Fuertes disputas en las cúpulas política y militar de EEUU: la resistencia a Trump/ Fortes disputas nas cúpulas política e militar: a resistência a Trump

 

Álvaro Verzi Rangel|

En estas épocas de la postverdad, la disputa entre la cúpula política y militar por la versión oficial del país, no es la lucha por la verdad: hoy la mentira es aceptada como verdad y la realidad es difamada como mentira, mientras Donald Trump sigue acaparando la atención mundial con falseadas, atacando a la prensa crítica, y se especula que en cualquier momento será sustituido por su vicepresidente Mike Pence.

El New York Times difundió  un artículo firmado de manera anónima de “un alto funcionario del gobierno”, donde se revela como parte de una resistencia interna de este régimen motivada para proteger a la nación de un mandatario amoral y errático. Trump, desde la Casa Blanca, atacó al mensaje y al mensajero, al que calificó de cobarde, tras reprobar al Times por atreverse a publicar algo escrito por una fuente anónima, pero dejó la percepción de que cada vez tiene menos control. ¿Traición?, tuiteó más tarde.“Soy parte de la resistencia dentro del gobierno de Trump“Soy parte de la resistencia dentro del gobierno de Trump

El atículo “Soy parte de la resistencia dentro del gobierno de Trump”, señala que muchos altos funcionarios están trabajando de manera diligente desde adentro para frustrar parte de la agenda del presidente  y sus peores inclinaciones. “Hemos prometido hacer lo que podamos para preservar nuestras instituciones democráticas y frenar los impulsos más equivocados de Trump hasta que deje el puesto”, asevera.

La raíz del problema, indica, es la amoralidad del presidente, y sus impulsos son anticomercio y antidemocráticos. Se maneja de manera errática y mezquina; “estamos intentando hacer lo correcto, aun cuando Donald Trump no quiera”. Habla también de la posibilidad de invocar la enmienda 25, lo que iniciaría un complejo proceso para remover al presidente.

La vocera de la Casa Blanca, Sarah Sanders, declaró que “este cobarde debería hacer lo correcto y renunciar (…) ésto es sólo otro ejemplo del esfuerzo concertado de los medios liberales para desacreditar al presidente”. Hoy, el juego en Washington, es la caza del autor del artículo, aparecido un día después de divulgarse partes explosivas del libro del reconocido periodista de la cúpula política Bob Woodward, el tercero del año que revela cuestiones íntimas, complots, desastres, deserciones, miedo y amenazas de amotinamiento.

Mc Cain, Bush, Hillary, Kissinger

En las ceremonias funerarias del senador John McCain (en definitiva un gran militarista cuya solución era bombardear cualquier lugar donde existiera un problema para EEUU) se presentó casi toda la cúpula política estadounidense, incluidos los altos mandos militares, para convertirlas en la reunión más grande de la resistencia contra Trump. Éste, expresamente desinvitado de todas las ceremonias, se fue a jugar golf.

A Mc Caine se lo presentó como héroe por su servicio militar en la guerra de Vietnam, pero lo cierto es que su avión fue derribado mientras bombardeaba a civiles indefensos. Si bien tuvo posiciones contra la tortura extrema y por una reforma migratoria integral, de todas formas votó en contra de poner fin al papel estadounidense en la guerra en Yemen y por décadas fue opositor de medidas de defensa de los derechos civiles.

Una reunión de algunos de los principales responsables de guerras ilegales, crímenes de lesa humanidad, tortura, golpes de Estado, desaparecidos, vigilancia masiva de ciudadanos, crisis económicas que destruyeron las vidas de millones, y de la impunidad por todo esto -como George Bush, Barack Obama y Henry Kissinger- fue elogiada en ocasión del sepelio de Ma Cain como un llamado a la recuperación de la decencia, la integridad y la verdad, ante el enfant terrible en la Casa Blanca, relata David Brooks.

Tratemos de desenredar la madeja de esta polémica que traspasa por cierto el discurso, el relato. O, al menos, presentemos los distintos escenarios que se plantean.

Trump, los medios y Woodward

Trump, quien acusa constantemente a los medios de mentir sobre su gestión,  renovó esta semana sus ataques contra CNN y NBC News al criticar, en un tuit, la cobertura mediática sobre las denuncias de abuso sexual contra el productor Harvey Weinstein y sugerir que es necesario «revisar» las licencias de las cadenas.

