Futuro del trabajo basado en producción y empleo sostenibles: ¿las cooperativas?/ Seriam as cooperativas o futuro da sustentabilidade no mundo do trabalho?

Eduardo Camin|

Cada año, el primer sábado de julio, la comunidad internacional celebra el Dia Internacional de las Cooperativas.  El tema de este año ha sido Consumo y producción sostenibles de bienes y servicios que coincide además con la acción de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) a favor de un mundo basado en modelos de producción y empleo sostenibles.

Recientemente la Jefa de la Unidad de Cooperativas de la OIT, Simel Esim, señaló “el impacto positivo del compromiso de las cooperativas a favor de una producción y consumo sostenibles”. Y agregó que, por ejemplo, “en el norte de Sri Lanka,después de años de guerra civil, vi cómo las cooperativas contribuían a reforzar la resiliencia de las comunidades locales”sri lanka cooperativa

Una evaluación rápida realizada al inicio del proyecto de la OIT Empoderamiento local a través del desarrollo económico  (LEED en inglés) por otra parte, indicó que las cooperativas eran las únicas estructuras “estables” presentes en el norte de Sri Lanka antes, durante y después del conflicto. Desde 2010, el proyecto apoya a las cooperativas agrícolas y de la pesca al garantizar certificaciones de comercio justo para sus productos y ayudarlas a establecer vínculos comerciales.

Simel también weñala que “he escuchado historias inspiradoras de otras regiones del mundo sobre lamanera en que las cooperativas han unido fuerzas para contribuir con el consumo y la producción sostenibles y el trabajo decente, con frecuencia gracias al intercambio comercial entre cooperativas”.

Cooperativas y comercio justo

Algunas de estas historias fueron compartidas en una reciente reunión del movimiento cooperativo y del comercio justo en Ginebra. Ahí se constató, cómo el café de las cooperativas de productores de Kenia ha llegado a los anaqueles de COOP en Dinamarca  y las piñas biológicas de una joven cooperativa de Togo se venden en las cooperativas de venta al detalle en toda Italia .

También escuchamos de qué manera las cooperativas de consumidores en Asia Oriental han desarrollado productos con la etiqueta biológica y, a la vez, educan a sus miembros sobre las condiciones de trabajo de los productores y de los trabajadores, así como a reducir el desperdicio de alimentos y el consumo de materiales plásticos.

El consenso al cual llegó la reunión fue que el intercambio comercial entre cooperativas puede ayudar a disminuir los costos del comercio, garantizar precios más justos y mejores ingresos para los miembros de las cooperativas y sus comunidades. Existen oportunidades no sólo en la cadena de suministro de la agricultura, también en la confección y en otros sectores.
Las cooperativas de ambos lados de la cadena de suministros se unen para acortar las cadenas de valor, mejorar la trazabilidad de los productos y adoptar prácticas respetuosas del medio ambiente.

Kamakandalagi Leelavathi cosecha hojas de té en Kahawatte, Sri Lanka. Ella es uno de los centenares de agricultores que evitan los herbicidas y otros productos químicos. Crédito: Stella Paul / IPSEn la OIT, dice Simel Esim“colaboramos con nuestros mandantes a fin de mejorar la huella medioambiental y social de las cooperativas en todo el mundo”, destacando  que “cuando la OIT sigue promoviendo un futuro de trabajo basado en modelos de producción y empleo sostenibles, una de nuestras prioridades en los próximos años será facilitar el desarrollo de vínculos entre los mandantes de la OIT y las cooperativas”.

El objetivo es el de estimular una acción común a favor de prácticas de producción y de consumo responsables, el desarrollo de las economías verdes y circulares y la promoción del trabajo decente en las cadenas de suministro. La OIT considera que las cooperativas no sólo son importantes como medio para mejorar las condiciones de vida y de trabajo de mujeres y hombres en todo el mundo, sino que también ponen a disposición de los usuarios infraestructura y servicios esenciales, incluso en áreas olvidadas por el Estado y las empresas inversoras.

