Made in USA: El modelo represivo de palos y motosierra importado por el gobierno argentino

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 Emilia Trabucco

Mientras el presidente Javier Milei encabeza su tercer viaje a Estados Unidos en cuatro meses de mandato, en Argentina se multiplican las movilizaciones contra el ajuste, los comedores populares siguen sin recibir los fondos, las universidades públicas se declaran en alerta por el desfinanciamiento y anuncian una «marcha educativa» para el 23 de abril y la CGT, la central de trabajadores más grande del país, lanza una movilización para el 1 de mayo y un paro general para el 9.
Hubo movilizaciones en Europa y Latinoamérica en apoyo al paro – Radio  Nacional
Las consecuencias sociales del plan “motosierra” no aparecen entre las prioridades de la agenda presidencial.Milei y su ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, protagonizaron una nueva gira por el país del norte.
La semana próxima, le toca el turno a Luis Caputo, ministro de Economía. Detrás de la instalación de un relato de fuerte alineamiento con Estados Unidos e Israel, la canciller Diana Mondino, fuera del lente de la agenda mediática, pone paños fríos con China, se reúne con su embajador  y anuncia un viaje al país asiático a fin de mes. La antesala fue la polémica visita de Laura Richardson, Jefa del Comando Sur de Estados Unidos, a Ushuaia.

La gira de Bullrich: sigue el show del combate al narcotráfico “made in EEUU”

La ministra  Bullrich, se mostró orgullosa desde Washington al comunicar que asumió la presidencia de la Comisión contra la Delincuencia Transnacional de la Organización de Estados Americanos (OEA) por los próximos dos años. En una entrevista para el diario La Nación, dijo: “se reconoce el trabajo que estamos haciendo contra el crimen”.

Acto seguido, anunció que la semana entrante, presentará al Congreso la “ley antimafia”, inspirada en la Ley Rico de Estados Unidos, y la baja de la edad de imputabilidad, que está evaluando llevar, según dijo, a los 14 años.  La Ley Rico (Ley de Chantaje Civil, Influencia y Organizaciones Corruptas) es una normativa aprobada en 1970 por el Congreso de los Estados Unidos, que enumera unos 30 delitos genéricos que incluyen fraudes, quiebras, malversación de fondos sindicales, lavado de dinero, etc.

Dicha norma también elimina las diferenciaciones de penas según el rol dentro de la “organización delictiva”: todos serían penados por igual, desde el jefe hasta el  que recién ingresa en la organización criminal, aspecto que resaltó la propia Bullrich. Ello, sumado a la baja de la edad de la imputabilidad, establecería el marco jurídico para avanzar en su programa de criminalización de la pobreza, y también de la política.

El detrás de escena: la impunidad del poder económico

A pesar de que discursivamente la ministra dice estar trabajando para combatir al “terrorismo y el narcotráfico transnacional”, ambas leyes están claramente dirigidas a profundizar su doctrina de construcción del enemigo interno.
Los hechos recientes comprueban la afirmación: las fuerzas de seguridad volvieron a recibir la orden de reprimir brutalmente a las organizaciones sociales que se manifestaban contra el hambre el 10 de abril en Capital Federal. La conocida estrategia de legitimación del programa represivo y de disciplinamiento social que la derecha está desplegando en toda la región, con explícito apoyo internacional.
La agenda de la ministra incluyó además reuniones con William Burns, director de la CIA (quien estuvo en Argentina a fines de marzo), donde trazaron una “agenda de cooperación”. Sostuvo conversaciones con el FBI y el Departamento de Seguridad Nacional, que “aportarán capacitación e información clasificada para enfrentar a las bandas”.
Alejandro Mayorkas, el secretario de Seguridad Nacional estadounidense, señaló en la red social X que sostuvo “una gran reunión” con Bullrich “para avanzar” en la cooperación bilateral en materia de seguridad; “estamos agradecidos por su asociación en esta misión compartida”, afirmó. A pesar de los elogios al gobierno argentino recibidos desde Estados Unidos, los esfuerzos por combatir el narcotráfico no parecen arrojar resultados demasiado elocuentes.
Paradójicamente, y detrás del show mediático, la Inspección General de Justicia (IGJ) de Milei ya firmó diez resoluciones que eliminan la tarea de control y fiscalización del organismo y desregula la operación de sociedades extranjeras, sociedades vehículo y off shore, a las que ya no se les exige adecuarse a la ley argentina. Es decir, habilitan aún más los mecanismos por los que fluyen las ganancias de las actividades ilegales, como el narcotráfico.
Queda cada vez más claro que la intención del gobierno no es ir contra los verdaderos responsables, quizás, porque muchos de los propios funcionarios y sus amigos del poder económico están implicados.
La agenda de Milei: reconocimiento del sionismo y reunión con Elon Musk

La agenda del presidente Milei merece un capítulo aparte. Marc Stanley, embajador norteamericano en Argentina, para devolver los gestos, intentó cerrar una reunión del mandatario con Joe Biden, pero no tuvo éxito. Milei llegó a Miami el 10 de abril junto a su hermana Karina Milei para recibir, ambos, el premio “Embajador Internacional de la Luz”, otorgado por la organización sionista Jabad Lubavitch por su apoyo a Israel, que sigue masacrando a millones de palestinas y palestinos.

Milei corona su viaje en una reunión con Elon Musk en su fábrica de Tesla en Texas. El segundo hombre más rico según Forbes, muy interesado en el litio argentino y quien ya ofrece servicio de internet a través de Starlink en el país, mientras se deroga desde el Ejecutivo el decreto que regulaba el precio de dicho servicio, al declararlo esencial por el gobierno anterior. Los rumores también incluyen el interés del dueño de la red X de trasladar las sedes recientemente cerradas en Brasil a Argentina.

Próximo capítulo: Caputo en EEUU y una tensa negociación con China

La semana que viene el que pisará suelo norteamericano es Luis Caputo. El Gobierno decidió unificar a fin de mes el pago de los US$ 1.940 millones correspondientes a los vencimientos del mes de abril, en el marco del acuerdo con el FMI.
El desembolso se dará pocos días después del viaje a Washington del ministro, donde participará de la reunión de primavera del organismo. Será un escenario de una compleja negociación vinculada al futuro programa con el organismo multilateral y a la actual situación del swap acordado con China: en julio vencen 6.000 millones y su prórroga depende de la voluntad política de Xi Jinping, presidente del gigante asiático. No hay que subestimar tampoco los intereses injerencistas del país oriental. Mientras el presidente hace los gestos necesarios con “Occidente” frente a las cámaras, su canciller Diana Mondino se encarga de las relaciones con Oriente.
La sede diplomática china publicó en X: “El 8 de abril, el embajador Wang Wei mantuvo una positiva reunión de trabajo con la canciller, Diana Mondino. Ambos llegaron al acuerdo de desmentir la especulación de que la Estación de Espacio Lejano es supuesta base militar”, después de las polémicas acusaciones de Stanley, el embajador norteamericano. Las acciones concretas del gobierno no se condicen con el tono confrontativo contra China que Milei utiliza en la construcción del relato.

Lo cierto es que mientras las figuras principales del Ejecutivo viajan miles de kilómetros fuera de las fronteras nacionales y negocian los destinos de Argentina bajo agenda reservada, puertas adentro sigue avanzando el programa de ajuste y represión para las mayorías trabajadoras, en un panorama que se repite en toda la región Latinoamericana y Caribeña bajo iniciativa extranjera. Claro, con la necesaria complicidad de los actores locales.

*Psicóloga y Magíster en Seguridad de la Nación. Analista del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE), en  Argentina.

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