«He criticado durante mucho tiempo a NBC y sus estándares periodísticos, incluso peores que CNN. ¿Revisar su licencia?», escribió el mandatario estadunidense en su cuenta de Twitter, y a la vez defendió a Weinstein, a quien decenas de mujeres acusan de acoso, abuso sexual y violación.

Trump es descrito como un «idiota» y «desquiciado» por su propio jefe de gabinete, John Kelly, en un nuevo libro del periodista Bob Woodward (Temor: Trump en la Casa Blanca) en el que describe la Casa Blanca como un lugar en constante modo de «control de daños». El libro revela que los más cercanos colaboradores del mandatario, como su ex asesor económico Gary Cohn, llegaron a tomar medidas extremas para proteger al país, como esconder documentos sensibles para que Trump no los leyera o firmara.Resultado de imagen para nyt 06-09-2018

«Es un idiota. No tiene caso convencerlo de nada. Estamos en un pueblo de locos. Ya no sé por qué seguimos aquí. Es el peor trabajo que he tenido», dijo Kelly. El título del libro se debe a que Trump afirmó que el «poder verdadero» es «temor», en una entrevista hecha hace años con Woodward.

The Washington Post difundió la grabación de una llamada entre Woodward y el mandatario el pasado 14 de agosto, en la cual el periodista dice a Trump que intentó por todos los medios hablar con él para incluir su punto de vista en el libro, pero que ninguna de las seis o siete personas con las que habló, incluida Kellyanne Conway, pudieron comunicarlo con él. Trump culpó de esto a su equipo, y además al periodista, a quien le dice que su libro será «muy malo» porque no lo entrevistó a él.

El mandatario sostuvo que lo único que hay que saber de su presidencia es que «está haciendo un gran trabajo», que el empleo y el crecimiento están en niveles sin precedente y que no ha habido ni habrá ningún presidente mejor que él.

El libro inicia con la escena en la que el entonces asesor económico del presidente, Gary Cohn, se percata de una carta en el escritorio presidencial en la Oficina Oval que contiene el anuncio del retiro de Estados Unidos del Tratado de Libre Comercio con Corea del Sur. El equipo de Trump temía que el fin del acuerdo pusiera en riesgo un programa secreto de seguridad nacional para detectar el lanzamiento de misiles de Corea del Norte en siete segundos.

Cohn robó la carta para que Trump no pudiera firmarla. «No iba a dejar que la viera. Nunca va a ver ese documento. Tengo que proteger al país», aseguró Cohn.

Resultado de imagen para woodward libro sobre trumpEl libro describe a Trump como un hombre inculto, colérico y paranoico que hace que sus colaboradores vivan al borde de un colapso nervios y señala que tras una reunión entre Trump y su equipo de seguridad nacional sobre la presencia militar en la península de Corea, el secretario de Defensa, Jim Mattis, dijo, exasperado, a su círculo cercano, que el presidente se comportó como un «alumno de quinto o sexto grado».

Según Woodward, después del ataque químico de abril de 2017 atribuido al gobierno del presidente sirio Bashar al Assad, supuestamente Trump llamó al general Mattis y le dijo que quería asesinar al mandatario, actitud de la que hubo que disuadirlo.

En tanto, un festival anual organizado por la revista The New Yorker retiró su invitación al ex estratega de la Casa Blanca Steve Bannon, cuando numerosos panelistas anunciaron que no participarían si él asistía, entre ellos los actores Jim Carrey y John Mulaney, el productor Judd Apatow y el músico Jack Antonoff. . El ex asesor, considerado un ideólogo de extrema derecha, calificó de «cobarde» la decisión de desinvitarlo, informó The New York Times.

Mientras,  el Partido Demócrata lanzó una ofensiva para evitar la confirmación del candidato de Trump para la Suprema Corte, Brett Kavanaugh, de 53 años, cuyo nombramiento podría inclinar esta crucial institución hacia el lado conservador por varias generaciones, pues se trata de un cargo vitalicio.

