Argentina: La profundización de la crisis y la búsqueda de un “salvador” del modelo/ A crise se aprofunda e já se busca um »salvador» do modelo

 

Juan Guahán|

Mientras el gobierno de Mauricio Macri insiste en que “estamos en el camino correcto” la tozuda realidad camina en otra dirección. Los datos de los últimos días ratifican que el poder económico le está retirando su apoyo al gobierno y las distintas variables económicas están prácticamente fuera de control y –en cualquier momento- pueden derivar en una crisis para la cual el gobierno carece de respuestas.

La inflación y la recesión no ceden, y se van agotando los dólares adelantados por el Fondo Monetario Internacional, no aparecen posibilidades de generar divisas y las inversiones no solo no llegan, sino que –muchas de ellas- se van muchas buscando mejores y más seguras condiciones.

Unos pocos y rotundos datos avalan lo dicho:Imagen relacionada

-El “riesgo país” cerró el viernes en   su punto más alto, desde febrero de 2015, llegó al doble de Brasil y tres veces el promedio de la región. Eso hace cada vez más difícil conseguir nuevos recursos.

-Las acciones de la Bolsa, en el último semestre, perdieron el 70% de su valor. En la Bolsa de Nueva York, las acciones argentinas perdieron -solo el día viernes- el 7% de su valor. La renovación de las Lebacs (Letras del Banco Central) se está haciendo por períodos cada vez más cortos y a tasas que ya superan el 50%.

-La recesión provoca el crecimiento de la pobreza que, según el Informe de la Universidad Católica Argentina supera el 32%, un 3% por encima del último semestre del año pasado.Resultado de imagen para argentina indigentes

A estos datos económicos hay que agregarle lo sucedido en los últimos días, con la historia de los “aportantes truchos (falsos)” al partido del gobierno, “cuadernos” sobre coimas y sobornos en el gobierno anterior y “pendrives” que afectan a oficialistas y kirchneristas y que hicieron crecer las desconfianzas sobre el futuro del gobierno.

Entre paréntesis, los “cuadernos” evidencian algunas cuestiones que llaman la atención. Una de ellas es que las principales empresas involucradas tienen negocios con China. Otro tema llamativo es que entre los que entregan “bolsos” (con dinero de coimas) no aparece el nombre de Marcelo Mindlin, reciente “comprador” de IECSA la empresa de los Macri y su primo Ángelo Calcaterra y tradicional transportador de energía, un sector  donde parece que los “bolsos” eran habituales.

Estas “desprolijidades” políticas agravan la situación económica y todo ello está produciendo otra minidevaluación, el dólar cerró el viernes al borde de los 30 pesos y la estimación es que seguirá en ese rumbo. Esos datos hacen crecer las dudas y temores sobre el futuro de la economía. Para colmo de males, la caída de los precios de la soja y el derrumbe de la lira turca y los problemas de ese gobierno con Estados Unidos complican aún más situación de una Argentina que es –hoy por hoy- una de las economías más débiles del sistema mundial.

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Lavagna, ¿el cisne negro?

Buscan “un salvador”… Lavagna viene marchando

Las denuncias sobre una generalizada corrupción, junto a una realidad social insoportable, una economía sin rumbo, forman parte de un futuro y una perspectiva próxima que pinta feo. Por eso muchas miradas confluyen en que sea Roberto Lavagna quien encauce las cosas, como lo hiciera después de aquél ¡Que se vayan todos! planteado tras el estallido social de diciembre del 2001.

Funcionarios del gobierno lo consultan y le piden declaraciones que tranquilicen el ambiente y avalen algunas de sus medidas. En recientes momentos críticos, un helicóptero de la presidencia se posó en su quinta del Gran Buenos Aires para consultarlo y arrancarle esos compromisos.

