La Internacional Capitalista, en versión uruguaya/ A Internacional Capitalista, em versão uruguaia

Nicolás Centurión

La primera internacional obrera se realizó en 1864 en Londres, de la que se dice fue el caldo de cultivo para la Comuna de Paris. Luego se sucedieron la segunda y la tercera internacional. Pero estos dispositivos no son patrimonio exclusivo de la izquierda y el movimiento obrero. Los de arriba también luchan.

En América Latina “la internacional capitalista” al decir de Aram Aharonian, está bien organizada y teje sus hilos a lo largo y ancho del continente a través de la Red Atlas. (https://www.rebelion.org/noticia.php?id=232503)

“Tradicionalmente, los think tanks se conciben como institutos independientes que se crean para desarrollarResultado de imagen para red atlas soluciones no convencionales. En cambio, el modelo de Atlas se enfoca menos en producir propuestas genuinamente innovadoras que en establecer organizaciones políticas que tengan la credibilidad de instituciones académicas, para que así sean una herramienta efectiva en la batalla por mentes y almas”, señala Lee Fang, periodista de The Intercept.

Estos tentáculos se extienden a través de distintas ONGs, think tanks, fundaciones y activistas que simulan ser individuales y movidos por una genuina indignación. Cuentan con apoyo y financiamiento estadounidense, de donde perciben cuantiosas sumas.

Estas organizaciones coordinan en conjunto y tienen claro sus objetivos: derrocar los gobiernos progresistas a la par de socavar y minar todo movimiento y/u organización que esté dentro del campo popular latinoamericano, para ganar en hegemonía; como formadores de opinión, para imponer su visión del mundo que responde al sistema neoliberal que no es solo socioeconómico sino básicamente cultural.

La Red Atlas y la Red Liberal de América Latina (Redilial) forman el gran arsenal de tanques de pensamiento ensamblados en nuestro continente. La Red Atlas cuenta con 448 instituciones y 81 think tanks latinoamericanos.

El Atlas uruguayo

En Uruguay las tres organizaciones que forman parte de este entramado son  el Centro de Economía, Sociedad y Empresa (ESE-IEEM-Universidad de Montevideo), el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (CERES) y el Centro de Estudios para el Desarrollo (CED).

A pesar de declararse “independientes de todo grupo político, religioso y empresarial” (según la descripción del propio CED) tienen grandes vínculos con los partidos de la derecha tradicional uruguaya y la deResultado de imagen para Centro de Estudios para el Desarrollo (CED) hernan bonillarecha comunicacional trasnacionalizada y concentrada.

 CED: En su sitio web explicita sus alianzas estratégicas con: la Red Atlas, la Fundación Konrad Adenauer Stiftung, Libertad y Progreso y la Fundación Internacional para la Libertad. Su Director Ejecutivo es Hernán Bonilla, columnista del diario El País de Montevideo y de otros medios nacionales y extranjeros. Integra La Mesa del programa radial “En Perspectiva”. Es consejero académico de la Fundación Libertad y Progreso de Buenos Aires. En 2016 recibió el premio Smith Fellowship de Atlas Network.

Diego Murara (subdirector ejecutivo) es Concejal en el Municipio E de Montevideo por el Partido Colorado; Felipe Paullier es concejal suplente por el Municipio CH de Montevideo por el periodo 2015-2020 e integrante del Partido Nacional.

En su Consejo Académico Nacional cuenta con María Dolores Benavente, quien fue Vicepresidente de República AFAP S.A y  asesora económica de la Cámara Nacional de Comercio y actualmente revista como Gerente General de Unión Capital Afap,  presidenta de la Academia Nacional de Economía de la Asociación Nacional de AFAP de Uruguay. Y Martin Aguirre, que se desempeña desde el año 2011 como Director del diario El País.

CERES: El Director Académico de esta institución es Ernesto Talvi, precandidato a la presidencia de la República por el Partido Colorado e integran el Consejo Nicolás Herrera, quien fuera subsecretario del Ministerio de Economía y Finanzas en 1990/1991 en el gobierno de Luis Alberto Lacalle y negociador de la Deuda Externa uruguaya bajo el Plan Brady, además de presidir la Fundación Impulso.Resultado de imagen para Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (CERES)

Es la misma fundación de los liceos en el barrio Casavalle que con fondos privados intenta mostrar buenos resultados educativos en barrios de contexto critico para en un futuro poder introducir en la educación la participación público-privada a través de los vouchers educativos. Según el diario El Observador en 2008 fue incluido dentro de la lista  de las 100 personas mas influyentes de Uruguay.

Conforman el Consejo Académico, además, Horacio Hughes, director y genrente general en OCA S.A. (Holding Itaú, antes Bank of America y Bank Boston), y Ricardo Peirano, director del diario El Observador.