El voto religioso y Mike Pence

La contienda civil de Estados Unidos continúa, con la religión como herramienta para la división política. En 2016, más del 80% de los evangélicos blancos dieron su voto a Donald Trump (a pesar de sus publicitadas aventuras extramatrimoniales), un porcentaje que supera el de los votantes blancos de clase trabajadora que también lo votaron. En el lado opuesto de la balanza, Hillary Clinton sacó 40 puntos de ventaja a Trump en votos de personas que no se identifican con ninguna religión en concreto.

Aunque Donald Trump parezca ser el ariete preferido de los religiosos blancos, lo cierto es que Mike Pence es el evangélico más destacado del  gobierno. Más del 80% de los evangélicos blancos dieron su voto a Donald Trump, un porcentaje que supera el de los votantes blancos de clase trabajadora, señala Lloyd Green en el británico The Guardian.Resultado de imagen para the guardian y pence

Aunque Trump parezca ser el ariete preferido por los religiosos blancos de Estados Unidos, lo cierto es que Mike Pence, el vicepresidente, es el evangélico más destacado del Gobierno.  Al igual que el tuitero mandatario, causa entusiasmo y exasperación. De hecho, la posición que ocupaba dentro de la comunidad evangélica lo ayudó a convertirse en el candidato a la vicepresidencia.

Estados Unidos es el país rico más religioso del mundo: dos de cada cinco personas afirman rezar diariamente y los evangélicos representan casi la misma proporción en las fuerzas armadas, a pesar de ser sólo una cuarta parte de la población. Recuerda Green que en junio, el Tribunal Supremo dio la razón a un panadero que se negó a hacer un pastel de bodas para una pareja gay y señaló que la comisión de derechos civiles de Colorado demostró «hostilidad» a las creencias religiosas del panadero al pedirle que hiciera un curso para cambiar su comportamiento discriminatorio

Dos libros recientes hablan del ¿segundo? al mando.  Citando a Pence, Andrea  Neal escribe -en el libro ‘Pence: The Path to Power’ (Pence, la senda hacia el poder)- que el vicepresidente «se posiciona con tres palabras que definen sus creencias fundamentales: cristiano, conservador y republicano, en ese orden».

En el libro ‘The Shadow President’ (El presidente en la sombra) el ganador del Pilitzer, Michael DÁntonio dedica el primer capítulo a ‘El adulador’. Ambos autores juzgan al actual vicepresidente por su atracción al dinero ajeno y su aversión por la modernidad.

La historia de Pence empieza en Indiana. Es en este estado cuando se transforma de católico a evangélico. Como congresista, Pence escribió que el calentamiento global era un «mito» y que «los gases de efecto invernadero… son reales pero son principalmente el resultado de volcanes, huracanes y desplazamientos geológicos submarinos».

Guerrerista como Trump, apoyó la guerra en Irak y se opuso al plan del presidente George W. Bush de que Medicare cubriera los medicamentos con receta. Pence también presionó, con éxito, para que un decreto presidencial prohibiera el uso de células madre.

Cuando Pence presentó su candidatura al Congreso por primera vez, evitó las grandes fortunas. Sin embargo, cuando llegó a la mansión del gobernador de Indiana ya se había convertido en un imán para personas como los hermanos Koch y la familia DeVos (cabezas de la Red Atlas, la internacional capitalista), y para los donantes republicanos. Ahora Trump echa pestes de los Koch, pero fue Pence quien hizo de canal entre ellos y la Casa Blanca.

Pence firmó el Proyecto de Ley 101 del Senado de Indiana, la Ley de Restauración de las Libertades Religiosas, que daba carta blanca a la discriminación de gays y lesbianas, lo que desató la ira, incluso, de grandes empresas como la farmacéutica Eli Lilly.

Trump, Grupo Bilderberg, Soros, la CIA

Desde el auge de la globalización financierista, el Grupo Bilderberg –conferencia secreta de jerarcas de la política, finanzas,industria y multimedia cuyas dos terceras partes provienen de Europa y el restante de Estados Unidos para promover el capitalismo noratlantista, bajo la modalidad de mantener ocultos los debates, cuyo máximo especialista es el ex espía ruso-lituano Daniel Estulin, autor de La Verdadera Historia del Grupo Bilderberg  y ahora de La trastienda de Trump” donde divulga  secretos e hipótesis prospectivistas, sobre todo la alternativa digital sin papel moneda.

