La puerta giratoria entre el gobierno de Macri y sector privado/ A porta giratória entre o governo de Macri e o setor privado

 

Claudio della Croce|

 La mitad del gabinete del presidente argentino Mauricio Macri continúa figurando en ambos lados del mostrador, con cargos en empresas privadas, pese al evidente conflicto de intereses que supone esa doble pertenencia, según revela un estudio sobre la aceitada articulación entre elites económica y política.

Si bien la corrupción ocupa la agenda de debate público en todo el continente, hay un tipo de corrupción naturalizada por los medios de comunicación privados: la llamada «puerta giratoria» entre la gestión pública y los negocios privados, un fenómeno que atraviesa a todos los gobiernos neoliberales.Resultado de imagen para puerta giratoria del macrismo

La crisis va in crescendo. La actividad industrial cayó un 8,1% en junio frente al mismo mes el año pasado, informó  el oficial Instituto de Estadísticas (indec), en el peor resultado desde julio de 2002, en plena crisis de salida de la convertibilidad de la moneda, mientras el sector de las pequeñas y medianas empresas está prácticamente en quiebra.

Con excepción de la industria siderúrgica, todos los segmentos de la manufactura registraron caídas interanuales: metalmecánica, automotriz, industria química, caucho y plástico, refinación de petróleo, textiles y producción de alimentos. Para el tercer trimestre apenas el 13% de las empresas espera una mejora en la demanda interna.

Desde el comienzo de la gestión neoliberal de Macri, su gabinete estuvo conformado por CEOs (chief executive officers) entrenados en grandes empresas, tanto de capitales locales como trasnacionales, implantando lo que se dio en llamar la “ceocracia” con la lógica de gestión del sector privado dentro del Estado, para  favorecer los negocios de las corporaciones, lo que Macri expresó como “abrir la Argentina al mundo”.

Resultado de imagen para puerta giratoria del macrismoPero la puerta comienza a abrirse desde la campaña electoral, donde hoy se destapa el escándalo por falsos aportantes de montos menores, pero el macrismo recibió 155 millones de pesos (unos 13 millones de dólares, entonces) de parte de los terratenientes y la agroindustria. Más que aportes, fueron inversiones a plazo fijo de un mandato presidencial.

Las actividades vinculadas al campo (frigoríficos, emprendimientos agropecuarios y aceiteras) aportaron unos cinco millones de dólares: Aceitera General Deheza, Molino Cañuelas, Oleaginosa Moreno, la planta agroindustrial Renova y Vicentín, una docena de frigoríficos, reveló el diario conservador La Nación.

Los supermercados y electrodomésticos, la construcción y las finanzas aportaron un millón de dólares, aproximadamente, cada uno: Aluar (familia Madanes), Banco Galicia, San Martín de Tours SA (de Eduardo Constantina), Cencosud, Sicma SA, Ángel Estrada y Cía., Logística Neuquén y Minerar SA, añade el diario. También aparecen ejecutivos vinculados a Farmacity, la red de farmacias que fundó el vicejefe de Gabinete Mario Quintana.

La firma International Health Services, aportante al PRO de Macri, el gobierno le adjudicó seis contratos desde distintos ministerios y participó de otros siete concursos, de acuerdo a los registros oficiales. La empresa La Luna Parques y Jardines,  tiene una adjudicación para mantener espacios verdes.

Por fuera del esquema público también aparecen otros aportantes como la familia Maccarone, dueña de la constructora Coinsa, una firma que comparte edificio con Axis, el fondo de inversión que fundó el ministro Luis Caputo. Los emprendedores de compañías web y startups, también figuran entre los empresarios que apoyan a Macri: Alejandro Oxenford, CEO de OLX y Marcos Galperín, fundador de Mercado Libre, junto a otros vinculados a Despegar.com y Globant SA.

Empresarios funcionarios

Tras 30 meses de gestión, Marcos Peña, sigue siendo jefe de Gabinete y mano derecha del presidente. Es heredero de los Peña Braun, terratenientes vinculados al genocidio de la nación mapuche a fines de siglo XIX y dueños del monopolio de supermercados patagónicos La Anónima.

De la “mesa chica” participan Mario Quintana, millonario hombre del mundo de los negocios, y Gustavo Lopetegui, ex gerente de LAN (estos dos formaron parte de la consultora internacional McKinsey, cuyo método de planificación y organización implementan desde la cúpula gubernamental. Juntos coordinaban 22 ministerios, 13 organismos descentralizados y 16 empresas.

