Milei repitió su repertorio ante la internacional libertaria en el Trumpfest

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Álvaro Verzi Rangel

El ultraderechista presidente argentino Javier Milei llevó a la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC), una cumbre ultraconservadora del Partido Republicano que busca ser la línea de partida de la campaña electoral de Donald Trump, su clásico repertorio en contra del “socialismo”, “la aberración de la justicia social” y “la casta”.

Publicitada como la reunión de conservadores más grande e influyente del mundo, la CPAC resultó el escenario para una suerte de lanzamiento de Donald Trump rumbo a las elecciones de noviembre próximo, si es que la justicia no se lo impide en el camino.Con ironía, la prensa estadounidense la califica como Trumpfest. Milei había estado en las regionales Brasil y México de este foro, como panelista de TV primero y como candidato presidencial después.

Ahora, en Washington fue presentado como «un caso de éxito» entre las extremas derechas del mundo, pese a las notorias incompatibilidades entre su «Viva la libertad» y el programa que impulsan los trumpistas, profundamente proteccionista e industrialista.Y allí estaban también el presidente salvadoreño Nayib Bukele, el falangista español Santiago Abascal y Liz Truss, la exprimera ministra británica que duró poco más de un mes con su programa libertario, y fue obligada a renunciar.

Quien estuvo muy pendiente de Milei fue Steve Bannon, primer jefe de campaña de Trump, financista de la Fundación Atlas de los “libertarios”, el rey del algoritmo detrás del escándalo de Facebook y Cambrige Analytica, condenado por obstruir las investigaciones del asalto al Capitolio, acusado de fraude y malversación de fondos por recibir donanciones para la construcción de un muro entre EEUU y México, muy cercano a los Bolsonaro en Brasil e impulsor de las fakenews y shitnews en política.

En medio de un auditorio que quedó semivacío después de la intervención de Trump, Milei aseguró que su disertación era una continuación de su discurso en Davos, donde advirtió que “Occidente está en peligro por el avance de las ideas socialistas”. También repitió su ataque a “la agenda asesina del aborto” y al ecologismo, donde “culpan al ser humano por el calentamiento global».

«Esto pasó cuatro veces en la historia de la tierra, incluso cuando no había humanos”, justificó y agregó: “A los neomarxistas lo que se les ocurre para solucionar esto es exterminar a los humanos. Deberíamos esperar a colonizar otros planetas».

Video | El efusivo abrazo entre Donald Trump y Javier Milei durante su  encuentro en una conferencia en Estados Unidos | Emol.comSegún un video difundido por la presidencia argentina, antes de disertar, Milei abrazó a Donald Trump, mientras el expresidente le dijo: «Make Argentina great again» (haz grande a la Argentina otra vez).

«Quiero agradecer al presidente de la Argentina, que tuvo mucha publicidad. Es un gran señor, es MAGA, Make Argentina Great Again. Puede hacerlo bien. Javier Milei. Gracias Milei, muchas gracias, es un gran honor tenerte aquí». Milei le respondió «estoy muy feliz», “sos muy generoso conmigo».

Con un impostado tono beligerante, Milei arremetió con las descalificaciones durante casi una hora: le habló a los estadounidenses sobre «la casta corrupta», los «políticos ladrones que ponen sus privilegios por encima del bienestar de los argentinos», los «empresarios prebendarios», los «sindicalistas que se ocupan de sus negocios», «profesionales de la religión que viven de sus negocios» y «medios de comunicación corruptos».

Sobre su gestión de 75 días, se refirió a las «reformas estructurales» que impulsó con el mega Decreto de Necesidad y Urgencia y la fallida ley ómnibus. «Estas normas proponen darle más libertad a los argentinos y eliminar la corrupción de la política. Pero encontraron resistencias por parte de los beneficiarios de este sistema en favor de la casta corrupta», argumentó.

Denostó a la justicia social, al sostener que es «violenta, injusta y una aberración» y . arengó contra el «socialismo» y INFOPASO Milei habló en el foro conservador más importante de EE.UU.en favor de «la libertad». «No dejen avanzar el socialismo. No avalen la regulación. No avalen la idea de los fallos del mercado. No permitan el avance de la agenda asesina. No se dejen llevar por los cantos de sirena de la justicia social. No entreguen su libertad. Pelen por su libertad. Si no pelean por la libertad, los van a llevar a la miseria».

El mandatario argentino viajó con una acotada comitiva integrada por su hermana y secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y el embajador argentino en los Estados Unidos, Gerardo Werthein.

La semana pasada Milei se reunió en Buenos Aires con el senador ultraconservador estadounidense Marcos Rubio, quien tiene pretensiones de acompañar a Trump en la fórmula presidencial. Pero cuidando las relaciones con el gobierno de Joe Biden, también se entrevistó con el secretario de Estado Antony Blinken, preocupado por un eventual estallido social en Argentina.

Más allá de su preferencia ideológica, el Presidente también recibió al secretario de Estado de Joe Biden, Antony Blinken en la Casa Rosada el viernes en busca de cuidar las relaciones con la administración demócrata.

La retórica racista de Trump

Durante su participación en la Conferencia, el ex presidente Donald Trump dio un salto en su retórica racista y reiteró la amenaza de llevar a cabo la deportación de inmigrantes más grande en la historia de Estados Unidos si gana las elecciones de noviembre próximo.

Página | 12: La otra mirada sobre Argentina y el mundoAfirmó que “no hay otra opción porque los solicitantes de asilo están matando a nuestra gente; están matando a nuestro país”, y agregó que están llegando al territorio estadounidense millones y millones de personas directamente desde cárceles, instituciones mentales y manicomios, sitios donde se interna a pacientes que practican formas extremas de tortura e incluso el canibalismo.

El discurso de odio y las aseveraciones carentes de cualquier sustento se fueron naturalizando desde su irrupción en la política en 2015, y amenazan nuevamente con impulsarlo a ser el candidato republicano para regresar a la Casa Blanca en 2025. El sábado derrotó a Nikki Haley en Carolina del Sur, estado donde ella nació y de la que fue gobernadora de 2011 a 2017, la única rival que no se ha bajado de la contienda.

A lo largo de los últimos ocho años, Trump se ha convertido en el máximo explotador de la posverdad, forma de discurso en la que las fakenews (bulos, mentiras) se esparcen sin ningún cuidado por brindar datos que los sostengan. Culpa a los migrantes de envenenar la sangre estadounidense y dice que Biden, su rival demócrata,  está rodeado de fascistas.

Este Trump, el mismo que exigió a un funcionario del estado de Georgia alterar los resultados electorales a su favor e incitó a una horda de sus fanáticos a asaltar la sede del Congreso, afirma que la democracia estadounidense está al borde del colapso por los intentos de hacerle rendir cuentas por sus crímenes.

 

*Sociólogo  y analista internacional, Codirector del Observatorio en Comunicación y Democracia y analista senior del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

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