IEEM: Es conducido por Pablo Bartol, fundador del Centro educativo Los Pinos (barrio montevideano Casavalle), una iniciativa del Opus Dei. Otro personaje a destacar es Ignacio Munyo con participación en las tres organizaciones de la Red Atlas en Uruguay y Asesor económico de Luis Lacalle Pou, quien encabeza las encuestas presidenciales del Partido Nacional de cara a las presidenciales de 2019, en el intento de desalojar al Frente Amplio del gobierno..

En su currículo aparece como Director del Centro de Economía, Sociedad y Empresa del IEEM. Fue Economista Senior de CERES (Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social, Uruguay) e Investigador Asociado de la Brookings Institution (Estados Unidos). Forma parte del CED en el Consejo Académico Nacional.

También fue consultor dhttps://imagenes.montevideo.com.uy/imgnoticias/201604/558230.jpgel Banco Interamericano de Desarrollo y Asistente de Investigación y Tutor en la Universidad de Chicago (Estados Unidos). Ha brindado conferencias organizadas por la Lista 40 del Partido Nacional,y del  Batllismo Abierto (Partido Colorado).

Y la izquierda, ¿qué?

Lo que se puede concluir rápidamente es la conexión de los think tanks, organizaciones, la derecha política y los medios de comunicación hegemónicos que marcan la agenda de Uruguay. Estos vínculos no son inocentes ni casuales. La red que se teje en nombre de la “libertad” y estudios académicos “neutrales” es más compleja de lo que parece y tiene intereses claros. Basta con a ver los individuos y organizaciones que apoya y financia la Red Atlas en nuestro continente para observar lo que pueden lograr.

Otras interrogantes emergen de esta pequeña pincelada sobre los think tanks en Uruguay: ¿Qué está haciendo la izquierda uruguaya en materia de producción de conocimiento y propuestas para mejorar las condiciones de vida de los más necesitados y el pueblo en general? ¿Qué está haciendo para captar voluntades, de enamorar, convencer: en fin, de construir una subjetividad de izquierda popular?. ¿Dónde están sus usinas de pensamiento? ¿Cómo ejecuta esa teoría, qué resultados han tenido esas líneas de acción?

Imagen relacionadaUno de los defectos de la izquierda, del progresismo, es muchas veces vivir de consignas y estudiar poco la realidad para poder operar sobre ella. Obviamente, no se puede vivir con la revolución en los labios sin estar en contacto con la gente.

Los diarios, la televisión, la radio siguen estando en manos de la oligarquía y son dispositivos militantes 24 horas al día , siete días a la semana y no hay feriado que descansen. Es menester no seguir cediendo terreno a los que vendrán a por todo y arrasarán los castillos de naipes construidos por el Frente Amplio.

Porque al decir de Warren Buffet, multimillonario de Nueva York, la lucha de clases existe…y la clase rica, que está haciendo la guerra…la está ganando.

* Estudiante de Licenciatura en Psicología, Universidad de la República, Uruguay. Analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)

EN PORTUGUÉS

A Internacional Capitalista, em versão uruguaia

Por Nicolás Centurión

A primeira internacional operária se realizou em 1864, em Londres, a que se diz que foi o caldo de cultivo para a Comuna de Paris. Logo, se sucederam a segunda e a terceira internacional. Mas esses dispositivos não são patrimônio exclusivo da esquerda e do movimento operário. Os de cima também lutam.

Na América Latina, “a internacional capitalista” – como é chamada pelo jornalista Aram Arahonian – está bem organizada e se conecta com todo o continente através da Rede Atlas.

“Tradicionalmente, os think tanks se apresentam como institutos independentes criados para desenvolver soluções não convencionais. Em troca, o modelo da Atlas se enfoca menos em produzir propostas genuinamente inovadoras, para dedicar mais esforços em estabelecer organizações políticas que tenham a credibilidade de instituições acadêmicas, para que, assim, sejam uma ferramenta efetiva na batalha por mentes e almas”, segundo o que contra o jornalista Lee Fang, do The Intercept.

Estes tentáculos se estendem através de distintas ONGs, think tanks, fundações e ativistas que simulam ser individuais e movidos por uma genuína indignação. Contam com apoio e financiamento estadunidense, de onde recebem enormes montantes.

Estas organizações se coordenam em conjunto e têm claros objetivos: derrubar os governos progressistas e trabalhar para desestabilizar qualquer movimento e/ou organização que esteja dentro do campo popular latino-americano, para ganhar em hegemonia; como formadores de opinião capazes de impor sua visão de mundo, a qual defende o sistema neoliberal, não somente do ponto de vista socioeconômico, mas também em termos culturais.

A Rede Atlas e a Rede Liberal da América Latina formam o grande arsenal de tanques de pensamento concertados em nosso continente. A Rede Atlas conta com 448 instituições e 81 think tanks latino-americanos.

A Rede Atlas uruguaia

No Uruguai, as três organizações que formam parte da rede são o Centro de Economia, Sociedade e Empresa (ESE-IEEM-Universidade de Montevidéu), o Centro de Estudos da Realidade Econômica e Social (CERES) e o Centro de Estudos para o Desenvolvimento (CED).

