Precios de los alimentos en Argentina: ¿Qué hay detrás de lo que aparenta?

 

María Rizzo y Matías Strasorier|

La inflación es un tema recurrente en la Argentina, sobre todo cuando el peronismo se encuentra gobernando. Muchas voces especializadas, intelectuales formados en los grandes centros académicos, argentos y extranjeros, ocupan tiempo y espacio de los grandes medios de desinformación, multiplican con difíciles palabras y teorías academicistas. ¿Pero qué hay detrás de las apariencias?

¿El comienzo de las tensiones?

El punto de agudización de la disputa entre los grandes grupos económicos y el gobierno de Alberto Fernández, tiene un momento clave a partir del intento fallido por regularizar la situación de la agroexportadora Vicentín, pedido de quiebra y concurso de acreedores, por llamar de algún modo decoroso la gran estafa de alrededor de 1.350 millones de dólares.

El gobierno propuso crear una “empresa testigo en el mercado de cereales para una planificación estratégica y a partir de allí poder referenciar al mercado alimentario” sobre la base de YPF Agro. A partir de este momento, el control de los precios de los alimentos y la inflación se transformaron en una de las herramientas de vanguardia, elegidas por la oposición para disputar el poder político y económico en la Argentina.

El academicismo de la confusión

Algunas teorías marcan que la carga impositiva que el Estado pone sobre cada cadena agroalimentaria resulta el principal causante del aumento. Otras vuelven sobre el problema de la emisión monetaria. Pocos hablan de la pelea por quién se queda con la riqueza que genera el conjunto social de quienes producen y trabajan.

Ocultan que al aumentar los precios de las mercancías sin aumentar el salario de las y los trabajadores o el precio por los productos que reciben las y los productores primarios, los grupos empresarios captan parte de las riquezas que podrían distribuirse en forma de salario remunerado. Pero también ponen en discusión la distribución de estas riquezas en formas de salarios complementarios, Asistencia Universal por Hijo (AUH), aunque no el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), que recibieron durante la pandemia Covid-19.

Se produce de este modo una carestía, al aumentar el precio de los artículos y servicios de uso común, empeorando las condiciones de las mayorías de las y los ciudadanos, en beneficio solo de unos pocos. Así las y los de abajo sufren vivir como viven para que los de arriba disfruten vivir como viven.

De no comprender el conflicto que se produce detrás de la inflación, difícilmente se resuelva el nudo gordiano. Quizás allí radica el Desde la Cámara de Comercio de Posadas afirman que alza de precios  mayoristas afectará los precios en las góndolas - MisionesOnlineinterés de exponer teorías academicistas, con palabras difíciles y frases grandilocuentes, ocultando así las disputas de diferentes grupos económicos entre sí, como así también la pelea por quedarse con la mayor cantidad posible de riquezas socialmente producidas.

Es importante identificar quienes ganan y quienes pierden cuando aumenta del precio de los alimentos y otras mercancías de uso común. Lograr determinar qué fuerzas sociales conforman cada punta de la tensión, para dejar de quedar en el medio viendo cómo un minúsculo grupo se queda con la riqueza, o la fuga. Mientras, las alianzas se conforman y organizan según los intereses de cada grupo.

Una equivocación en la descripción de la situación y de lo que está en juego, lleva a la derrota inexorable e inevitable. ¿Será por eso que los medios masivos de desinformación esconde la puja distributiva como causa de la inflación?

Con cuchillo y tenedor se come en Argentina

El precio de la carne vacuna es para las y los argentinos un termómetro del bolsillo. Cuando el poder adquisitivo de la mayoría de las y los ciudadanos desciende, también lo hace el consumo de carne bovina. Se produce un fenómeno de sustitución del tipo de proteína de origen animal: las y los consumidores con menores salarios optan por pollo o cerdo como alternativas.

El consumo de carne bovina en diciembre de 2015 rondaba los 59,9kg/hab/año, el cual se redujo a un promedio 51,0 kg/hab en el año 2019, con baches de 49kg/h/año. Actualmente (medido desde enero 2020 a enero 2021) se encuentra en 49,2kg/hab/año. En el mismo período el salario mínimo se redujo 39 puntos, medidos en dólares pasó de 589 en noviembre de 2015, a 297 en marzo de 2019. Actualmente es de 224 dólares a la cotización oficial, que se reduce a 137 tomando el dólar informal de 145 pesos por unidad..

Por otra parte, el precio pagado al productor por el ganado en pie durante los meses de noviembre y diciembre del 2015 fue de 2,01 dólares en promedio en el mercado de Liniers, mientras que en diciembre de 2019 se pagó un promedio de 1,29 dólares. Actualmente el precio es de 1,61, medido en cotización del dólar oficial.

En 2015, el precio promedio del kilogramo de asado de costillar vacuno, entre los meses de enero y julio fue de 73,50 pesos (8,80 dólares), según el Instituto de Promoción de la Cane Vacuna Argentina (IPCVA). Actualmente representaría alrededor de 770 pesos medidos al cambio del dólar oficial, o unos 1.250 tomando el dólar informal.

Sin mejorar los salarios pagados, el consumo interno de carne vacuna no aumenta. De este modo ganan quienes exportan.

