La ultraderecha se impone en la elección de constituyentes en Chile

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Cecilia Vergara Mattei

El derechista Partido Republicano, partidario de mantener la actual Constitución chilena, arrasó este domingo en las elecciones constituyentes con el 35,6 % de los votos y al menos los 20 consejeros necesarios para tener poder de veto en el órgano constitucional, según el 80 % del escrutinio. En segundo lugar, quedó la lista Unidad Para Chile (28 %), integrada por la mayoría de los partidos que integran la coalición oficialista (el Frente Amplio del presidente Gabriel Boric, el Partido Comunista y el Partido Socialista).

En el progresismo, la coalición de gobierno logró un 28 por ciento y el Partido Comunista se convierte como la principal fuerza con casi un ocho por ciento.Entre apatía, Chile elige a redactores de nueva constitución | AP News

Estas elecciones de los 50 consejeros constituyentes es un capítulo más del accidentado camino de los chilenos hacia una nueva constitución que los ha tenido yendo a votar desde 2020, primero para aprobar el proceso con un apabullante 78% , luego para elegir a la convención constituyente dominada por la izquierda y el progresismo (2021) y posteriormente por el texto constitucional (2022) que terminó siendo rechazado por el 61% de la población.

A pesar del supuesto desinterés de los chilenos por el proceso, como señaló la encuesta Criteria, ampliamente difundida el sábado donde el 56% señalaba estar “cansada del tema constitucional” y un 62% reconocía estar poco informada del tema, fueron millones los ciudadanos que fueron a votar en un proceso que operó sin mayores problemas.

La nueva constitución será redactada a puerta cerrada por expertos, nombrados por los partidos con representación parlamentaria. Lo que se eligió en Chile no son constituyentes; son la comparsa que acompañará a la comisión de expertos y su papel se limitará a dar el Sí a la Constitución elaborada por esa comisión de expertos.

El historiador Sergio Grez señala que “para no correr el más mínimo riesgo de desborde de su plan de gobernabilidad sistémica, los parlamentarios agregaron un ‘comité técnico de admisibilidad’, también designado por ellos mismos, encargado de revisar las normas que se presenten en la Comisión de expertos o que se discutan en el Consejo Constitucional, a fin de decidir si son o no admisibles”, lo que provocó que que una parte de la sociedad civil llame a anular el voto o abstenerse.

Los conservadores tienen juntos mayoría absoluta y aglutinan más de los 30 escaños necesarios para aprobar las nuevas normas constitucionales sin necesidad de pactar con la izquierda, lo que les permitirá así marcar el rumbo de la nueva propuesta de Carta Magna. La tercera posición fue para la derecha tradicional de la lista Chile Seguro (21,6 %) y en la que se integran UDI, Renovación Nacional y Evópoli.

(Twitter)

Republicanos y Chile Vamos arrasó en la mayoría de las 16 regiones de Chile e incluso se hizo con feudos tradicionalmente a manos de la izquierda como la Región de Valparaíso o la Metropolitana, donde se encuentra la capital.

El líder del Partido Republicano,José Antonio Kast, dijo este domingo que “triunfó el sentido común” y pidió “que nunca más el sectarismo se apodere del país”. Kast, partidario de mantener la actual Constitución, señaló que los ciudadanos han elegido a su lista por su “compromiso y coherencia”. ”Logramos una meta importante, pero no es tiempo de dividir el país, sino de trabajar en unidad por el bien de Chile”, agregó.

Boric pidió diálogo

El presidente de Chile, Gabriel Boric, pidió al Partido Republicano “actuar con sabiduría y templanza” tras su apabullante triunfo en las elecciones constituyentes.En cadena nacional, el mandatario instó asimismo a “no cometer los mismos errores” de la izquierda durante el primer proceso constitucional, que fracasó el pasado septiembre cuando el 62 % de los chilenos rechazó la primera propuesta de Carta Magna.

”El proceso anterior, debemos decirlo, fracasó porque no supimos escucharnos entre quienes pensábamos distinto. Quiero invitar desde ya al Partido Republicano a no cometer el mismo error que cometimos nosotros”, indicó el gobernante.

El Consejo Constitucional recibirá, para su revisión y ajustes, un texto elaborado previamente por expertos con 12 principios esenciales que no podrán ser modificados, por ejemplo, el que consagra a Chile como una economía de mercado con participación estatal y privada.

El Partido Republicano de José Antonio Kast pasa a ser la primera fuerza política de Chile. Kast, que desde el principio se opuso a cambiar la constitución de Pinochet -de quien ha señalado su admiración públicamente- no pudo disimular su alegría de volver a primera división del debate político del país, tras un largo periodo de bajo perfil.