Imagen relacionadaEl analista mexicano Alfredo Jalife-Rahme señala que en este último libro, Estulin juzga que el segundo EEUU postindustrial y corporativo que apoya la producción y las empresas trasnacionales de la segunda revolución industrial, aunados al matrimonio de industrias de la energía, el petróleo y los sectores militares con el de los servicios y la construcción, son quienes ungieron a Trump.

Este se enfrenta a otro EEUU de Wall Street, la burocracia de Washington, Chicago, Hollywood y Silicon Valley que venden humo mediante su burbuja de los derivados financieros y buscan propinar un golpe de Estado en alianza con el magnate George Soros, “peón del equipo del Deep State británico”,  cara visible de una vasta y sucia red secreta de intereses financieros privados (…) con su epicentro en la casa británica de Windsor y su red del Club de las Islas. Refiere que son los Rothschild quienes lanzaron la carrera de Soros.

Jalife añade que los escándalos de Hollywood del grupo Israel-Mossad  (donde se alista el yerno de Trump Jared Kushner) y Harvey Weinstein dan razón a una de las hipótesis de Daniel Estulin, al igual que el pleito feroz que se ha desatado entre Trump y las joyas digitálicas de Silicon Valley –Google, Amazon, Facebook, Apple, Tuitter)–, así como el choque frontal de Trump con la aplastante mayoría de los multimedia.

Juzga que la mayor parte de los servicios de espionaje de EEUU, con excepción del FBI y la CIA, se están realineando con Trump quien, si es reelegido hará un esfuerzo deliberado para desmantelar a la CIA, lo cual intentó John F. Kennedy y lo pagó con su vida. Estulin  vaticina que los financieristas de la City se esmeran en desatar una Tercera Guerra Mundial contra Rusia y China, mientras que Trump propende a un cambio del orden mundial de corte tetrapolar (EEUU, Rusia, China e India.)

La puja está en pleno desarrollo y las elecciones parlamentarias de noviembre, que le pueden quitar la mayoría a los republicanos, amenazan la continuidad de Donal Trump.

* Sociólogo venezolano, Codirector del Observatorio en Comunicación y Democracia y del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

VERSIÓN EN PORTUGUÉS

Fortes disputas nas cúpulas política e militar: a resistência a Trump

Por Álvaro Verzi Rangel

Nestas épocas da pós-verdade, a disputa entre a cúpula política e militar pela versão oficial do país não é necessariamente uma luta pela verdade: hoje, a mentira é aceita como verdade e a realidade é difamada como mentira. Donald Trump segue no centro da atenção mundial com falseadas, atacando a prensa crítica, e se especula que, a qualquer momento, será substituído por seu vice-presidente Mike Pence.

O The New York Times difundiu um artigo assinado de forma anônima, escrito por “um alto funcionário do governo”, que se revela como parte de uma resistência interna deste regime, formada para proteger a nação de um mandatário amoral e errático. Trump, da Casa Branca, atacou a mensagem e o mensageiro, chamado-o de covarde, enquanto o jornal foi criticado por publicar algo escrito por uma fonte anônima, dando a sensação de que cada vez tem menos controle sobre o seu conteúdo. “Traição à pátria?”, questionou ele, horas depois, por twitter.

O artigo “Sou parte da resistência dentro do governo de Trump”, afirma que muitos altos funcionários estão trabalhando de forma diligente dentro da Casa Branca, para frustrar parte da agenda do presidente e suas piores intenções. “Prometemos fazer o que for possível para preservar nossas instituições democráticas e frear os impulsos mais equivocados de Trump, até que ele deixe o cargo”, assegura o autor.

A raiz do problema, segundo o articulista anônimo, é a amoralidade do presidente, e seus impulsos são anticomércio e antidemocráticos, seu atuar errático e mesquinho. O autor se justifica dizendo que “estamos tentando fazer o certo, ainda que Donald Trump não queira”. Fala também da possibilidade de invocar a emenda 25, o que iniciaria um complexo processo para remover o presidente.