Los funcionarios internacionales no dejan de indagar sobre sus posibilidades y propuestas en medio de la actual crisis. Mientras que dirigentes locales, comenzando por Hilda “Chiche” González de Duhalde, la ex primera dama, no pierden oportunidad de presentarlo como el hombre ideal para abordar los problemas actuales. Pero,¿qué pasa con Macri y Cristina Fernández, para que aparezca Lavagna?

Pero ¿quién este dirigente de 76 años para que se piense en él como un piloto de tormentas en momentos tan críticos como el actual? Comenzó su larga carrera en el aparato estatal en los 1970´, como un funcionario de segunda línea en el gobierno camporista de aquella época. Luego de la impasse dictatorial, retornó a la actividad pública de la mano del alfonsinismo.

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Con Duhalde, tras el estallido de 2001

Más tarde, en el gobierno de la Alianza, fue Embajador ante los organismos económicos internacionales (Ginebra) y la Unión Europea (Bruselas), hasta que en el 2002 Eduardo Duhalde lo convocó para ser su Ministro de Economía, cargo que continuó ocupando con Néstor Kirchner hasta el 2005. Cuando abandonó sus funciones, el país crecía al 8% anual y se había encaminado el tema del “corralito financiero” y acordado el “canje de la deuda”. Eran los tiempos de las “vacas gordas”

En el 2007, en medio del auge kirchnerista, fue candidato presidencial de una “Concertación” encabezada por radicales y peronistas no kirchneristas. Salió tercero, detrás de Cristina y Elisa Carrió, reuniendo el 17% de los votos.

Finalmente adheriría al massismo (peronismo de derecha, aliado del macrismo) y sería su referente económico.

¿Qué pasa con Cristina y Macri?

Da la impresión que la candidatura de Lavagna no es vista con malos ojos por el poder económico internacional y sus principales dirigentes político-estatales. Eso supone algunas cuestiones previas: Los buenos antecedentes -a juicio de estos sectores- de este candidato; el rechazo y temor que generan las perspectivas de un triunfo del cristinismo; todo ello, junto al hecho que las estructuras de poder (económico y político) parecen haberle soltado la mano a Macri.

En lo que respecta al cristinismo, es sabido el rechazo y temor que su eventual regreso provoca en los sectores de poder, nacional e internacional. Habiendo sido desalojado del gobierno no están dispuestos a que sus avances actuales puedan llegar hasta un triunfo electoral. Sus políticas, si bien no cuestionaron al sistema dominante, alimentaron un discurso que no están dispuestos a tolerar, por lo cual pueden favorecer alternativas más acordes con su propia lógica.Resultado de imagen para argentina cristina

Respecto a la continuidad del macrismo, todo indica que el Presidente tiene impunidad y garantías hasta fines de la primera semana de diciembre del corriente año. Para esa fecha termina en Buenos Aires, la reunión anual del G 20 a la que concurrirán los jefes de Estado o gobierno de las 20 principales potencias del mundo y debe presidir la máxima autoridad del país anfitrión, lo quehace difícil de imaginar una crisis presidencial en medio de tal situación.

Pasados esos días vienen las tradicionalmente críticas semanas de diciembre y luego el año electoral. En ese marco la situación lleva a pensar que es probable que Macri termine su mandato. Lo que no parece tan sencillo es que Macri pueda ser reelecto. Además de las fuertes críticas y padecimientos internos da la impresión que los poderes internacionales están oteando otras perspectivas.

¿Porqué? Porque la continuidad de Macri, con las broncas acumuladas y la falta de políticas capaces de superarlas, pone en riesgo al conjunto del sistema, por las rebeldías a las que convoca. Y en ese marco aparece la conveniencia o necesidad de otro tipo de alternativas.

Así, la figura que emerge, con las mejores posibilidades de encarnarlas, es Lavagna. Su historia de participación en gobiernos peronistas kirchneristas y no kirchneristas, radicales y aliancistas, lo coloca como alguien capaz de reunir una masa de acuerdos que ningún otro dirigente conocido de la oposición puede reunir.

