La ultraderecha uruguaya, de la pantalla a la realidad

 

Nicolás Centurión|

Uruguay cada día se parece más a un collage de series, películas y libros configurando una distopía berreta, de baja calidad y funcional a los intereses de mentalidades del siglo XIX. Uruguay vive en distintas líneas temporales. Por un lado los debates entre senadores de la coalición de derechas en el gobierno, si carne sintética si o no; misivas a Bill Gates desde el Parlamento y Twitter. Por el otro, familias enteras que no llegan a poner un pedazo de proteína diaria en sus mesas.

Mientras distopías de poca monta asoman la cresta, un realismo crudo de tripas que roncan pasan subterráneas a los grandes medios de comunicación. Medios donde muchas veces se juega lo que existe y lo que no.  Lo que no es nombrado no es. Así y todo en medio de la crisis, la solidaridad de los barrios, porfiada en ayudar a los suyos, sostiene ollas en asentamientos periféricos, pero también a una cuadra de la rambla de barrios de buen pasar de la capital montevideana. El Muerto |||: Ollas populares

Series

Si hablamos de series, “El cuento de la criada” es el futuro que muchos políticos ultraconservadores anhelan. En esta lista calzan perfectamente Guido Manini Ríos (Cabildo Abierto), Carlos Iafigliola, Álvaro Dastugue, el Pastor Marquez, Verónica Alonso. (Todos del Partido Nacional) y muchos más.

La mujer a la casa, para procrear. Como el proyecto de Cabildo Abierto que pretendía que las mujeres con más de tres hijos reciban un subsidio para no trabajar y criar a sus hijos, como si fuera solo de ellas la responsabilidad en esa tarea.

Un personaje variopinto Graciela Bianchi, senadora del oficialista Partido Nacional, quien tuiteó luego de la marcha del 8M: “somos las únicas que podemos ser madres y si eso no las hace reflexionar para cumplir obligaciones, no pueden gozar de derechos” criticando a las mujeres que marcharon. Todo dicho.

Libros

Si de libros hablamos, “1984” de George Orwell estaría en la cabecera del Ministro del Interior Jorge Larrañaga. Su versión a la uruguaya igual deja mucho que desear. Sofisticado y complejo no van en la misma frase que el Ministro.

Simplemente se basa en mayor presupuesto para helicópteros que por megáfonos exhortan a la población a quedarse en sus casas, para más armas que dispersan gente que se aglomera, pero siempre el criterio es ambiguo o más bien arbitrario. Tambores, manifestaciones sociales, reclamos, siempre son dispersadas. Fiestas en Punta del Este, aglomeración de la propia policía antes de reprimir sin distanciamiento social y barbijo, vaya y pase.

Ministro Jorge Larrañaga visitó Guichón y anunció que se reabrirán  progresivamente destacamentos del Interior – Diario El TelégrafoLa buena nueva del ministro Larrañaga es querer intervenir en el Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA) queriendo obtener información de los cultivadores de marihuana. La ley vigente prohíbe lo que pide el ministro.

En varios puntos del país personas que están registradas en el IRCCA han sido allanadas sin la respectiva orden, han recibido violencia policial rompiendo mobiliario de su hogar, fueron amenazados y amedrentados con ametralladoras a la cabeza. No es la policía del pensamiento de Orwell, es la policía gorila que hace décadas opera de esta manera.

 

De la BBB a la CCC

La Bancada BBB (Bala, Buey, Biblia) se transformó en una versión clase C: Cuartel, Convento y Campo. Estancieros, famosos futbolistas y empresas transnacionales van comprando cada vez más hectáreas, expulsando del campo a familias enteras e insertarlos en los cinturones de las periferias de las capitales departamentales y si allí la suerte los sigue abandonando, el cinturón de la capital los espera en los asentamientos.

Una repetición que se regurgita de los años 60 pero en pleno apogeo de la inteligencia artificial.  Aunque después vociferen “el campo somos todos” o “tranco y tranco, yo estoy con el campo”.

La Biblia que es Convento sigue la línea del conservadurismo católico que históricamente ha tenido en Uruguay. Apenas declarada la pandemia, el cardenal Daniel Sturla protestó en todos lados por el cierre de las iglesias. La fe por encima de la salud. Sturla y la victimización del catolicismo en Uruguay – Observatorio del  Laicismo – Europa Laica

Lo mismo sucede con el Pastor Márquez de la Iglesia Misión Vida que responde a la línea del evangelismo fundamentalista. Similar a los aliados del bolsonarismo, con la impronta de la Iglesia Universal y que este año convocó un campamento virtual de jóvenes religiosos bajo la idea de sumarse al “ejército de Dios” con toda una retórica belicista.