A porta-voz da Casa Branca, Sarah Sanders, declarou que “este covarde, seja quem for, deveria fazer o correto e renunciar ao seu cargo no governo (…) isto é só outro exemplo do esforço concertado dos meios liberais para desacreditar o presidente”. Hoje, o jogo em Washington é a caça do autor do artigo, aparecido um dia depois de serem divulgadas partes explosivas do livro do reconhecido jornalista da cúpula política Bob Woodward, o terceiro do ano que revela questões íntimas, complôs, desastres, deserções, medo e ameaças de motim ao redor do poder em Washington.

Mc Cain, Bush, Hillary e Kissinger

Nas cerimônias funerárias do senador John McCain (que era definitivamente um grande militarista, cuja solução era bombardear qualquer lugar onde existisse um problema para os Estados Unidos) estava presente quase toda a cúpula política estadunidense, incluídos os altos chefes militares, transformando o ato numa reunião informal, talvez a maior da resistência contra Trump – que vem sendo expressamente desconvidado de todas as cerimônias, e por isso aproveitou o dia para jogar golfe.

McCain foi homenageado como um herói por seus serviços militares na guerra do Vietnã, mas a verdade é que seu avião foi derrubado enquanto bombardeava civis indefesos. Apesar de ter expressado posições contra a tortura extrema e por uma reforma migratória integral, ele também votou contra o fim da participação estadunidense na guerra do Iêmen e foi, por duas décadas, um opositor às medidas de defesa dos direitos civis.

“Uma reunião de alguns dos principais responsáveis por guerras ilegais, crimes de lesa humanidade, tortura, golpes de Estado, desaparecidos, vigilância massiva de cidadãos, crises econômicas que destruíram as vidas de milhões, e pela impunidade por tudo isso – onde estavam George Bush, Barack Obama e Henry Kissinger –, que foram elogiados durante a cerimônia de McCain, que também teve um chamado à recuperação da decência, da integridade e da verdade, contra as pirraças da criança mimada que comanda a Casa Branca”, relata David Brooks.

Tratemos de desarmar o emaranhado desta polêmica, ou ao menos expliquemos os diferentes cenários que se apresentam.

Trump, os meios e Woodward

Trump, que costuma acusar os meios de mentir sobre a sua gestão, renovou seus ataques nesta semana, contra CNN e NBC News, com um tuíte que critica a cobertura midiática sobre as denúncias de abuso sexual contra o produtor Harvey Weinstein e sugerir que é necessário “revisar” as licenças das emissoras.

“Eu critiquei a NBC durante muito tempo, por seus padrões de jornalismo, piores até que os da CNN. Revisar a sua licença?”, perguntou o mandatário estadunidense, em sua conta de twitter, e ao mesmo tempo defendeu Weinstein, acusado de acosso, abuso sexual e estupro por dezenas de mulheres.

Trump é descrito como um “idiota” e “tresloucado” por seu próprio chefe de gabinete, John Kelly, num novo livro do jornalista Bob Woodward (“Temor: Trump na Casa Branca”) que descreve a Casa Branca como um lugar onde os funcionários se mantêm em constante modo de “controle de danos”. O livro revela que os mais próximos colaboradores do mandatário, como seu ex-assessor econômico Gary Cohn, chegaram a tomar medidas extremas para proteger o país, como esconder documentos sensíveis para que Trump não os lesse, e nem assinasse.

“É um idiota. Não há como convencê-lo de nada. Estamos num país de loucos. Já não sei porque continuamos aqui. É o pior trabalho que já tive”, teria dito Kelly. O título do livro se deve ao fato de que Trump afirmou que o “poder verdadeiro é um temor”, numa entrevista feita há anos, com o próprio Woodward.

O jornal The Washington Post difundiu a gravação de uma ligação entre Woodward e o mandatário, no dia 14 de agosto, na qual o jornalista diz a Trump que tentou falar com ele por todos os meios possíveis, para incluir seu ponto de vista no livro, mas que nenhuma das seis ou sete pessoas com as que falou, incluindo a conselheira Kellyanne Conway, puderam colocá-los em contato. Trump culpou sua equipe por isso, e também o próprio jornalista, a que disse que seu livro deve ser “muito ruim”.

O mandatário sustentou que o único que se deve saber sobre o seu governo é que “está fazendo um grande trabalho”, que o emprego e o crescimento alcançaram níveis sem precedentes, e que não houve nem haverá jamais um presidente melhor que ele.