El profundo control de los actuales aparatos partidarios sobre el sistema electoral hace pensar que solo una crisis muy profunda, aún mayor a la del 2001, permitiría pensar en alguien por fuera del sistema para las próximas elecciones. Es por eso que esa posibilidad de cambiar algo para que poco y nada cambie, aparece Lavagna en el horizonte como una posibilidad.

Protagonismo de las mujeres: ya nada será como antes

Resultado de imagen para argentina ola verdeDesde hace varios meses el debate sobre una “Ley de interrupción voluntaria del embarazo” sobrevuela la sociedad argentina. Mauricio Macri colocó esta cuestión en la agenda parlamentaria, diferenciándose así de los gobiernos anteriores. Muchos atribuyen esa política, una estrategia de los comunicadores del gobierno, al objetivo de empujar el debate de la sociedad por caminos que eludan la realidad socioeconómica y desvíen la mirada de la grave crisis social, en la que está sumido el país, buscando una discusión sobre un tema transversal a los diferentes agrupamientos políticos.

Lo cierto es que hay varios temas que, luego de estos meses de discusión, nunca más serán iguales a lo que fueron. El simple hecho de abrir esta discusión generó una brecha, muy difícil de cerrar, en las deterioradas relaciones entre el gobierno y la Iglesia. Quienes conocen los entretelones de esos vínculos manifiestan que, al igual de lo que había pasado con los gobiernos de Carlos Saúl Menem, Néstor y Cristina Fernández de Kirchner, había un compromiso de no exponer este tema en la vida parlamentaria.

Desde sus inicios, estas discusiones fueron tomadas como una bandera irrenunciable por los movimientos de mujeres que ya habían planteado -ante los recurrentes feminicidios que se venían produciendo- sus reclamos bajo la consigna “Ni Una Menos”. Las multitudinarias movilizaciones en torno a ese problema se continuaron y multiplicaron, cuando la mencionada norma sobre interrupción del embarazo fue puesta en la agenda parlamentaria.

En estos largos meses, durante los cuales se escucharon las más diversas opiniones, creció la presencia de las mujeres -particularmente las jóvenes- en la calle. Hasta la aprobación parlamentaria, en Diputados, una notoria mayoría se movilizaba a favor de la despenalización de aborto, la presencia de quienes se oponían era muy débil, sobre todo en las grandes ciudades.

Esa “oleada verde” tenía un contenido que superaba largamente las reivindicaciones de la norma aludida y representaba la presencia masiva de las mujeres en cuestiones que atañen a su vida cotidiana.

Después de esa primera votación se hizo escuchar, de un modo mucho más vigoroso, la voz de diferentes expresiones de la Iglesia Católica y otros credos cristianos. Esa fuerte influencia más las posiciones, históricamente más tradicionalistas, de los senadores dieron vuelta lo resuelto en Diputados y la norma no logró la aprobación legislativa. Ahora tendrá que esperar otro período legislativo para que se pueda volver a plantear.Resultado de imagen para papa y aborto

El impacto internacional del debate, que en estos meses recorrió la Argentina, contribuye a fortalecer la idea que lo ocurrido dejó un saldo que la sociedad ya no podrá obviar. Las mujeres representan una fuerza que nadie podrá ignorar. Resulta evidente que la derrota parlamentaria contiene una significativa victoria cultural.

Ella va en la dirección de imponer y lograr respeto por los intereses, perspectivas, visiones y presencia protagónica de las mujeres. Sobre los valores de un patriarcado que lleva varios siglos de vigencia comienza el amanecer de una presencia femenina que le dará al mundo una nueva y diferente cosmovisión.

Como cualquier origen, éste tiene toda la potencialidad por delante que las mujeres irán llenando con respuestas a las humillaciones y esperanzas de siglos. Los varones (y la Iglesia) tienen la responsabilidad de saber comprenderlo.