Las cooperativas tienen una probada trayectoria en materia de creación y mantenimiento del empleo, ya que actualmente brindan más de 100 millones de puestos de trabajo. Asimismo, contribuyen al avance del Programa Global de Empleo de la OIT y a la promoción del trabajo decente.

Reverso y anverso del informe: el día de la falsa prosperidad

Resultado de imagen para cooperativas Hace mucho tiempo que insistimos sobre la otra lectura, o la pequeña letra de los contratos, ya que el hombre hace todo por algo o para algo. Por diversos motivos y en vista de ciertos proyectos, programas o pretensiones. Pero cuando preguntamos para qué, lo que está en cuestión es precisamente el proyecto. Ahora bajo las nuevas consignas de un futuro del trabajo “verde” basado en la producción y el empleo sostenibles.

No obstante, hablamos del movimiento cooperativo. Hablamos del valor de estas grandes experiencias sociales que no puede ser subestimado, o banalizados por hechos que suelen ser solo una cortina de humo para ocultar los prejuicios de los que los utilizan.  Su rica historia nos enseña que el cooperativismo nació en el mismo medio social, y en la misma época, de la miseria proletaria y producto de la misma opresión.

Pero lo que distingue el cooperativismo de las demás formas de producción es su medio de acción, que se basa en la creación de empresas para sustituir la figura del empresario, y así escapar a la explotación de las empresas privadas con las que tenían relación como trabajadores, clientes o proveedores.Entoncespodríamos considerar o pretender, que el modelo económico de las cooperativas es una alternativa real a la empresa privada del sistema capitalista.

Imagen relacionadaDiremos, por lo tanto, que el cooperativismo tiene el objetivo económico de la cooperación solidaria entre un grupo de socios de una empresa a través de la distribución equitativa de las utilidades o el reparto de los beneficios.

Por consiguiente, está vinculado a la economía social o solidaria como una concepción más amplia que incluye a otras formas asociativas o mancomunadas fundadas en el trabajo solidario y de cooperación para satisfacer sus necesidades de existencia y que buscan un beneficio colectivo común. Podemos concluir, que la característica central del cooperativismo en el marco de la economía solidaria es la primacía del hombre y de su función social sobre el capital.

Sin embargo, en el actual marco de la globalización, nos cuesta trabajo imaginar la evolución de estos proyectos, ya que abundan los ejemplos donde el cooperativismo adopta el camino inverso, el camino funcional al modelo económico capitalista al maximizar la ganancia solo para un pequeño grupo especulativo y burocrático.

Una cooperativa capitalista termina siendo igual, un patrón, unos asalariados, y luego la plusvalía, la ganancia y toda la producción se convierte en mercancía.

Claro se nos dirá que en política o economía está reflejado el famoso pragmatismo de Harold Wilson “si funciona debe ser correcto” en ese constante llamamiento a los hechos, pero siempre aislados. Como si los hechos se seleccionan a si mismo. Seguimos rutinas insólitas donde hay un día para todo, la nostalgia, la mujer, el amigo, el sida, el clima, el trabajo, las cooperativas etc.Resultado de imagen para oit

Tantos días de informes obstinados desde el monolítico edificio gris de la OIT, de la ciudad de Ginebra con el fin de construir la imagen de una sociedad desaparecida basada en el trabajo y no en su ausencia. Reflexionemos a los informes, verifiquemos, nunca está de más poner en duda incluso la existencia de los problemas, ni poner en tela de juicio sus términos.Sobre todo, cuando estos temas implican los conceptos de trabajo, desempleo y cooperación.

Somos conscientes que obstinarse en plantear un problema entre aquellos que buscan soluciones, constituye una blasfemia, una herejía inmoral, y absurda. De ahí la abundancia de soluciones falsas, de problemas disimulados, negados, de preguntas censuradas.

El día de la falsa prosperidad se repite en cada informe, la verdadera urgencia invita a investigar, la percepción de un presente siempre escamoteado, por eso esa contra cara de los informes al intentar echar luz sobre aquello que puede manipularse, la duda nos acompaña a la vez que nos motiva.

