Reivindicar la organización y la lucha de las mujeres

Yésica Leyes Narro y Julieta Fonzalida|

Allá por el 8 de marzo de 1908, 129 mujeres trabajadoras textiles se encontraban luchando en la fábrica Cotton, en Nueva York, reclamando por condiciones laborales dignas, justas, reducción de la jornada laboral, y un salario igual al de los hombres. Hoy, 113 años después continuamos reivindicando y profundizando sus luchas. Nos proponemos reivindicar las luchas feministas, luchas que demuestran la capacidad de dar disputa frente a tanta muerte, hambre y desigualdad. En días donde abundan los «Feliz Día», nosotras reivindicamos la organización, la lucha y la construcción de redes sororas.

En un contexto mundial de guerra multidimensional, de crisis orgánica del capital mujeres y disidencias seguimos siendo, como a lo largo de toda la historia, invisibilizades, precarizades, oprimides, violentades y asesinades. Con la irrupción de la pandemia del COVID-19, fenómeno mundial que aceleró las transformaciones económicas y las formas de relacionarnos a través de la virtualidad, no sólo quedó al descubierto la desigualdad que vivimos cotidianamente mujeres y disidencias, sino que ésta se profundizó.Por qué se conmemora el Día Internacional de la Mujer Trabajadora |  Ministerio de Cultura

Según un informe de la CEPAL sobre el rol de las cuidadoras durante la pandemia, la misma en Latinoamérica dejará a 118 millones de mujeres viviendo en la pobreza, lo que implica un 22% más que en 2019. En este mismo informe se detalla que 15,2% de las mujeres quedaran desempleadas, seis puntos más que en 2019.

Por nombrar algunas de las situaciones a las que nos vemos expuestas, podemos mencionar que accedemos a empleos menos reconocidos socialmente y por lo tanto particularmente precarizados como la enfermería, y docencia, que nos hace exponernos hoy más fuertemente frente a la pandemia, nos pone en primer línea de defensa contra ella; el trabajo de reproducción y cuidados de la familia, que según datos de la Oxfam significa 10,8 billones de dólares anuales, una cifra que supera  los ingresos de las Industrias Tecnológicas; la exposición mayores a situaciones de violencias, 52 femicidios y  36 intentos de femicidio entre el 1 de enero y el  28 de febrero de 2021 según el Observatorio Ahora que Si Nos Ven, por nombrar sólo algunas.

Este 8M las mujeres volvemos a parar el mundo para denunciar todas las opresiones que el sistema capitalista y patriarcal impone sobre nosotras.  El paro feminista implica una forma de protesta, un método de lucha, donde las mujeres nos reconocemos como trabajadoras, como parte de las clases subalternas explotadas y oprimidas por parte de un sistema capitalista y patriarcal. El movimiento feminista, en su composición heterogénea, demuestra en sus luchas su capacidad de trasformar y romper con el statu quo. Este aspecto es observable también en la capacidad de incorporar los intereses de otros segmentos a través de sus iniciativas.

Nuestra voz es indelegable”: Coordinadora 8M lanza sus candidaturas  independientes a la Convención Consitucional « Diario y Radio U ChileEl movimiento feminista hoy se constituye como la fracción con capacidad de incorporar a otras fracciones de la sociedad, cuestionando las bases mismas de las injusticias generales. Lo vemos en sus consignas, en sus formas organizativas y en sus valores; que no son nuevos, sino que son producto de cientos de años de historia pero que se reconfiguran en base a las condiciones de la etapa histórica que acontece.

Vemos en su programa múltiples posicionamientos: en contra del patriarcado como sistema opresor; por la eliminación de las violencias machistas; denuncias y visibilización de la lucha por los casos de femicidios, la efectiva implementación de la ley de interrupción voluntaria del embarazo; por la igualdad salarial entre el hombre y la mujer; por la participación política de la mujer, entre otras. (“Las Feministas estamos tomando el Cielo por Asalto”, 2020).

Hemos podido ver su capacidad de organización, movilización masiva y universalización de las luchas. Por citar algunos ejemplos en Argentina, la marcha de “Ni una menos” (2015), el primer paro a Mauricio Macri en Argentina (2016), el #MiraComoNosPonemos y #YoTeCreoHermana, dando a luz una etapa de denuncias y escraches públicos por situaciones de violencia sexual (2017), el Primer Paro Internacional de Mujeres (2017), la performance “El violador eres tú”, que surge desde Chile – y se reproduce en múltiples países a lo largo del mundo – (2019), la Marcha del 8M en Chile (2020), entre otras.

Vemos entonces que el feminismo, por su heterogeneidad, iniciativa, desobediencia y características de construcción en red, glocal, si logra profundizar y poner el programa revolucionario por sobre el burgués lograra constituirse como el feminismo revolucionario que logre terminar con el sistema capitalista y patriarcal que nos oprime.La demandas urgentes que impulsan la Huelga General Feminista

Estamos convocades a quienes somos parte del campo popular a profundizar nuestros debates,repensar nuestro accionar que debe ir en el sentido de tejer redes y lazos con valores humanos de sororidad y empatía que se contrapongan a los que nos quieren imponer. Resulta fundamental comprender entonces que el feminismo será revolucionario o no será.

Debemos seguir construyendo un movimiento feminista revolucionario, plural, popular, negro, decolonial, proletario; que reivindique las luchas históricas de las mujeres, de las diversidades y de los pueblos oprimidos. Por lo tanto, de nuestra capacidad de organización y lucha depende el destino de la humanidad. ¡Feminismo Revolucionario para Vencer!

 

[*] Profesoras en Psicología e integrantes del Centro de Estudios Feministas, en colaboración con el Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (www.estrategia.la).

 

Deja una respuesta