*Analista político y dirigente social argentino, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

EN PORTUGUÉS

A crise se aprofunda e já se busca um »salvador» do modelo
Por Juan Guahán

Enquanto o governo de Mauricio Macri insiste em que “estamos no caminho correto” a teimosa realidade caminha em outra direção. Os dados dos últimos dias ratificam que o poder econômico está retirando seu apoio ao governo e as diferentes variáveis econômicas estão praticamente fora de controle, o que pode levar a uma crise a qualquer momento, e uma da qual o governo carece de respostas.

A inflação e a recessão não cessam, enquanto os dólares adiantados pelo Fundo Monetário Internacional (FMI) vão escorrendo pelo enorme ralo de uma política econômica que favorece a fuga de capitais. Não aparecem novas possibilidades de gerar divisas e os investimentos, que buscam condições melhores e mais seguras, evitam cada vez mais a Argentina.

Alguns poucos e robustos dados comprovam essa situação:

– O “risco-país” registrado na sexta-feira (10/8) atingiu seu nível mais alto desde fevereiro de 2015, o dobro de Brasil (e um Brasil que tampouco vai bem, mas que ainda não chegou à situação que vive a Argentina) e três vezes a médio da região. Isso torna cada vez mais difícil conseguir novos recursos.

– No último semestre, as ações da bolsa perderam 70% do seu valor. Na Bolsa de Nova York, as ações argentinas perderam, só na sexta-feira, 7% do seu valor. A renovação dos chamados “lebacs” (títulos do Banco Central) se fazem por períodos cada vez mais curtos, e a taxas que já superam 50%.

– A recessão provoca o crescimento da pobreza que, segundo o Informe da Universidade Católica Argentina, supera os 32%, o que é 3% a mais que o medido no último semestre do ano passado.

Além desses dados econômicos, é preciso considerar o que aconteceu nos últimos dias, com investigações de corrupção que envolvem o governo – como o caso dos falsos doadores de campanha para a coalizão macrista – e a oposição – o caso dos cadernos sobre propinas e subornos no governo anterior –, além de pendrives com informações que afetam a tanto governistas quanto kirchneristas, e que aumentaram as desconfianças sobre o futuro do governo.

O caso dos “cadernos” evidencia algumas questões que chamam a atenção. Uma delas é que as principais empresas envolvidas têm negócios com a China. Outro tema chamativo é que entre os que entregam “bolsas” (com dinheiro de propina) não aparece o nome de Marcelo Mindlin, recente “comprador” da IECSA, a empresa dos Macri e do seu primo Ángelo Calcaterra no setor energético – conhecido por estar habitualmente envolvido em casos assim.

Essas “descoordenações” políticas agravam a situação econômica e tudo isso vai produzindo outra minidesvalalorização da moeda argentina – o dólar fechou em quase 30 pesos na sexta, e se estima que continuará crescendo na próxima semana. Esses dados trazem ainda mais dúvidas e temores sobre o futuro da economia. E para piorar, a queda dos preços da soja, a derrubada da lira turca e os problemas desse governo com os Estados Unidos complicam ainda mais a situação de uma Argentina que é, hoje em dia, uma das economias mais frágeis do sistema mundial.

Buscam um “salvador”… Lavagna se oferece

As denúncias sobre uma corrução generalizada, junto com uma realidade social insuportável e uma economia sem rumo, formam parte de um futuro pouco animador até mesmo a curto prazo. Por isso, muitas vozes defendem o nome de Roberto Lavagna como um possível mediador, alguém capaz de consertar as coisas, o mesmo papel que cumpriu naquele 2001, após a crise social provocada pelo corralito.

Funcionários do governo o consultam e pedem declarações que tranquilizem o ambiente e apoiem algumas de suas medidas. Em recentes momentos críticos, um helicóptero da Presidência chegou a buscá-lo em sua chácara na Grande Buenos Aires, para consultá-lo e tentar fazer dele um aliado.

