Argentina: El cambio climático parió a esta sequía

Juan Guahán

Una agencia de Naciones Unidas, la Organización Meteorológica Mundial (OMM), nos avisa que el área del Río de la Plata (provincias de Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba) padece los graves efectos de un aspecto de esa irresponsabilidad colectiva que es el cambio climático.

La preocupación mundial hace referencia a la sequía que, desde el año 2019, se profundiza en esa región. Se trata del área más productiva de la rica zona pampeana, que es el centro de la producción agraria de nuestro país.

Según ese organismo de las Naciones Unidas tal situación produce efectos inmediatos sobre la economía, nuestra vida cotidiana y se agrega a la crisis alimentaria, agravada por el desarrollo del conflicto entre Rusia y Ucrania. También destacan la gravedad de la misma, teniendo en cuenta que unos 3600 millones de personas ya tienen dificultades para un acceso adecuado al agua y que esa cifra se incrementa todos los años esperando que supere los 5000 millones a mediados de este siglo.Sequía 2022: las imágenes del grave impacto de la falta de lluvias | Agrofy  News

En el mencionado Informe se atribuye directa responsabilidad -por este fenómeno- al cambio climático, que los países centrales se niegan a tratar seriamente modificando su matriz energética y los modos productivos. Las propias Naciones Unidas atribuyen el 74% de los llamados “desastres naturales” a la misma causa. Organismos de monitoreo internacional estiman que el 60% del territorio argentino padece una creciente falta de agua.

Como una respuesta a esta situación se está instalando en nuestra opinión pública, en vínculos gubernamentales y relaciones diplomáticas la conveniencia de fortalecer los lazos con Israel, por su experiencia en este tema. En este sentido se han establecido polémicas relaciones con la empresa israelí Mekorot, que es la protagonista de la política de Israel en esta materia.

En función de ese rol, sus actividades han recibido diferentes denuncias ante organismos de las Naciones Unidas por su apropiación ilegal de agua palestina, desviándola a colonias ilegales y ciudades israelíes, obstaculizando el acceso de los palestinos a su propia agua.

La ocupación del agua por parte de IsraelEstas políticas han llevado a que incluso países occidentales -como Francia- hayan denunciado que Israel de trata de imponer un sistema de “apartheid del agua” en el territorio palestino ocupado.

Esta perspectiva general anticipa las dificultades que tiene el campo para cumplir con los ciclos productivos fundamentales. En nuestro caso concreto y actual, las siembras de soja y maíz, claves para el actual modelo económico y su necesidad de allegar divisas para evitar el estancamiento productivo. Se evalúa que las pérdidas del sector para este año rondan los 3 mil millones de dólares.

A estas consideraciones se ha unido la Bolsa de Comercio de Rosario estimando el impacto de esta situación en nuestro comercio internacional. Pensando en el año 2023 proponen 3 escenarios: Según el más “optimista” la exportación de granos perdería 9,6 miles de millones de dólares respecto al año en curso; otro más “realista” estima esa caída en 12,6 miles de millones de dólares y el más “pesimista” aprecia que la caída estaría en el orden de los 15,8 de miles de millones de dólares.

El problema del agua ya no es solo una cuestión de “otros” y cada día más es una dificultad para “nosotros”. Este es el legado de las generaciones que nos gobernaron en las largas últimas décadas. Salvo drásticos cambios ese futuro seguirá determinando el porvenir de la Argentina.

 

*Analista político y dirigente social argentino, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

 

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