Un exponente destacado del poder económico en el gobierno inicial de Macri fue Juan Carlos Aranguren, ex CEO de Shell en Argentina y ministro de Energía, quien impulsó políticas a favor de las empresas petroleras y autorizó sucesivos aumentos en el precio de la electricidad y el gas.

La otra cara del primer ajuste económico fue el titular de Hacienda hasta 2016, Alfonso Prat-Gay, consultor por más de diez años de JP Morgan, apartado de su cargo luego de enfrentarse al presidente del Banco Central Federico Sturzenegger, alto directivo de la petrolera estatal YPF luego de su privatización y venta a la trasnacional Repsol, ocurrida en la década de 1990, quien también fue removido por su incompetencia.

El actual gobierno se completa con dirigentes provenientes de las desarrolladas durante los últimos 20 años con financiamiento extranjero y drenaje de recursos del Estado como think tanks del PRO, partido político creado en el 2010 por Macri. Estas Ongs, como la Fundación Creer y Crecer, el Grupo Sophia- reclutaron a jóvenes católicos de sectores medios formados en la gestión social desde una óptica empresarial.Resultado de imagen para fundacion creer y crecer

Según el Observatorio de las Elites Argentinas de la Universidad Nacional de San Martín, son 269 altos funcionarios que ocupan 890 cargos en firmas locales y extranjeras, entre ellos los ministros de Transporte y de Energía, Guillermo Dietrich y Javier Iguacel. El primero, directivo en cuatro empresas vinculadas al negocio familiar de comercialización de vehículos; el segundo, quien aparece en los Paradise Papers, participa en tres firmas argentinas.

“Más allá de su encuadre jurídico como situaciones que configuran potenciales conflictos de interés; la puerta giratoria y el lobby son formas de articulación entre las elites económicas y políticas que están estrechamente asociadas a la captura de la decisión estatal, o sea a la pérdida de autonomía del Estado a la hora de formular e implementar políticas públicas”, señala la socióloga Ana Castellani, que encabezó la investigación.

La misma, que no solo evidencia la existencia de una aceitada articulación entre elites económicas y políticas sino que permite identificar los cambios cualitativos y cuantitativos observados a partir de diciembre de 2015, involucra además a siete miembros del equipo de la Presidencia, 32 altos funcionarios de diversos organismos y seis autoridades de entes de regulación.

El grado de exposición a los conflictos de interés es elevado y atraviesa a todo el gobierno que asumió en diciembre de 2015, El listado de ministros muestra al flamante titular de Producción, Dante Sica, como director en la trasnacional Peugeot Citröen, según consta en los registros de la Inspección General de Justicia (aunque cuando el informe reconoce posibles retrasos en el aggiornamiento de los mismos). Son 16 los altos funcionarios de esa cartera que figuran como directores, socios, representantes y autoridades de empresas privadas.

Esta cifra es superada por otros tres ministerios (Energía, Modernización y Desarrollo Social) donde existen más de 20 oficiales de cada dependencia que tienen participación en distintas compañías.

Catellani explica que haber renunciado a un cargo en el sector privado no bloquea la existencia de conflictos de interés, y señala que existen diversos mecanismos mediante los cuales las elites económicas intentan incidir en la decisión estatal, entre ellos  la llamada puerta giratoria que alude al paso de personas por altos cargos en el sector público y privado en diversos momentos de las trayectorias laborales.

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Javier Iguacel, Guillermo Dietrich, Dante Sica y Andrés Ibarra

Las empresas donde  figura Dietrich son Autocompra.com, Armoraut, Serviaut y Movilaut, y en las que participa Iguacel son Productos del Sur SA y la energética Ergon E&A. El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, aparece como autoridad en Dining Room SRL dedicada a la explotación de restaurantes.

El titular de Modernización, Andrés Ibarra, es a la vez director de Comunicación Dinámica aunque otras bases de datos, no utilizadas en el reporte, suma una imprenta y una firma agropecuaria, señala Tomás Lutkin en Página12.