Funcionários de órgãos internacionais não deixam de indagar sobre as propostas de Lavagna em meio da atual crise, enquanto algumas figuras locais – até mesmo a ex-primeira-dama Hilda González de Duhalde – não perdem a oportunidade de apresentá-lo como o homem ideal para abordar os problemas atuais. Mas, o que acontece com Macri e Cristina Kirchner, para que Lavagna apareça agora como alternativa?

O que este político de 76 anos tem de tão especial para que se pense nele como um piloto de tormentas em momentos tão críticos como o atual? Começou sua longa carreira ligada ao Estado nos Anos 70, como um funcionário de segunda linha no governo peronista daquela época. Após o período ditatorial, retornou à atividade pública, durante o governo de Raúl Alfonsín (1983-1989).

Nos Anos 90, foi embaixador argentino diante de organismos econômicos internacionais (Genebra) e da União Europeia (Bruxelas), até que, em 2002, Eduardo Duhalde o convocou para ser seu Ministro da Economia, cargo que continuou ocupando com Néstor Kirchner até 2005. Abandonou suas funções quando o país crescia a uma taxa anual de 8%, e já havia contornado o problema do “corralito financeiro”, além de um acordo de “troca de dívidas”. Esses foram os passos que deram o início ao período vacas gordas.

Em 2007, durante o auge kirchnerista, Lavagna foi candidato presidencial de uma aliança encabeçada por radicais e peronistas não kirchneristas. Ficou em terceiro, atrás de Cristina e de Elisa Carrió, com 17% dos votos.

Nesta década, aderiu à Frente Renovadora de Sergio Massa, tornando-se, assim, aliado econômico do macrismo.

A disputa entre Cristina e Macri?

Dá a impressão de que a candidatura de Lavagna não é vista com maus olhos pelo poder econômico internacional e seus principais aliados. Isso leva a algumas questões prévias: os bons antecedentes do candidato – segundo esses setores –, o temor gerado pela perspectiva de um triunfo do kirchnerismo e uma conjuntura onde, ao que parece, as estruturas de poder (econômico e político) parecem ter desistido de Macri.

No que diz respeito ao kirchnerismo, sabe-se da rejeição que a ideia de um eventual regresso seu à Casa Rosada provoca nos setores de poder, nacional e internacional, que não estão dispostos a deixar que os problemas econômicos continuem crescendo de forma a permitir um possível triunfo seu em 2019. Suas políticas, embora não questionem o sistema dominante, alimentaram um discurso que os grandes empresários não estão dispostos a tolerar, e por isso pretendem viabilizar alternativas mais de acordo com sua própria lógica.

A respeito da continuidade do macrismo, tudo indica que o presidente tem impunidade e garantias até o fim da primeira semana de dezembro deste ano, quando ocorre a reunião do G20, em Buenos Aires, com a presença de chefes de Estado e de governo das principais potências do mundo, e que deve ser presidida pela autoridade máxima do país anfitrião – o que torna difícil imaginar uma crise presidencial em meio a tal situação.

Passados esses dias, virão as tradicionalmente críticas semanas de dezembro, antecedendo o começo do ano eleitoral presidencial. Faltando tão poucos meses, o mais provável é que Macri terminará seu mandato. O que não parece tão fácil é a possibilidade de que possa ser reeleito. Além das fortes críticas e problemas internos, parece que também já não conta com o apoio dos poderes internacionais, que buscam outras perspectivas.

A continuidade de Macri coloca em risco o conjunto do sistema, devido à raiva acumulada na sociedade pela falta de políticas capazes de superá-las, e a rebeldia que provoca. Nesse sentido, surgem a conveniência, ou a necessidade, de outro tipo de alternativa.

Assim, a figura que emerge, com as melhores possibilidades para o momento é a de Roberto Lavagna. Sua história de participação em governos peronistas (kirchneristas e não kirchneristas) o coloca como alguém capaz de reunir uma massa de acordos que nenhum outro dirigente conhecido da oposição poderia conseguir.

