro, Le Pen aseveró que “existe una razón fundamental para oponerse al cambio de régimen que Estados Unidos acaba de llevar a cabo en Venezuela. La soberanía de los estados nunca es negociable, independientemente de su tamaño, de su poder o de su continente. Es inviolable y sagrada”.

El académico portugués Boaventura de Sousa Santos señaló: «No tengo palabras lo suficientemente fuertes para expresar mi indignación y mi repulsa ante la nueva iniciativa imperialista de cambio de régimen que Estados Unidos ha iniciado la madrugada de ayer contra Venezuela. El mundo ha olvidado que hace 23 años una monstruosa mentira sirvió a los medios de comunicación, rehenes de la propaganda imperialista, para justificar la invasión de Irak. La mentira, posteriormente demostrada, era que existían armas de destrucción masiva en Irak».

«Hoy la mentira es otra, pero no menos falsa y monstruosa: la lucha contra el narcoterrorismo. Sabemos que, al igual que en Irak, Siria, Libia y Afganistán, el objetivo es siempre el mismo: saquear las riquezas de los países invadidos. Es lamentable que los grandes países latinoamericanos que aún se gobiernan con cierta dignidad y amor por la soberanía (Brasil, Colombia y México) no se hayan movilizado activamente para poner fin a esta invasión. Sabemos que están rodeados por lacayos de Washington (Perú, Argentina, Chile, Bolivia y Ecuador, por no hablar de El Salvador), pero aun así la respuesta debería ser más enérgica», añadió.

Boaventura señaló que «deben saber que hoy es Venezuela, mañana serán ellos. Sea cual sea nuestra posición sobre los problemas del gobierno del presidente Nicolás Maduro, son los venezolanos quienes deben resolverlos. Nuestra cobardía se derrumbará con estrépito sobre nosotros».

*Sociólogo  y analista internacional, Codirector del Observatorio en Comunicación y Democracia y analista seniordel Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)