Desde el Parlamento el senador del ultraderechista Cabildo Abierto Guillermo Domenech, dijo que de homenajear a una mujer este 8M sería a la Virgen María. Uruguay es un Estado laico donde la Iglesia y el Estado están separados hace más de un siglo, pero algunos se empeñan en volver atrás.

El Cuartel sigue estando presente. Bien se decía desde las izquierdas en los 70 que la lucha de clases no terminaba en la puerta de los cuarteles. Pasa que la derecha más rancia la va ganando y por varios cuerpos.

El fascismo vive en su propia línea temporal. Insistentemente señalan que la izquierda y el movimiento popular se quedaron en los 70. Pero estos gritos solo demuestran que ellos se quedaron en esa época cuando invocan al “peligro rojo”, a la URSS y ahora a Venezuela (antes Cuba) cuando pretenden asustar a la población, porque está claro que el fascismo se alimenta del miedo.

Según un informe de la Dirección Nacional de Inteligencia, esta oficina no ha detectado actividad de grupos de extrema derecha. Curioso.

Vale recordar los carteles colocados en las afueras de institutos de Secundaria donde se proclamaba la vuelta de la JUP, la Juventud Uruguaya de Pie, organización de ultraderecha de la década del 70, tristemente célebre por sus conductas violentas en actos, manifestaciones y hechos que terminaron con muertos. El diputado del Partido Comunista, Gerardo Nuñez pidió un informe a la Dirección Nacional de Inteligencia. Callejón sin salida.

Qué fue la JUP y por qué dos carteles generaron polémica en el sistema políticoVarios activistas por los derechos humanos, investigadores sobre la dictadura, periodistas y fiscales fueron amenazados por un tal Comando Barneix en el 2017. Llevan el nombre del ex militar que antes de ser apresado por delitos de lesa humanidad se suicidó. El Comando juró vengar la muerte de Pedro Barneix. Hasta el día de hoy no hay avances. La investigación llegó a otro callejón sin salida.

Estos últimos meses han incrementado de manera exponencial los ataques de bandas de jóvenes bien vestidos y en buenos autos que con bates de béisbol (deporte que no se practica en Uruguay) han atacado a indigentes, cuidacoches y afrodescendientes. Han intentado prender fuego a personas sin techo y a otras le han asestado brutales golpizas.

Ni hablar de las implicaciones de Cabildo Abierto con militares del ala más conservadora y reaccionaria de esta fuerza, con torturadores, militantes con remeras neonazis, excandidatos pidiendo que vuelvan los escuadrones de la muerte, dirigentes tergiversando y mintiendo sobre desapariciones en la dictadura, senadores funcionarios de la misma dictadura.

Pero organizaciones de extrema derecha parece que no existen en Uruguay.

Series II

La pandemia es el mejor hecho social, no solo para los que dominan el mundo, sino también para las derechas locales. Es el mejor clima de época para su proyecto. El miedo al otro, miedo al espacio público, a pensar, a cuestionar, a manifestarse. En fin, miedo.  Todo queda supeditado a un estado de excepción que se vuelve regla. La salud se vuelve el nuevo pretexto de los poderosos, la excusa de la represión, el nuevo sentido de la dominación. 

La especulación con la vacuna, su acceso, los privilegios, los sistemas de salud implosionados, desnudan las carencias de un sistema que nunca pensó en universalizar el acceso a salud de calidad.

El sálvese quien pueda sigue siendo el argumento de esta serie. La realidad siempre supera a la ficción. La serie brasilera 3% fue bastante generosa, el 1% sigue siendo el que sobrevive y dirige esta humanidad deshumanizada.

Foto principal: Vista de la exposición «Ausencias», que exhibe 196 prendas de vestir colgadas en la Plaza Mártires de Chicago, en Montevideo, en recuerdo a los desaparecidos durante la dictadura cívico-militar del país (1973-1985).

* Licenciado en Psicología, Universidad de la República, Uruguay. Miembro de la Red Internacional de Cátedras, Instituciones y Personalidades sobre el estudio de la Deuda Pública (RICDP). Analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)

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