Sentenciaron a Trump en el caso Stormy Daniels, pero «sin castigo»

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Mirko C. Trudeau

El presidente Donald Trump, reelegido en los pasados comicios estadounidenses frente a la candidata demócrata Kamala Harris, ha sido condenado a una sentencia de “libertad incondicional” en el juicio que tenía pendiente por intentar silenciar a la actriz porno Stormy Daniels con pagos de hasta 130.000 euros para tapar la relación que habían mantenido y proteger su candidatura en las elecciones de noviembre de 2016.

La sentencia supone que el presidente electo, que escuchó la sentencia por videoconferencia, no pisará la cárcel ni tendrá ninguna otra obligación con el tribunal, en forma de multa o de personación ante la corte con alguna periodicidad. El juez instructor Juan Merchan ha afirmado que él en ningún caso podía “borrar el veredicto del jurado”, que en mayo pasado lo encontró culpable de 34 cargas relacionados con los pagos irregulares a la actriz porno Stormy Daniels.

Los abogados de Trump intentaron por todos los medios que se desestime el caso, al que Trump se ha referido como una “caza de brujas” y en el que ha acusado al juez y la Fiscalía de ejecutar una persecución política contra él e incluso de interferencia electoral.

“Los demócratas radicales han perdido otra patética caza de brujas americana, después de gastar decenas de millones de dólares y pasar seis años de trabajo obsesivo”, ha escrito en su red Truth Social al poco de conocerse el fallo del juez Juan Merchan, y ha subrayado que “el verdadero jurado, el pueblo americano, ha hablado y me ha dado un mandato abrumador” en las pasadas elecciones.

Trump afirmó que esta había sido “una experiencia horrible” antes de reiterar: “Soy completamente inocente, no hice nada incorrecto”, según han relatado los periodistas presentes en la sala. El último cartucho del equipo legal de Trump era el Tribunal Supremo, que el pasado jueves decidió in extremis y por una exigua mayoría de cinco a cuatro jueces (incluidos dos republicanos supuestamente proclives a Trump) que la sentencia debía seguir adelante.

El  juez Merchán ha querido recalcar, antes de leer la sentencia, que Trump ha salido beneficiado de las protecciones legales que acompañan a la figura del presidente de Estados Unidos, el factor crucial que ha condicionado sus deliberaciones, antes de separar a la persona del cargo. “Lo extraordinario son las protecciones legales El juez Juan Merchan desestima anular condena contra Trump por pago a  exactriz pornoque acompañan al cargo del presidente de Estados Unidos, no a quien lo desempeña”, ha manifestado el juez.

“Los ciudadanos normales y corrientes no reciben esta clase de protección. Es el cargo quien se la concede a su ocupante y la ciudadanía de esta nación ha decidido recientemente que usted, una vez más, debe beneficiarse de ellas”. Previamente Trump también fue exonerado por su inmunidad presidencial, como el de su presunta implicación en el ataque de hordas de sus simpatizantes al Capitolio en enero de 2021.

En su publicación, Trump ha considerado que el fallo de Merchan prueba por sí solo que no hay caso, nunca lo hubo” porque “fue un caso sin delito, sin daños, sin pruebas, sin hechos, sin ley, solo un juez conflictivo, un testigo estrella que es una desgracia y ha sido degradado como abogado (en referencia a su exsecretario M Michael Cohen) y una interferencia electoral criminal”.

Trump se amnifestó en su posteo sobre la presunta degradación de la ciudad de Nueva York y ha considerado que el tiempo y el dinero gastado en su causa “debió haberse utilizado para proteger a los neoyorquinos del crimen rampante que está destrozando la ciudad y el Estado”, una afirmación en momentos en que se han producido varios crímenes muy mediáticos en la ciudad.

Un poco de historia

130.000 euros para evitar que una actriz porno hablase sobre su relación  con Trump | InternacionalSegún el relato de la actriz Stormy Daniels, conoció al magnate en 2006, en unas jornadas del American Century Celebrity Golf Tournament en Lake Tahoe, Nevada, y en ese encuentro mantuvieron relaciones sexuales consentidas. Por aquel entonces, Trump llevaba casado con su esposa Melania alrededor de un añoy ella había dado a luz recientemente a Barron Trump. En 2011, Daniels entabló negociaciones para vender por 15.000 dólares una exclusiva sobre sus relaciones con Trump con Bauer Publishing, el editor de la revista Life and Style, que finalmente no salió a la luz por la intervención del entonces abogado del republicano, Michael Cohen.

Es primera vez que un presidente convicto asumirá la más alta magistratura de la nación. Además, es la segunda condena que enfrenta relacionada con sus conductas sexuales, puesto que el pasado mayo fue hallado culpable en su caso civil por abuso sexual y difamación a la escritora E. Jean Carroll, quien lo acusó de haberla violado en el probador de unos grandes almacenes de Nueva York a mediados de los 90, así como de difamarla cuando ella decidió a hacer pública su denuncia en un libro que publicó en 2019.

Aunque el futuro mandatario ha intentado apelar el caso, el pasado diciembre un tribunal federal de apelaciones confirmó el veredicto del jurado y le ordenó pagar cinco millones de dólares. Pero, acaso, ¿un presidente tiene inmunidad para violar?
Trump loses defamation liability appeal in E Jean Carroll case

Ambos casos son un reflejo de las polémicas conductas y comentarios sexuales que ha hecho Trump a lo largo de su vida: por ejemplo, en 2016 la prensa sacó a la luz unos audios en los que el próximo presidente hacía crudos comentarios sexuales sobre las mujeres. “Me atraen automáticamente las mujeres guapas: simplemente empiezo a besarlas. Es como un imán. Sólo beso. Ni siquiera espero. Y cuando eres una estrella te dejan hacerlo. Puedes agarrarlas de la vagina. Puedes hacer lo que sea”, decía entonces.

En ese mismo audio también habla sobre sufallido intento de conquistar a una mujer casada: “Lo intenté y fracasé. Lo admito. Sí intenté tirármela. Ella estaba casada. Lo intenté con todas mis fuerzas”. Éste señor es el próximo presidente de Estados Unidos, un país onde la justicia tampoco es igual para todos los ciudadanos.

* Economista, politólogo y analista estadounidense, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE).

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