O profundo controle dos atuais aparatos partidários sobre o sistema eleitoral faz pensar que só uma crise muito profunda, ainda maior que a de 2001, permitiria pensar em alguém de fora do sistema para as próximas eleições. Por isso, essa possibilidade de mudar algo para que pouco ou nada mude, só pode se tornar viável através de uma figura como a de Lavagna no horizonte.

Protagonismo das mulheres: nada será como antes

Há vários meses, o debate sobre uma “Lei de Interrupção Voluntária da Gravidez” sobrevoa a sociedade argentina. Mauricio Macri colocou essa questão na agenda parlamentar, se diferenciando dos governos anteriores. Muitos atribuem essa política a uma estratégia dos comunicadores do governo, com o objetivo de empurrar o debate da sociedade por caminhos que evitem a realidade socioeconômica e desviem o foco da grave crise social na qual o país está envolvido, buscando uma discussão sobre um tema que desperta transversal aos diferentes agrupamentos políticos.

A verdade é que há vários temas que, após estes meses de discussão, nunca mais serão iguais. O simples fato de abrir essa discussão gerou uma brecha muito difícil de lidar, nas deterioradas relações entre o governo e a Igreja. Quem conhece os bastidores desses vínculos manifestam que, assim como passou com os governos de Carlos Menem, Néstor e Cristina Fernández de Kirchner, havia um compromisso de não expor este tema ao debate parlamentar.

Desde o início, estas discussões foram tomadas como uma bandeira irrenunciável por parte dos movimentos de mulheres, que já planteavam a luta contra os frequentes feminicídios, com a consigna “Nem Uma Menos”. As multitudinárias mobilizações a respeito desse problema cresceram e se multiplicaram, quando a mencionada norma sobre interrupção da gravidez foi colocada na pauta legislativa.

Nestes longos meses, durante os quais se escutaram as mais diversas opiniões, a presença das mulheres – particularmente as mais jovens – nas ruas foi aumentando, e foi decisiva, como pressão social, para a aprovação da lei na Câmara dos Deputados, com uma notória maioria mobilizada a favor da despenalização do aborto, especialmente nas grandes cidades.

Essa “onda verde” tinha um conteúdo que superava claramente as reivindicações da norma aludida, e representava a presença massiva das mulheres em questões relacionadas à sua vida cotidiana.

Depois dessa primeira votação, onde elas se fizeram escutar de uma forma muito mais vigorosa, a voz de diferentes expressões da Igreja Católica e outros credos cristãos começou a falar forte, mostrando sua influência sobre as posições historicamente mais tradicionalistas, fazendo com que o Senado reverta a decisão da Câmara e não aprove a lei. Agora, terá que esperar outro período legislativo para ser debatido novamente.

O impacto internacional do debate na Argentina contribui a fortalecer a ideia que o ocorrido deixou um saldo que a sociedade já não poderá ignorar. As mulheres representam uma força que ninguém poderá ignorar. Parece evidente que a derrota parlamentar contém uma significativa vitória cultural.

A sociedade vai na direção de impor o respeito pelos interesses, perspectivas, visões e presença mobilizadora das mulheres, contra os valores de um patriarcado que tem vários séculos de vigência, e que agora se assombra com o amanhecer de uma presença feminina que dará ao mundo uma nova e diferente cosmovisão.

Depois de anos de um processo de conquista de direitos passo a passo, as mulheres começam a responder as humilhações sofridas defendendo suas próprias propostas e lutando mais abertamente pelos anseios que, durante anos, eram somente esperanças. Os varões (e a Igreja) têm a responsabilidade de saber compreender este momento.

Juan Guahán é analista político e dirigente social argentino, associado ao Centro Latino-Americano de Análise Estratégica (CLAE)

 

 

 

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