Un acuerdo de cortes

En diciembre de 2020 el gobierno acordó un precio de cortes de carne vacuna con el Consorcio de Exportadores de Carne Argentina ABC y la cadena de supermercados Coto. El kilo de asado a 349 pesos, el de vacío a 459 y el de matambre a 479, todos con calidad de exportación, para vender en más de 1.600 bocas de expendio de todo el país, con el compromiso de proveer 1.300 toneladas de carne vacuna para el consumo interno.

▷Aumentan 10% las exportaciones de carne argentina por demanda récord de  China - El EconomistaEl paso siguiente fue un nuevo acuerdo alcanzado el 25 de enero de 2021, entre el gobierno y el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentina ABC, la Cámara Argentina de la Industria Frigorífica (CADIF), la Unión de la Industria Cárnica Argentina (UNICA), la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales (FIFRA) y la Asociación de Supermercados Unidos (ASU).

Ofertaron seis mil toneladas por mes, en ocho cortes (1) con hasta un 30% menos que el precio respecto de octubre 2020. Fueron comercializadas en el Mercado Central todos los días, mientras que otras bocas de expendio (1.600 supermercados en todo el país) se vendieron durante las tres primeras semanas del mes, los miércoles, sábado y domingo. Estas comprenden las siguientes cadenas: Jumbo; Vea; Disco; Carrefour; Wal-Mart; La Anónima; Día; Friar; Coto y Libertad.

Un pacto entre el Poder y el gobierno:

El acuerdo por el precio de la carne, se realizó con miembros importantes de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), como son Mario Ravettino (ABC), Alfredo Coto (Supermercados Coto) y Federico Braun (Supermercados La Anónima), Héctor Magnetto (Grupo Clarín); Julio Saguier (Grupo La Nación); Luis Pagani (Arcor), Paolo Rocca (Techint); Sebastián Bagó (Laboratorios Bagó); Carlos Miguens (Grupo Miguens).

Ellos comparten el espacio con José Cartellone (Construcciones Civiles); Enrique Cristofani (Banco Santander); Marcelo Argüelles Alberto Fernández on Twitter: "Tenemos una situación fiscal muy compleja y  necesitamos de todos, por eso pedimos un mayor esfuerzo a los empresarios y  al agro. Agradezco a la Asociación Empresaria Argentina ((Farmacéutica Sidus); Pablo Roemmers (Roemmers); Norberto Morita (Fondo de Inversión Southern Cross); David Lacroze (Grupo Lacroze y Sociedad Rural Argentina); Marcos Galperín (Mercado Libre), Alejandro Bulgheroni (Pan American Energy Group); María Luisa Macchiavello (Droguerías del Sur y Cámara Argentina de Comercio y Servicios); Luis Perez Companc (Grupo Perez Companc – Molinos Río de la Plata); Jorge Aufiero (IADT / Medicus); entre otros representante de grupos empresariales.

La Asociación Empresarial Argentina (AEA) enarbola las mismas consignas de la oposición encabezada por el neoliberal PRO del expresidente Mauricio Macri y seguida por el resto de la derechista Alianza Cambiemos: respeto por la propiedad privada; una justicia «verdaderamente» independiente; y la prensa libre. Su posición respecto a acciones determinantes del gobierno de Alberto Fernández, fueron:

·    Θ El 10 de junio de 2020, AEA se pronunció mediante un comunicado oficial en contra de la intervención de Vicentín.

·    Θ El 5 de septiembre de 2020, AEA difundió comunicado sobre el control de los precios:«Para llevar a cabo eficazmente la tarea de volver a poner en marcha el aparato productivo del país, así como para alentar nuevas inversiones es fundamental evitar los controles de precios, así como el congelamiento de tarifas que tensionan la ecuación económica de las empresas. Debe además garantizarse el derecho de propiedad y evitarse la aplicación de impuestos confiscatorios que alejen de la Argentina a empresas y personas»

·    Θ Respecto a la Ley 27605 (Aporte solidario y extraordinario para ayudar a morigerar los efectos de la pandemia); pidió: “Evitar la aplicación de impuestos confiscatorios que alejen de la Argentina a empresas y personas”.

Conclusiones:El kilo de asado aumentó en promedio un 93% durante el último año

El ejemplo de la carne durante el 2020 y lo que va del 2021, muestra varios puntos con simpleza y claridad:

1-      El sector trabajador tiene su punto de partida en un salario mínimo equivalente a menos de 230 dólares en el año 2020, mientras que en noviembre de 2015 era de 589; en diciembre del 2017 de 501; en diciembre del 2018 de 299 dólares.

2-      El precio de los alimentos lo manejan los grupos empresariales en función de su interés: ganar dinero.

3-      El rol social de los alimentos no es una prioridad para los grupos empresariales

4-      Hay un grupo de empresarios que tiene la capacidad de definir cuánto cuesta el kilo de asado en la Argentina

Comprender esta situación y traducirla en palabras sencillas es parte de la tarea de las y los intelectuales populares….

Nota

1) Estos son: tira de asado a 399 pesos  el kilo; vacío a $ 499; matambre a $ 549; tapa de asado a $ 429; cuadrada/bola de lomo a $ 489; carnaza a $ 359, falda a $ 229 y roast beef a $ 399.

 

*Rizzo es médica veterinaria, Maestranda en Desarrollo Regional y Políticas Públicas de FLACSO, y co-Directora del Centro de Estudios Agrarios. Strasorier es Director del Centro de Estudios Agrarios, Argentina. Analista agropecuario, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la).

 

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