*Periodista uruguayo, miembro de la Asociación de Corresponsales de prensa de la ONU. Redactor Jefe Internacional del Hebdolatino en Ginebra. Asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)


EN PORTUGUÉS

Seriam as cooperativas o futuro da sustentabilidade no mundo do trabalho?

Por Eduardo Camín

Todos os anos, no primeiro sábado de julho, a comunidade internacional celebra o Dia Internacional das Cooperativas. O tema deste ano é o consumo e a produção sustentável de bens e serviços, de acordo também com a ação da Organização Internacional do Trabalho (OIT), a favor de um mundo baseado nos modelos de produção e emprego sustentáveis.

Recentemente, a chefa da Unidade de Cooperativas da OIT, Simel Esim, afirmou que “o impacto positivo do compromisso das cooperativas a favor de uma produção e consumo sustentáveis”. E acrescentou que, por exemplo, “no norte de Sri Lanka, depois de anos da guerra civil, vi como as cooperativas contribuíam para reforçar a resiliência das comunidades locais”

Por outra parte, uma avaliação rápida realizada no início do projeto OIT chamado Empoderamento Local através do Desenvolvimento Econômico (LEED, por sua sigla em inglês) indicou que as cooperativas eram as únicas estruturas “estáveis” presentes no norte de Sri Lanka antes, durante e depois do conflito. Desde 2010, o projeto apoia as cooperativas agrícolas e da pesca, para garantir certificações de comércio justo para seus produtos, e ajuda-las a estabelecer vínculos comerciais.

Simel também relata que “tenho escutado histórias inspiradoras de outras regiões do mundo sobre a forma com a que as cooperativas puderam unir forças e contribuir com o consumo e a produção sustentáveis, e com melhorar, assim, as condições de trabalho, também por causa do intercâmbio comercial entre essas cooperativas”.

Cooperativas e comércio justo

Algumas destas histórias foram compartilhadas numa recente reunião do movimento cooperativo e do comércio justo em Genebra. Foi assim que se descobriram casos como o do café das cooperativas de produtores do Quênia distribuído por cooperativas da Dinamarca e os abacaxis biológicos produzidos por uma jovem cooperativa do Togo se vendem em toda a Itália, através de cooperativas de venda.

Também se escutaram casos de cooperativas de consumidores na Ásia Oriental que desenvolveram produtos com a etiqueta biológica, que também servem para educar os seus membros sobre as condições de trabalho dos produtores e dos trabalhadores, e também sobre como reduzir o desperdício de alimentos e o consumo de materiais plásticos.

A reunião chegou ao consenso de que o intercâmbio comercial entre cooperativas pode ajudar a diminuir os custos do comércio, garantir preços mais justos e melhor renda para os membros das cooperativas e suas comunidades. Existem oportunidades não só na cadeia de insumos para a agricultura, como também na manufatura e em outros setores.

As cooperativas de ambos os lados da cadeia de materiais que podem simplificar os complexos produtivos, melhorar o rastreamento dos produtos e adotar práticas que respeitam o meio ambiente.

Na OIT, segundo Simel Esim, “nós colaboramos para melhorar as condições meio-ambientais e sociais das cooperativas em todo o mundo”, destacando que a entidade promove “um futuro de trabalho baseado em modelos de produção e emprego sustentáveis, uma das nossas prioridades nos próximos anos será facilitar o desenvolvimento de vínculos entre os mandantes da OIT e das cooperativas”.

O objetivo é o de estimular uma ação comum a favor de práticas de produção e de consumo responsáveis, o desenvolvimento das economias verdes e circulares e a promoção do trabalho decente nas cadeias de produção. A OIT considera que as cooperativas não só são importantes como meio para melhorar as condiciones de vida e de trabalho das mulheres e homens em todo o mundo, como também colocam à disposição dos usuários infraestrutura e serviços essenciais, inclusive nas áreas esquecidas pelo Estado e pelas empresas investidoras.

As cooperativas têm uma comprovada trajetória em matéria de criação e manutenção do emprego, já que são responsáveis por mais de 100 milhões de postos de trabalho atualmente. Ainda assim, contribuem para o avanço do Programa Global de Emprego da OIT e a promoção do trabalho decente.

