Bajo la presidencia de Cuba, cumbre del G 77 + China

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Paula Giménez y Matías Caciabue.

América Latina es sede nuevamente de uno de los foros internacionales de países emergentes, con una larga historia de posicionamientos a favor del sur global. El Grupo de los 77 + China se reúne en La Habana hasta el donde  la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno debatirá una agenda que se sintetiza en la consigna “Retos actuales del desarrollo: Papel de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación”.

El ministro de Relaciones Exteriores cubano Bruno Rodríguez se marcha después de dar una conferencia de prensa sobre la próxima cumbre del G77 + China en La Habana, Cuba, el miércoles 13 de septiembre de 2023. (AP Foto/Ramón Espinosa)
El ministro de Relaciones Exteriores cubano Bruno Rodríguez

Enmarcado en una profunda agudización de las luchas por la gobernanza global que tiene como protagonistas a las grandes potencias económicas del G2: EE.UU. vs China, y días antes de celebrarse la Asamblea general de la ONU en Nueva York, los discursos y posicionamientos de los países que forman parte del grupo, dan relevancia política y económica al encuentro. A esto se suma que este año Cuba, el país anfitrión, representa una larga historia de resistencia y lucha ante el imperialismo norteamericano.

¿Qué es el G77 + China?

El grupo nacido en un contexto de guerra fría, en 1964, tras la rúbrica de la “Declaración Conjunta de los Setenta y Siete Países en Desarrollo”, supone un espacio de concertación diverso de la esfera multilateral que actualmente cuenta con 134 estados miembros que representan dos tercios de la membresía de la Organización de las Naciones Unidas y el 80% de la población mundial. China, que se incorporó en 1992, aunque se le considera un miembro oficial, participa y colabora de forma externa.

Tal historia y conformación le otorga un poder de negociación significativo en cuestiones como el desarrollo sostenible, el comercio internacional, la deuda externa, el cambio climático. La Presidencia, hoy en manos de Cuba, es el máximo órgano político dentro de la estructura organizativa del Grupo de los 77 y China, que rota por regiones (entre África, Asia-Pacífico y América Latina y el Caribe) y se ejerce durante un año en todos los capítulos. El Presidente, que actúa como su portavoz, coordina la acción del Grupo en cada capítulo.

El posicionamiento del  Sur Global

Díaz-Canel y Dehghani Firouz Abadi
Díaz-Canel, presidente de Cuba, y Dehghani Firouz Abadi, vicepresidente de Irán

Tras casi sesenta años de existencia, el Grupo de los 77 y China ha logrado mantenerse unido con el multilateralismo como principio rector de las estrategias de cooperación Sur-Sur, a pesar de las marcadas diferencias culturales, geográficas, económicas, sociales y políticas de los estados que lo integran.

Muchas de las problemáticas que los unió en la década del 60, no solo no se resolvieron sino que se agudizaron. Vivimos tiempos de una crisis sistémica: económica, sanitaria, climática, energética, alimentaria, social. Y en medio de todo ello, persiste una escalada en las tensiones geopolíticas y por la imposición de hegemonía, entre los países más poderosos en todo el planeta.

En ocasión de asumir la presidencia en enero de este año, el Presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, emitió un mensaje donde ratificó el compromiso de su país con la paz y la lucha justa de los pueblos, expresando que “¡Siempre será la hora de la unidad, pero hoy es un imperativo, la mayor de todas las urgencias!”. “Cuenten con Cuba y con su compromiso invariable de trabajar sin descanso, junto a todos los miembros de esta imprescindible agrupación, en la defensa de los intereses supremos de nuestras naciones», afirmó el mandatario.

Estarán presentes en esta reunion, entre otros, Antonio Guterres, secretario general de la ONU, los mandatarios Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil; Alberto Fernández, de Argentina; Xiomara Castro, de Honduras, y Ralph Gonsalves, primer ministro de San Vicente y Las Granadinas, según informaron sus respectivas cancillerías y medios de prensa.Composición del G77.

También confirmaron su presencia los presidentes Abdelatif Rashid, de Iraq; Luis Arce, de Bolivia; Gustavo Petro, de Colombia; Filipe Nyusi, de Mozambique; Ranil Wickremesinghe, de Sri Lanka, y Thongloun Sisoulith, de Laos, entre otros. A pesar que el Presidente Chino no participará del encuentro, en su lugar estará Li Xi el actual secretario de la Comisión Central de Control Disciplinario y miembro del Comité Permanente del Politburó del Partido Comunista Chino.

El rol del China en el G77

El embajador de Cuba en Argentina, Pedro Pablo Prada Quintero, afirmó en una entrevista a Télam este martes que la cumbre supone “un peldaño importante en el avance hacia la meta de un mundo multipolar” que abra paso a un nuevo orden, ya que “el actual no garantiza seguridad económica, alimentaria, paz entre nacionales, desarrollo, justicia social ni igualdad entre seres humanos”.

La pregunta obligada es entonces ¿cuál es ese orden y quienes lo están disputando, a fin de imponer el que contemple sus intereses, primordialmente? ¿Podemos hablar de multipolaridad, más allá de bienintencionadas aspiraciones? Los cierto es que, más allá de las ambiciones de generar proyectos estratégicos alternativos, el mundo hoy se dirime en una lucha entre dos polos de poder que se nos presentan institucionalmente como Estados Unidos y China pero que comprenden un complejo entramado de redes financieras-tecnológicas.Representante especial de China llega a Cuba por Cumbre del G77

En este contexto internacional China busca imponer su proyecto estratégico por sobre el de EEUU. Es también este proyecto, ya en marcha, con pretensiones y condiciones para imponer su dominio, el que visualiza a América Latina como una gran región en disputa, por sus recursos naturales (litio, gas, petróleo, minerales, tierras raras), por sus “mercados” de producción y consumo, y por su calificada y “barata” fuerza laboral.
China viene profundizando y extendiendo su influencia en los países del Sur Global mediante diferentes acuerdos de intercambio comercial y de inversión directa, además de proyectos políticos y económicos como los BRICS o la Ruta de la Seda.

Lo cierto es que, ante la profunda crisis que transita el mundo y la agudización del conflicto por, en palabras de Joe Biden, “dominar el siglo XXI”, se abren oportunidades para la emergencia de procesos de transformación en favor de las grandes mayorías. A las oportunidades que presentan los diferentes foros de debate o espacios de integración, debemos poder imponerle una voluntad política de unidad, asentada en la organización dinámica y consciente de los sectores populares para que, ni desde oriente ni desde occidente, se imponga una estrategia extractivista sobre los países de la región y en vías de desarrollo en general.

*Cacciabue es licenciado en Ciencia Política y Secretario General de la Universidad de la Defensa Nacional, UNDEF en Argentina. Giménzs es Licenciada en Psicología y Magister en Seguridad y Defensa de la Nación y en Seguridad Internacional y Estudios Estratégicos. Ambos son Investigadores del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)

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