O livro começa com a cena na qual o então assessor econômico do presidente, Gary Cohn, percebe que há uma carta no escritório presidencial, no Salão Oficina Oval, que aborda a retirada dos Estados Unidos do Tratado de Livre Comércio com a Coreia do Sul. A equipe de Trump temia que o fim do acordo colocasse em risco um programa secreto de segurança nacional para detectar o lançamento de mísseis da Coreia do Norte em sete segundos.

Cohn roubou a carta, para que Trump não pudesse assiná-la. “Eu não podia deixar que ele visse. Nunca vai ver esse documento. Tenho que proteger o país”, assegurou Cohn.

O livro descreve Trump como um homem inculto, colérico e paranoico, que faz com que seus colaboradores vivam ao borde do colapso nervoso, e descreve um episódio sobre uma reunião entre Trump e sua equipe de segurança nacional cuja pauta era a presença militar na península da Coreia, e o secretário da Defesa, Jim Mattis, exasperado, disse ao seu círculo mais próximo que o presidente se comportou como um “aluno de quinta ou sexta série”.

Segundo Woodward, depois do ataque químico de abril de 2017, atribuído ao governo do presidente sírio Bashar al Assad, Trump supostamente teria ligado para o general Mattis, para dizer que queria assassinar o mandatário árabe, e ele precisou fazer um grande esforço para convencê-lo do contrário.

Em outro âmbito, um festival anual organizado pela revista The New Yorker retirou o convite ao ex estrategista da Casa Branca, Steve Bannon, quando os jurados anunciaram que não participariam se ele fosse – entre esses jurados estavam os atores Jim Carrey e John Mulaney, o produtor Judd Apatow e o músico Jack Antonoff. O ex assessor, considerado um dos principais ideólogos da extrema direita estadunidense, qualificou a atitude como “covarde”.

Enquanto isso, o Partido Democrata lançou uma ofensiva para evitar a confirmação do candidato de Trump para a Suprema Corte, Brett Kavanaugh, de 53 anos, cuja nomeação poderia inclinar esta crucial instituição para o lado conservador por várias gerações, já que se trata de um cargo vitalício.

O voto religioso e Mike Pence

A disputa pelos temas de direitos civis nos Estados Unidos continua tendo a religião como ferramenta para a divisão política. Em 2016, mais de 80% dos evangélicos brancos deram seu voto a Donald Trump (apesar de suas conhecidas aventuras extramatrimoniais), uma porcentagem que supera a dos eleitores brancos da classe trabalhadora, que também votaram por ele. No lado oposto da balança, Hillary Clinton teve 40 pontos percentuais de vantagem sobre Trump nos votos das pessoas que não se identificam com nenhuma religião.

Embora Donald Trump pareça ser o aríete preferido dos religiosos brancos, a verdade é que Mike Pence é o evangélico mais destacado do governo. Assim como o presidente tuiteiro, Pence é uma figura que causa entusiasmo e exasperação. Tanto que foi a sua posição dentro da comunidade evangélica que o ajudou a se transformar no candidato à vice-presidência.

Os Estados Unidos é o país rico mais religioso do mundo: dois de cada cinco pessoas afirmam rezar diariamente, e os evangélicos representam quase a mesma proporção dentro das forças armadas, apesar de serem só uma quarta parte da população. O jornalista Lloyd Green, diário britânico The Guardian, lembra de uma decisão do Tribunal Supremo, em junho, que deu razão a um confeiteiro que se negou a fazer um bolo de casamento a um casal homossexual, e acusou a comissão de direitos civis do Estado do Colorado de ter sido “hostil” às suas crenças religiosas, ao pedir a ele que fizesse um curso para mudar seu comportamento discriminatório

Dois livros recentes também falam sobre o vice(?)-presidente. A jornalista Andrea Neal escreveu Pence: The Path to Power (“Pence, o caminho ao poder”), onde define o vice-presidente como “alguém que se posiciona com três palavras que são os pilares fundamentais de suas crenças: cristão, conservador e republicano, nesta ordem”.

Já o livro The Shadow President (“O presidente nas sombras”), do ganhador do Prêmio Pulitzer Michael D´Antonio, dedica o primeiro capítulo ao “adulador”. Ambos os autores destacam no atual vice-presidente a sua atração pelo dinheiro alheio e a sua aversão pela modernidade.