José Antonio Kast, líder del Partido Republicano, levanta el brazo mientras celebra haber obtenido el mayor número de representantes tras la elección para el Consejo Constitucional.“Hoy no hay mucho que celebrar, porque Chile no está bien. Es tiempo no de celebrar, sino de trabajar en unidad por el bien de Chile. Hoy los chilenos derrotaron el desgano, la apatía y la indiferencia, han concurrido a las urnas para dar una señal claras sobre el rumbo que quieren para el país. No sólo nos han elegido por nuestras ideas, sino por nuestra conexión con los problemas del día a día que viven los chilenos que sufren por su patria (…) Han triunfado las ideas del sentido común (…), dijo.

“Chile ha derrotado a un gobierno fracasado (que) ha sido incapaz de enfrentar la crisis de la inseguridad migratoria, económica y social. Un gobierno donde muchas cosas están subiendo como el costo de la vida”, se envalentonó Kast en un discurso conciliador y provocador a la vez., mostrando su inexperiencia y amateurismo a la hora de hacer política.

Adiós a los sueños

El analista Marcos Roitmann señala que los partidos políticos chilenos se unieron apoyando el voto para designar a quienes formarán parte del Consejo Constituyente. Atrás quedó el sueño de una constitución redactada por una Asamblea constituyente electa, cien por ciento, por el soberano. La voluntad general ha sido ninguneada.

Para corroborar dicha afirmación, baste observar la coincidencia entre la diputada del Partido Comunista Karol Cariola y el neopinochetista José Antonio Kast. Para Cariola votar nulo beneficia a la derecha; para Kast, votar nulo es votar por la izquierda. Así se tiraron la pelota en un partido donde el resultado estaba pactado, añade.

«Mientras tanto, la realidad del país fluye por otros cauces. En Chile se invisibiliza, tapa, niega o descalifica la crítica. Asistimos a un gobierno cuyas políticas se escoran más a la derecha y cuyo presidente muestra un carácter débil y timorato. Veamos algunos hechos. Mientras el pueblo mapuche sufre la represión del Estado, acusando y encarcelando a sus dirigentes de terroristas, los testigos de las madereras se presentan encapuchados», indica el analista.

Chile no tiene una propuesta de cambio de poder para construir una relación social, ambiental y global sostenible. La política está controlada por el conservadurismo ambidiestro, advierte Rómulo Pardo Silva.

Un baño de realidad

El presidente, Gabriel Boric presentó la creación de la empresa estatal del litio, olvidándose mencionar que 49 por ciento de la participación corresponderá a las empresas trasnacionales y capital privado. La maniobra recuerda la chilenización del cobre, impulsada por el gobierno de Eduardo Frei Montalva en 1969. Salvador Allende deshizo el entuerto en 1971, nacionalizando la gran minería del cobre.

Roitmann recuerda que desde el mes pasado, las fuerzas del orden, los Carabineros, mediante la aprobación de la ley conocida como del gatillo fácil, contarán con subametralladoras Uzi para reprimir las protestas populares. Ya no dispararán balines de goma, ahora sus armas de guerra tienen fuerza letal. Asimismo, el gobierno aprueba la jornada laboral a 40 horas, pero oculta la letra pequeña, mayor flexibilidad de contratación. Los empresarios se muestran satisfechos. Sin olvidarnos de que el Senado chileno lo preside, con los votos de los progresistas, Juan Antonio Coloma, ex presidente de la ultraderechista UDI y pinochetista confeso.

Asimismo,  en política internacional, el nuevo ministro de Relaciones Exteriores, el democristiano Alberto Van Klaveren, un defensor de la OTAN, mostró su apoyo al gobierno de Voldomir Zelenski a la par que fomenta leyes migratorias más apegadas a la derecha europea que derivadas de un gobierno defensor de los derechos humanos.

Tras la derrota electoral de la nueva constitución del 4 de septiembre de 2022, el gobierno progresista no buscó rehacer la propuesta de forjar una Asamblea Constituyente, sino que se unió al reclamo de la derecha, dejar la elaboración de una nueva Carta Magna en manos de «expertos». El 12 de diciembre de 2022 el llamado Pacto por Chile fue secundado por la casi totalidad de los partidos, desde el Partido Comunista hasta los pinochetistas de Renovación Nacional y UDI.

La política y sus medios se refieren a una nueva constitución aunque en realidad es una reforma. Chile tiene una constitución estructural no escrita de origen colonial que legaliza el poder de facto de los grandes propietarios, y su relación subordinada con los magnates globales de Occidente.

BlackRock, la mayor gestora de activos del mundo, en Chile invierte en 33 empresas. Sus top 10 holdings son Falabella, Copec, Enel America, Santander Chile, SQM, CMP, Latam, Cencosud, Bci, Banco Chile. En el portafolio también está Enel Generación Chile, CCU, Colbun, Parque Arauco, Aguas Andina, Entel, CAP, Aes Gener, Sonda, Concha y Toro, Iansa e ILC, recuerda El Mostrador.

*Periodista chilena, asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

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