O outro lado do informe: o dia da falsa prosperidade

Há muito tempo, nós insistimos sobre a outra leitura, a das letras pequenas dos contratos, já que tudo o que o homem faz é por ou para algo. Por diversos motivos, e tendo em vista certos projetos, programas ou pretensões. Mas quando perguntamos para que, o que está em questão é precisamente o projeto – agora, sob as novas consignas de um futuro melhor para o “trabalho verde”, baseadas na produção e no emprego sustentáveis.

Não obstante, falamos do movimento cooperativo. Falamos do valor destas grandes experiências sociais que não pode ser subestimado ou banalizados por fatos que costumam ser só uma cortina de fumaça para ocultar os preconceitos dos que os utilizam. Sua rica história nos ensina que o cooperativismo nasceu no mesmo meio social e na mesma época da miséria proletária, e é produto da mesma opressão.

Mas o que distingue o cooperativismo das demais formas de produção é o seu meio de ação, que se baseia na criação de empresas para substituir a figura do empresário, e assim escapar da exploração das empresas privadas com as que tinham relação como trabalhadores, clientes ou provedores. Então, poderíamos considerar (ou supor) que o modelo económico das cooperativas é uma alternativa real à empresa privada do sistema capitalista.

Diremos, portanto, que o cooperativismo tem o objetivo econômico da cooperação solidária entre um grupo de sócios de uma empresa através da distribuição equitativa dos lucros ou divisão dos benefícios.

Por conseguinte, está vinculado à economia social ou solidária, como um conceito mais amplo, que inclui outras formas associativas ou mancomunadas, ligadas ao trabalho solidário e à cooperação para satisfazer suas necessidades de existência, e que buscam um benefício coletivo em comum. Podemos concluir que a característica central do cooperativismo para uma economia realmente mais solidária é a primazia do ser humano (e de sua função social) sobre o capital.

Entretanto, no atual cenário da globalização, é difícil imaginar a evolução desses projetos, já que abundam os exemplos onde o cooperativismo adota o caminho inverso, o caminho funcional ao modelo econômico capitalista, ao maximizar lucros somente para um pequeno grupo especulativo e burocrático.

Uma cooperativa capitalista termina sendo igual, um patrão, alguns assalariados e logo a mais-valia, a ganância e toda a produção se tornando mercadoria.

Alguém dirá que, tanto na política quanto na economia, está refletido o famoso pragmatismo de Harold Wilson: “se funciona, é porque deve estar certo”, nesse constante apelo aos fatos, mas sempre isolados, nunca contextualizados. Seguimos rotinas insólitas, onde há um dia para tudo, para a nostalgia, para o amor, para os amigos, para a doença, para o clima, para o trabalho, para as cooperativas, etc.

Tantos dias de informes obstinados apresentados no monolítico edifício cinzento da OIT, na cidade de Genebra, com o fim de construir a imagem de uma sociedade desaparecida, baseada no trabalho e não em sua ausência. Façamos uma reflexão a respeito dos informes, verifiquemos seus detalhes, nunca é demais colocam em dúvida inclusive a existência dos problemas, ou os seus termos. Sobretudo quando esses temas significam conceitos de trabalho, desemprego e cooperação.

Somos conscientes de que insistir em tentar ver um problema entre aqueles que buscam soluções constitui uma blasfêmia, uma heresia imoral e absurda. Por isso a abundância de soluções falsas, de problemas dissimulados, negados, de perguntas censuradas.

O dia da falsa prosperidade se repete em cada informe, a verdadeira urgência convida a investigar, a percepção de um presente sempre evitado ou negligenciado. Por isso, essa contracapa dos informes sempre merece atenção, pois pode iluminar o manipulável, esclarecer a dúvida que nos acompanha, e que ao mesmo tempo nos motiva.

Eduardo Camín é jornalista, ex-diretor do semanário Siete Sobre Siete, membro da Associação de Correspondentes de Imprensa da ONU, redator-chefe internacional do Hebdolatino e analista associado ao Centro Latino-Americano de Análise Estratégica (CLAE)

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