Plebiscito en Ecuador: sí a las medidas de seguridad, no a las económicas

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Eloy Osvaldo Proaño

Las nuevas medidas de seguridad, como el rol de las fuerzas armadas en el combate al crimen organizado, el incremento de las penas en delitos graves y la posible extradición de ecuatorianos requeridos por la justicia de otros países, recibieron el respaldo de los ecuatorianos en el referendo y consulta popular celebrados este domingo, quienes  rechazaron medidas económicas como la creación de contratos de trabajo por horas y el arbitraje internacional para inversiones y asuntos comerciales.

«Hemos defendido al país, ahora tendremos más herramientas para luchar contra la delincuencia y devolverle la paz a las familias ecuatorianas», publicó el presidente Daniel Noboa, quien se posiciones hacia las próximas elecciones presidenciales de febrero de 2025.

La votación convocada por Noboa sobre reformas en seguridad, justicia, inversiones y empleo concluyó con una participación del 72% de los 13,6 millones de ecuatorianos convocados a las urnas: casi el 30% de los electores no acudieron a votar, lo que significa 10 puntos más del promedio que tradicionalmente se han tenido en estos comicios. La jornada sumó cortes de energía, asesinatos, motín carcelario, deslaves, puentes caídos y un sinnúmero de incidentes

El plebiscito se realizó en medio de una profunda crisis de seguridad, un criticado manejo del sistema energético que ha provocado largos apagones y el conflicto diplomático con México por el aslato a la embajada de México y el secuestro del asilado exvicepresidente Jorge Glas, es uno de los que más ausentismo ha registrado en la historia del país.

Si bien todavía no se concretan cambios en su gabinete, al término de la jornada electoral  Noboa pasó a su ministra de Gobierno,Mónica Palencia ( mexicana de origen), al Ministerio del Interior, y en su lugar colocó al jefe actual de la Inteligencia, Michele Sensi. Para esta semana se esperan otros movimientos en su equipo, que podrían ser en las áreas de Trabajo y de Comunicación.

En el resto de las preguntas, el ganó sin la distancia que anunciaron algunas empresas de sondeos de opinión. Fueron 11 preguntas las que los ecuatorianos tuvieron que responder. Una de reforma parcial a la Constitución, cuatro de referéndum a la Constitución (de las cuales el gobierno tuvo un revés en las dos antes mencionadas) y seis de consulta popular.

La pregunta que recibió un apoyo rotundo es la de la militarización de la seguridad. La ciudadanía aprobó modificar la Constitución y permitir que las Fuerzas Armadas puedan realizar operaciones en conjunto con la Policía sin que sea necesario decretar un estado de excepción y que se permita la extradición de ecuatorianos. La iniciativa tiene la condición de no aplicarse la pena de muerte y otras inhumanas, crueles o degradantes.

“La consulta no fue sobre la orientación del Estado, sobre el neoliberalismo y sus efectos, las políticas económicas y la crisis energética, no sobre la vergonzosa política internacional que incluye la ausencia de crítica al genocidio en Gaza o el desprecio por parte de la legislación internacional, que se observó en el ataque a la embajada de México. Sobre temas como esos, sencillamente no se autoriza opinar a los de abajo”, señaló el exministro de Ambiente, Edgar Isch López.

Asalto a la embajada de México y secuestro del expresidente Jorge Glas

En las preguntas que se pretendió la aplicación de políticas neoliberales y que, por la campaña de las organizaciones populares fueron las más discutidas y analizadas, la derrota de la derecha y su gobierno es muy seria. Con recursos infinitamente menores, las organizaciones populares lograron una victoria por sobre la mentira y el engaño, sobre el modelo neoliberal y su recetario, añadió el académico.

Ecuador lleva tres años sumido en un clima de inseguridad, con un aumento récord de homicidios que elevaron la tasa de muertes violentas, secuestros, asaltos, extorsiones y otros delitos. Como parte de la estrategia para combatir la violencia, el gobierno de Noboa declaró que el país está en un conflicto armado interno, ordenó el despliegue de las fuerzas armadas en las calles y las cárceles del país e identificó a como «terroristas» a bandas dedicadas al narcotráfico.

La Policía Nacional informó que, durante la jornada electoral de referéndum y consulta popular 2024, se han ejecutado 6 984 operativos a escala nacional: 504 personas fueron detenidas. Los uniformados incautaron 70 armas de fuego y 289 armas blancas. Los uniformados también retuvieron 141 vehículos y 363 motos. Y 44 vehículos y 65 motos, reportados como robados, fueron recuperadas.

Como corolario de la jornada, Damián Parrales, director desde hacía apenas cinco días del Centro de Privación de Libertad Manabí número 4, conocido como El Rodero, fue víctima de un atentado mortal en una cevichería de Jipijapa, cercana a Portoviejo,  en un país donde las prisiones son centros de operaciones del narco y teatro de cruentas matanzas entre presos que dejan más de 460 fallecidos desde 2021.

Con la imagen internacional golpeada, Noboa dio marcha atrás en su anuncio de evitar apagones. Una crisis energética ocasionada por un déficit histórico en los embalses que abastecen las centrales hídricas lo llevó a suspender la jornada laboral por dos días (hasta el viernes) y ordenar cortes de energía de al menos 13 horas.

El sí

Las nueves preguntas en las que Noboa recibió respaldo fueron las de aprobar que las Fuerzas Armadas le den un apoyo complementario a la Policía Nacional para combatir el crimen organizado, permitir la extradición de ecuatorianos, el establecimiento de judicaturas especializadas en materia constitucional, que las Fuerzas Armadas realicen control de armas, municiones, explosivos y accesorios, permanentemente en las calles.

Además, la ciudadanía aprobó incrementar las penas de los delitos de terrorismo y su financiación, producción y tráfico ilícito de sustancias, delincuencia organizada, asesinato, sicariato, trata de personas, secuestro extorsivo, Ecuador bajo fuego: Daniel Noboa admite que hace falta apoyo militar extranjero para enfrentar a los narcostráfico de armas, lavado de activos y actividad ilícita de recursos mineros; que las personas privadas de la libertad cumplan la totalidad de su pena, tipificar el delito de tenencia o porte de armas, municiones o componentes que son de uso privativo de las Fuerzas Armadas o la Policía Nacional.

También apoyaron que las armas que fueron instrumentos u objeto material de un delito puedan destinarse al uso inmediato de la Policía Nacional o las Fuerzas Armadas y que el Estado proceda a ser el titular (propietario) de los bienes de origen ilícito o injustificado.

El no

El pueblo ecuatoriano rechazó las pretensiones de los sectores empresariales y de las élites oligárquicas, como la adopción de un sistema laboral por horas, que habría sido un acontecimiento único en América Latina, frenando así la precarización para los trabajadores.

Asimismo, los analistas valoran la decisión de los ciudadanos de rechazar el arbitraje internacional, con lo que los únicos beneficiados habrían sido los empresarios ecuatorianos que tienen sus negocios en paraísos fiscales y en el exterior, además de las grandes trasnacionales, como Chevron Texaco, que tiene procesos contra Ecuador y que habrían significado pagos por 10 mil millones de dólares.

 

Los dos principales promotores del No fueron el ex presidente Rafael Correa y el líder de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie) Leonidas Iza, quienes coincidieron en que las preguntas referidas a mayores garantías a los militares para la lucha antidelincuencial no tenían razón de ser, y con la decisión ciudadana ahora Noboa debe demostrar si efectivamente esa era su verdadera preocupación en esta consulta, pues ya no tiene pretextos para luchar contra el crimen organizado.

 

*Analista e investigador ecuatoriano, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

 

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