Apesar de se declararem “independentes de qualquer grupo político, religioso e empresarial” (segundo a descrição do próprio CED), esses grupos têm grandes vínculos com os partidos da direita tradicional uruguaia e da direita comunicacional multinacional e concentrada.

A CED, em seu sítio web, explicita suas alianças estratégicas com a Rede Atlas, e também outros: Fundação Konrad Adenauer Stiftung, Liberdade e Progresso, Fundação Internacional para a Liberdade. Seu diretor-executivo é Hernán Bonilla, colunista do diário El País de Montevidéu e de outros meios nacionais e estrangeiros, além de integrante da mesa do programa radial En Perspectiva. Também é conselheiro acadêmico da fundação Liberdade e Progreso de Buenos Aires. Em 2016, recebeu o prêmio Smith Fellowship, da Atlas Network.

Diego Murara (subdiretor executivo) é vereador em Montevidéu e membro do tradicional Partido Colorado. Felipe Paullier é vereador suplente, e integrante do Partido Nacional.

O Conselho Acadêmico Nacional da CED conta com figuras como María Dolores Benavente, que foi vice-presidenta da empresa República, de administração de fundos previdenciários privados, e assessora econômica da Câmara Nacional de Comércio – atualmente, trabalha como gerente-geral de outra empresa do mesmo ramo, chamada União Capital, e é presidenta da Academia Nacional de Economia da Associação Nacional de empresas de previdência privada. Também está presente Martín Aguirre, que se desempenha desde o ano de 2011 como diretor do diário El País.

No caso da CERES, os nomes destacados são o do diretor acadêmico da instituição, Ernesto Talvi, que é pré-candidato à Presidência da República pelo Partido Colorado, e os de alguns membros do conselho, como Nicolás Herrera (subsecretário do Ministério de Economia e Finanças entre 1990 e 1991, no governo de Luis Alberto Lacalle, e negociador da dívida externa uruguaia, a partir do Plano Brady), Horacio Hughes, (diretor e gerente-geral da empresa OCA S.A, com passagens anteriores pela Holding Itaú, Bank of America e Bank Boston) e Ricardo Peirano (diretor do diário El Observador).

Finalmente, o IEEM é conduzido por Pablo Bartol, fundador do Centro Educativo Los Pinos (no bairro montevideano de Casavalle), uma iniciativa do Opus Dei. Outro de seus personagens conhecidos é Ignacio Munyo, que está vinculado com as três organizações da Rede Atlas no Uruguai e é assessor econômico do senador Luis Lacalle Pou, que lidera as pesquisas para a disputa interna dentro do Partido Nacional para escolher o presidenciável da legenda para 2019, quando tentarão novamente derrotar a Frente Ampla e tirá-la do poder. Seu currículo diz que ele é diretor do Centro de Economia, Sociedade e Empresa do IEEM. Foi Economista Senior do CERES e investigador associado à Brookings Institution (Estados Unidos).

Também foi consultor do Banco Interamericano de Desenvolvimento e assistente de investigação e tutor na Universidade de Chicago. Realiza conferências organizadas pela Lista 40 do Partido Nacional e pelo grupo Batllismo Aberto, do Partido Colorado.

E a esquerda, o que faz?

O que se pode concluir, rapidamente, é a conexão entre os think tanks, as organizações, os partidos da direita política e os meios de comunicação hegemônicos que fazem a agenda no Uruguai. Esses vínculos não são inocentes nem casuais. A rede que se confeccionaram “em nome da liberdade” e os “estudos acadêmicos neutros” são mais complexos do que parecem, e têm interesses claros. Basta ver os indivíduos e organizações apoiados e financiados pela Rede Atlas em nosso continente, para observar o que podem fazer.

Outras dúvidas emergem desta pequena pincelada sobre as organizações neoliberais uruguaias: como a esquerda reage a isso em matéria de produção de conhecimento e propostas para melhorar as condições de vida dos mais necessitados, e o povo em geral? O que estão fazendo para captar vontades, para enamorar e convencer, os cidadão. Enfim, como farão para construir uma subjetividade de esquerda popular? Onde estão suas usinas de pensamento? Como executam essa teoria? Que resultados tiveram essas linhas de ação?

Um dos defeitos da esquerda, ou do progressismo em geral, é o de viver muitas vezes das consignas, com pouco estudo da realidade para poder operar sobre ela. Obviamente, não se pode viver com a revolução nos lábios sem estar em contato com as pessoas.

Os diários, a televisão e a rádio continuam estando nas mãos da oligarquia, e são dispositivos militantes 24 horas por dia, sete dias por semana, sem feriados nem descansos. É importante uma mudança de postura, para não continuar perdendo terreno aos que querem os castelos de cartas construídos pela Frente Ampla.

Porque, como dizia Warren Buffet, a luta de classes existe, quem a está impulsando é a classe rica, e por isso está ganhando.

Nicolás Centurión é estudante de Psicologia da Universidade da República do Uruguai. Analista associado ao Centro Latino-Americano de Análise Estratégica (CLAE)

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