A história de Pence começa em Indiana e se destacou ao ser um dos primeiros políticos de maior destaque nacional a se converter do catolicismo ao cristianismo evangélico. Como congressista, defendeu a ideia de que o aquecimento global é um “mito”, e que “os gases do efeito estufa são reais, mas se originam principalmente dos vulcões, furacões e deslocamentos geológicos submarinos”.

Belicista como Trump, Pence apoiou a guerra no Iraque e se opôs ao plano do presidente George W. Bush de que os planos de saúde públicos cobrissem os medicamentos com receita. Pence também pressionou, com sucesso, para que um decreto presidencial proibisse o uso de células-tronco.

Quando Pence apresentou a sua candidatura ao Congresso pela primeira vez, evitou se associar às grandes fortunas. Entretanto, quando chegou se tornou governador de Indiana, já se havia transformado num imã para pessoas como os irmãos Koch, a família DeVos (cabeças da Rede Atlas, a internacional capitalista) e os doadores republicanos. Agora, Trump pode falar tudo o que quiser contra os Koch, mas foi Pence que fez o canal entre eles e a Casa Branca.

Pence assinou o projeto de lei 101, do Senado de Indiana, a Lei de Restauração das Liberdades Religiosas, que dava carta branca à discriminação contra gays e lésbicas, o que desatou a ira até mesmo das grandes empresas, como a farmacêutica Eli Lilly.

Trump, Grupo Bilderberg, Soros e a CIA

Desde o auge da globalização financeirista, o Grupo Bilderberg – conferência secreta de hierarcas da política, finanças, indústria e multimídia –, cujos dois terços provêm da Europa e o resto dos Estados Unidos, busca promover o capitalismo norte-atlântico, sob a modalidade de ocultos debates, onde o maior especialista é o ex espião russo-lituano Daniel Estulin, autor do livro “A Verdadeira História do Grupo Bilderberg”, e que recentemente lançou outro, chamado “Os Bastidores de Trump”, onde divulga segredos e hipóteses.

O analista mexicano Alfredo Jalife-Rahme afirma que, neste último livro, Estulin considera que os Estados Unidos pós-industrial e corporativo, que apoia a produção e as empresas multinacionais da segunda revolução industrial, congregados através do matrimônio de indústrias de energia, do petróleo, dos setores militares, dos serviços e da construção, são os que levaram Trump ao poder.

“Esse setor agora se enfrenta a outro Estados Unidos, o de Wall Street, da burocracia de Washington, de Chicago, de Hollywood e do Silicon Valley, que vende fumaça através dos derivados financeiros e busca dar um golpe de Estado na aliança com o magnata George Soros, `um peão da equipe do deep state britânico´, a cara visível de uma vasta e suja rede secreta de interesses financeiros privados (…) com seu epicentro na casa britânica de Windsor e sua rede do Clube das Ilhas”.

Jalife-Rahme acrescenta que os escândalos de Hollywood, do grupo Israel-Mossad (onde se alista o genro de Trump, Jared Kushner) e de Harvey Weinstein dão razão a uma das hipóteses de Daniel Estulin, assim como o conflito feroz surgido entre Trump e as joias digitais de Silicon Valley (Google, Amazon, Facebook, Apple, Twitter), ou o choque frontal com a esmagadora maioria das multimídias.

Estulin acredita que a maior parte dos serviços de espionagem dos Estados Unidos, com exceção do FBI e da CIA, estão se realinhando politicamente a respeito de um Trump que, se reeleito, fará um esforço deliberado para desmantelar a CIA, algo tentado por John Kennedy, que pagou com a vida por somente esboçar tal projeto. Estulin vaticina que os financiadores do mercado se esmeram em desatar uma III Guerra Mundial contra a Rússia e a China, enquanto Trump propõe uma mudança da ordem mundial, de caráter tetrapolar – com Estados Unidos, Rússia, China e Índia lutando pela hegemonia.

A disputa está em aberto e as eleições legislativas de novembro, que podem tirar do Partido Republicano a vantagem da maioria parlamentar, ameaça fortemente a continuidade de Donald Trump.

Álvaro Verzi Ranger é sociólogo venezuelano e codiretor do Observatório de Comunicação e Democracia

Deja una respuesta