Las 890 participaciones que figuran en la investigación, se distribuyen en dos tipos de empresas: 50% son cargos en sociedades anónimas locales y 33 de los cargos son en empresas radicadas en el exterior. El máximo exponente es Mariano Grondona Lynch, vocal en el Directorio de la Administración de Parques Nacionales del Ministerio de Ambiente, que registraba a junio 219 participaciones en directorios de empresas privadas del país y del exterior.

*Economista y docente argentino, investigador asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

 

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A porta giratória entre o governo de Macri e o setor privado

Por Claudio della Croce

Metade do gabinete do presidente argentino Mauricio Macri continua jogando nos dois times. São figuras proeminentes das equipes ministeriais, e ao mesmo tempo mantêm seus cargos nas empresas privadas que fazem negócio ou se aproveitam direta ou indiretamente das medidas governamentais. O evidente conflito de interesses dessa situação revela bem promiscuidade na articulação entre as elites econômica e política da Argentina.

Embora a corrupção ocupe a agenda do debate público em todo o continente, há um tipo de corrupção naturalizada pelos meios de comunicação privados: a chamada “porta giratória” entre a gestão pública e os negócios privados, um fenômeno que atravessa todos os governos neoliberais.

A crise vai crescendo, a atividade industrial caiu 8,1% em junho em comparação com o mesmo mês do ano passado, segundo o que informa o Instituto de Estatísticas (INDEC), o pior resultado desde julho de 2002 – quando ainda se sentiam os efeitos do corralito –, e com o setor de pequenas e médias empresas praticamente em quebra.

Com exceção da indústria siderúrgica, todos os segmentos da manufatura registraram quedas interanuais: metal-mecânica, química, automotora, plásticos, refino de petróleo, têxteis e produção de alimentos. Para o terceiro trimestre, apenas 13% das empresas espera uma melhora na demanda interna.

Desde o começo da gestão neoliberal de Macri, seu gabinete esteve conformado por CEOs treinados em grandes empresas, seja de capitais argentinos ou multinacionais, implantando o que se chama “ceocracia”, com de fazer o Estado trabalhar a partir da lógica de gestão do setor privado, para favorecer os negócios das corporações, o que Macri define com o slogan “abrir a Argentina ao mundo”.

Mas a porta também começou a se abrir para o âmbito eleitoral, o que foi revelado a partir do escândalo das contribuições falsas para campanhas de legisladores da coalizão macrista, para as eleições parlamentares de 2017, a partir de pequenos montantes supostamente realizados por pessoas que recebem benefícios de programas sociais – que negam ter feito tais doações, e já se comprovou a utilização de documentos e assinaturas falsas, e inclusive fichas de filiação partidária falsas, para a validação desses aportes –, num esquema que, segundo a investigação jornalística, teria utilizado 13 milhões de dólares em recursos cuja origem ainda não foi esclarecida.

Em termos legais, as atividades vinculadas ao setor rural (frigoríficos e empreendimentos agropecuários) foram um dos setores que mais doou ao macrismo, desde sua vitória presidencial, em 2015, com cerca de 5 milhões de dólares, segundo o diário conservador La Nación. Os supermercados e os setores de eletrodomésticos, construção e finanças doaram um milhão de dólares cada um, aproximadamente

Nesses casos, mais que financiamentos, tratou-se de verdadeiros investimentos a prazo fixo em mandato presidencial. A firma International Health Services, que doou diretamente ao partido PRO (do presidente Mauricio Macri), recebeu do governo seis contratos, de diferentes ministérios, e participou de outros sete concursos, de acordo aos registros oficiais. A empresa La Luna Parques e Jardines também conseguiu um gordo contrato de concessão de parques e espaços verdes.

Por fora do esquema público também aparecem outros financiadores, como a família Maccarone, dona da construtora Coinsa, uma firma cujo endereço está no mesmo edifício registrado pelo fundo de investimentos Axis, criado pelo ex-ministro (e atual presidente do Banco Central) Luis Caputo. Os empreendedores de companhias web e startups, também figuram entre os empresários que apoiam Macri: Alejandro Oxenford, CEO da OLX e Marcos Galperín, fundador do Mercado Libre, além de outros vinculados a Despegar.com e Globant SA.

Empresários funcionários

Após 30 meses de gestão, Marcos Peña se mantém como chefe de gabinete e braço direito do presidente. Ele é herdeiro do clã Peña Braun, terra-tenentes vinculados ao genocídio da nação mapuche no final do Século XIX e donos do monopólio de supermercados patagônicos La Anónima.

