Derrocar a Maduro y apoderarse del petróleo, la gran obsesión de Trump
En Caracas
Por su parte, el ministro para la Defensa, Vladimir Padrino López, ante los ataques perpetrados por EEUU a Caracas, dirigió un mensaje al pueblo venezolano en el que pidió no ceder al pánico, mantenerse firmes ante la amenaza nacional proveniente de Washington y responder con determinación, defendiendo la patria.
«No cedamos ante el pánico que quieren sembrar. Evitemos el caos y la anarquía, que son armas tan letales como las bombas. Seamos resilientes, mantengamos la interés en la adversidad y pongamos en marcha todos los planes de defensa nacional para los cuales nos hemos venido preparando», manifestó el alto funcionario la madrugada de este sábado en sus redes sociales. Asimismo, expresó que «el honor, el deber y la historia nos llaman. ¡Que el grito de la patria libre retumbe en cada rincón! ¡La victoria es nuestra, porque la razón y la dignidad nos acompañan! ¡Venceremos!».
En el mundo
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, llamó a convocar el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas
después de que la madrugada de este sábado se hayan registrado fuertes explosiones en la capital venezolana, Caracas.«Colombia desde ayer es miembro del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, debe ser convocado de inmediato. Establecer la legalidad internacional de la agresión sobre Venezuela. El PMU [Puesto de Mando Unificado] está activado en Cúcuta y el plan operacional en la frontera», escribió Petro en su cuenta de X.
Según reporta el World Street Journal, la Casa Blanca publicará una declaración oficial sobre Venezuela una vez que las aeronaves militares estadounidenses abandonen el espacio aéreo venezolano. La decisión se produce en medio de los reportes de los ataques en varias regiones del país, que han elevado la tensión internacional. Se espera que el pronunciamiento oficial defina la postura de Washington frente a la crisis.
A través de un comunicado, el Gobierno Bolivariano denunció una «gravísima agresión militar» estadounidense en localidades civiles y militares de los estados de Miranda, Aragua, La Guaira y la capital del país, Caracas, y ordenó el «despliegue del comando para la defensa integral de la nación» por cuanto el presidente Nicolás Maduro ordenó la implementación del decreto que declara el estado «conmoción exterior» para proteger el territorio nacional y pasar «de inmediato a la lucha armada».
El senador demócrata Brian Schatz cuestionó la decisión de atacar Venezuela, afirmando que “no existen intereses vitales nacionales que justifiquen una guerra”. Señaló que EEUU corre el riesgo de caer en “otra aventura estúpida” y criticó que el presidente Donald Trump no haya informado al pueblo estadounidense sobre lo que está ocurriendo.
Paso a paso
Primero fue una insólita, y enorme, concentración de buques de guerra y otro poderío militar estadounidense en aguas del Caribe. La mayor presencia de fuerza de EEUU en América Latina en décadas. En septiembre, comenzaba una campaña de bombardeos contra supuestas narcoclanchas en aguas internacionales de ese mar y el Pacífico oriental, bautizada a posteriori como Operación Lanza del Sur.
Ese mismo mes, Trump insinuaba la posibilidad de lanzar algún tipo de ataque militar contra territorio venezolano. En noviembre ya aseguraba que los días de Maduro estaban contados. Esta madrugada se aseguró que el presidente venezolano fuera capturado y sacado de de su país.

Venezuela ha sido en la segunda mitad del primer año del nuevo mandato de Trump la gran obsesión del presidente republicano y su equipo de Gobierno. Lo que comenzó siendo una aparente declaración de fuerza, con el envío inicial de una flotilla de buques de guerra y más de 2.000 soldados, se ha convertido en una intervención en toda la regla de Estados Unidos contra un país soberano y una operación de cambio de régimen, después de meses de amenazas contra el gobierno chavista.
Acusación tras acusación, y ultimátum tras ultimátum, cada vez más enérgicos y amenazadores contra el gobierno venezolano, mientras Estados Unidos iba reforzando su presencia en la zona con su portaaviones más moderno, el Gerald Ford, y miles de soldados más. Y pasando, por supuesto, por el objetivo detrás de todo ello: el petróleo con el que los dos países atacados cuentan en abundancia.
*Sociólogo y analista internacional, Codirector del Observatorio en Comunicación y Democracia y analista seniordel Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)



