La guerra en Ucrania presiona aún más el alza del precio de los alimentos

 

Isabella Arria

La invasión rusa a Ucrania ha provocado que se dispare el precio del petróleo y el gas, como primer efecto colateral, y ha tensionado también los precios de los alimentos, sobre todo de los cereales y los aceites vegetales, ya que Ucrania y Rusia son los principales productores, u han aumentado un 37 y un 15 por ciento respectivamente.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), los alimentos eran al cierre de febrero un 21% más caros que hace un año, pro todo no es culpa de la guerra. La tendencia alcista de los precios se inició por el desajuste entre oferta y demanda que se produjo con la recuperación tras la pandemia, pero la guerra en Europa ha sido el toque de gracia.

SLa guerra en Ucrania presiona el precio de los alimentos: son ya un 21% más caros que hace un añoe prevé que el índice de precios de los alimentos de FAO de marzo, medida de la variación mensual de los precios internacionales de una canasta de productos alimenticios, será más elevado, ya que los efectos del conflicto bélico van para largo. Ucrania es un exportador neto de trigo, y la interrupción al abastecimiento podría tener un impacto significativo en los precios, particularmente para la elaboración de pan y pastas.

Desde gasolina, hasta fertilizantes, los precios galopantes amenazan con empeorar los niveles históricos de inflación que ha dejado la pandemia. Los panaderos de Medio Oriente y el norte de África temen verse obligados muy pronto a apagar sus hornos. Y no es un temor infundado: millones de personas en estas regiones dependen del suministro de trigo de los dos protagonistas de la guerra: Rusia y Ucrania.

“Las preocupaciones sobre las condiciones de los cultivos y las disponibilidades de exportación adecuadas explican solo una parte de los aumentos actuales de los precios mundiales de los alimentos. Un impulso mucho mayor para la inflación de los precios de los alimentos proviene de la producción externa de alimentos, en particular de los sectores de energía, fertilizantes y piensos”, dijo el economista de la FAO, Upali Galketi Aratchilage.

Para lo que queda de la campaña 2021/22 (del 1 de marzo al 30 de junio), la FAO preveía que Ucrania exportara aproximadamente seis millones de toneladas de trigo y 16 millones de toneladas de maíz, mientras que, en el caso de Rusia, se preveía que exportara aproximadamente ocho millones de toneladas de trigo y 2,5 millones de toneladas de maíz. Con la guerra, no obstante, es probable que esta cosecha no se produzca.

Si bien esta situación podría animará a otros países europeos a aumentar la producción, la subida del precio de la energía, de los fertilizantes y de los precios ejercerá influencia en sentido contrario al contraer los márgenes de beneficio.

Distintos sectores de los países europeos están pidiendo a la Unión Europea que flexibilice las condiciones y Cosecha de trigo.normativa de seguridad alimentaria para poder importar cereales de otros países como Argentina o Brasil, en sustitución de los rusos y ucranianos, mientras que las compañías conserveras ya están buscando alternativas al aceite de girasol, aunque avisan de que tendrán que comprarlas a un precio más alto.

«El pronunciado incremento del índice de precios de los aceites vegetales se debió principalmente a la sostenida demanda mundial de importaciones, que coincidió con algunos factores relacionados con la oferta (…) como las preocupaciones sobre la reducción de las exportaciones de aceite de girasol debido a las perturbaciones en la región del Mar Negro», explica la FAO.

También subieron los productos lácteos, un 6,4% a nivel mundial respecto a enero, y los cereales, que se encarecieron un 3% frente a enero y un 15% interanual. Se espera que estos últimos sigan subiendo a medida que se perpetúa el conflicto y se hunde la producción, lo que podría generar además graves problemas de seguridad alimentaria en algunos países importadores.

aceite-girasol-ucrania-precio-cesta-compra-guerra-istock.jpgLa cuenca del Mar Negro abastece de cereales a países que tienen una tasa elevada de población en situación de vulnerabilidad alimentaria, como Yemen, Libia o Egipto (el mayor importador de cereales del mundo).

Una caída de la producción de Ucrania con motivo de la guerra podría dar lugar a una situación de desabastecimiento de ciertos productos en varios países europeos, y llevaría al sector agroganadero a tener que buscar alternativas en otros países, sobre todo de los grandes productores sudamericanos, a pesar de que estas serán a un precio más alto.

El informe

El índice de precios de los aceites vegetales de la FAO lideró el aumento, aumentando un 8,5 % respecto al mes anterior para alcanzar un nuevo récord, impulsado principalmente por el aumento de las cotizaciones de los aceites de palma, soja y girasol. El fuerte aumento coincidió con algunos factores del lado de la oferta, incluida la disponibilidad reducida de exportación de aceite de palma de Indonesia, menores perspectivas de producción de soja en América del Sur, y preocupación sobre menores exportaciones de aceite de girasol debido a interrupciones en la región del Mar Negro.

El índice de precios de los cereales de la FAO aumentó un 3,0 % con respecto al mes anterior, impulsado por el Infografik Weizen Export Russland Ukraine ESaumento de las cotizaciones de los cereales secundarios, y los precios internacionales del maíz subieron un 5,1 %, debido a una combinación de preocupaciones constantes sobre las condiciones de los cultivos en América del Sur, la incertidumbre sobre las exportaciones de maíz de Ucrania, y el aumento de los precios de exportación del trigo.

El índice de precios de la carne aumentó un 1,1 % desde enero, y las cotizaciones internacionales de la carne de bovino alcanzaron un nuevo récord en medio de una fuerte demanda mundial de importaciones y escasez de suministros de ganado listo para el matadero en Brasil y una alta demanda de reconstrucción del hato en Australia. Si bien los precios de la carne de cerdo aumentaron, los de la carne de ovino y de aves de corral disminuyeron.

El índice de precios del azúcar de la FAO disminuyó un 1,9 por ciento en medio de perspectivas de producción favorables en los principales países exportadores, como India y Tailandia, así como mejores condiciones de cultivo en Brasil.

Países vulnerables

Se espera que la producción de cereales en los 47 países de bajos ingresos con déficit de alimentos (PBIDA) del mundo disminuya un 5,2 % en la temporada de comercialización 2021/2022 en comparación con 2020/2021, debido a conflictos y fenómenos meteorológicos extremos. Eso apunta a un aumento del ocho por ciento en el requisito de importación total de los PBIDA a 66,6 millones de toneladas.

El informe trimestral incluye actualizaciones sobre la situación en los 44 países actualmente identificados como necesitados de asistencia externa para alimentos, así como actualizaciones más detalladas de las tendencias regionales de producción de cereales en todo el mundo, al tiempo que señala los riesgos para la producción y las exportaciones, así como para medios de subsistencia relacionados con la escalada del conflicto en Ucrania.

* Periodista chilena residenciada en Europa, analista asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)

 

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