Conformou sua equipe com figuras como Mario Quintana, milionário homem de negócios, e Gustavo Lopetegui, ex-gerente da LAN. Ambos formaram parte da consultora internacional McKinsey, cujo método de planificação e organização foi implementado em toda a cúpula governamental. Juntos, coordenaram 22 ministérios, 13 organismos descentralizados e 16 empresas.

Um nome destacado do poder econômico que formou parte do primeiro gabinete de Macri foi Juan Aranguren, ex-CEO de Shell na Argentina e ministro de Energia, responsável por impulsar políticas a favor das empresas petroleiras e por autorizar sucessivos aumentos no preço da eletricidade e do gás.

A outra cara do primeiro ajuste econômico foi o ex-ministro da Fazenda (até 2016), Alfonso Prat-Gay, que antes de chegar ao governo atuou por mais de dez anos como consultor da JP Morgan – e que só perdeu o cargo quando se enfrentou ao então presidente do Banco Central, Federico Sturzenegger, um ex alto executivo da petroleira estatal YPF envolvido diretamente no projeto de sua privatização à multinacional Repsol, nos Anos 90, e que comandou o BC até a recente crise do dólar, que o levou a perder o cargo por sua incompetência ao lidar com a situação.

O atual governo se completa com dirigentes provenientes de empresas que cresceram nos últimos 20 anos com financiamento estrangeiros e drenagem de recursos do Estado, e outros nomes que trabalharam em entidades que servem como think tanks do PRO, o partido político criado por Macri em 2010. Estas organizações, como a Fundação Crer e Crescer ou o Grupo Sophia, recrutaram jovens católicos de setores médios, formados em gestão social a partir de uma ótica empresarial.

Segundo o Observatório das Elites Argentinas da Universidade Nacional de San Martín, são 269 altos funcionários que ocupam 890 cargos nas firmas locais e estrangeiras, entre eles os atuais ministros de Transporte e de Energia, Guillermo Dietrich e Javier Iguacel. O primeiro diretor de quatro empresas vinculadas ao negócio familiar de comercialização de veículos. O segundo é mencionado nos escândalos dos Paradise Papers, como representante de três firmas argentinas.

“Independente do enquadramento jurídico que esses casos merecem, existem evidentes conflitos de interesse, um sistema de conformação da equipe administrativa que está baseado nessa porta giratória e o lobby como regra da articulação entre as elites econômica e política, elementos que estão diretamente associados à captura da função estatal, ou seja, à perda de autonomia do Estado na hora de formular e implementar políticas públicas”, comenta a socióloga Ana Castellani, que encabeçou a investigação.

A mesma lógica não só evidencia a existência de uma bem organizada articulação entre elites argentinas como também permite identificar as mudanças qualitativas e quantitativas, observadas a partir de dezembro de 2015, que envolvem também sete membros da equipe presidencial, 32 altos funcionários de diversos organismos e seis autoridades de entes de regulação.

O grado de exposição aos conflitos de interesse é elevado e atravessa todo o governo que assumiu em dezembro de 2015, A lista de ministros mostra o recentemente nomeado ministro de Produção, Dante Sica, como diretor da multinacional Peugeot-Citröen, segundo consta nos registros da Inspeção Geral de Justiça. São 16 os altos funcionários dessa pasta que figuram como diretores, sócios, representantes e autoridades de empresas privadas.

Esta cifra é superada por outros três ministérios (Energia, Modernização e Desenvolvimento Social), onde existem mais de 20 oficiais de cada dependência que já participaram (ou ainda participam) em diferentes companhias.

Catellani explica que, embora ele tenha renunciado a um cargo no setor privado não bloqueia a existência de conflitos de interesse, e lembre embora que, neste exato m momento, e que existem diversos mecanismos mediante os quais as elites econômicas tentam incidir na decisão estatal.

Os 890 vínculos investigados se distribuem em dos tipos de empresas: 50% são cargos em sociedades anônimas nacionais e 33% são em empresas radicadas no exterior. O máximo expoente da situação é Mariano Grondona Lynch, porta-voz do diretório da Administração de Parques Nacionais do Ministério do Meio Ambiente, que registrava (até junho) 219 ligações com o mundo das empresas privadas, do país e do exterior.

Claudio della Croce é economista e docente argentino, investigador associado ao Centro Latino-Americano de Análise Estratégica (CLAE)

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