Venezuela: Diálogo y proceso de Liberación Nacional

  • socialismoMario Sanoja Obediente-Iraida Vargas-Arenas|
    Una pregunta que se hacen (y nos hacen) repetidamente personas de diferentes sectores de la izquierda y la derecha, es si en Venezuela existe en la actualidad un proceso revolucionario socialista o si seguimos siendo una socialdemocracia.
    ¿Qué es la socialdemocracia? Es una teoría política reformista de origen pequeñoburgués que se separó del marxismo revolucionario en 1917 luego del triunfo de la Revolución Soviética. Finalizada la II Guerra Mundial, numerosos pueblos europeos occidentales votaron por gobiernos socialdemócratas que instauraron lo que se denominó “la sociedad de bienestar” donde el Estado, en muchos países, conservó la propiedad sobre medios básicos de producción y aprobó leyes sociales que favorecían a la clase trabajadora y a la población en general. En 1970 la sociedad de bienestar comenzó a ser desmantelada por los nuevos gobiernos neoliberales que daban primacíaa la flexibilidad económica y favorecían, particularmente, el enriquecimiento de la minoría de capitalistas privilegiados. El capitalismo neoliberal, tanto europeo como
    estadounidense, se plantea la eliminación del “gasto social”, la búsqueda del equilibrio fiscal y la imposición de las políticas de austeridad que se traducen en desempleo,miseria y pobreza para la mayoría de la población.socialdemocracia marchita
    La socialdemocracia europea se planteaba originalmente la transición de la sociedad capitalista al socialismo utilizando medios pacíficos y medidas no violentas que lograsenreformas graduales al sistema para humaniza r el modo de producción capitalista, ejemplo de lo cual son, particularmente, los regímenes socialdemócratas instaurados en Suecia, Noruega y Dinamarca desde las primeras décadas del siglo XX. La Social
    Democracia negaba la lucha de clases y abogaba por la conciliación entre clases ; consideraba que su campo de batalla en la política eran el parlamentarismo y el electoralismo. Sus objetivos eran el progresismo, la justicia social, el humanismo social y la emancipación de la clase trabajadora, para lograr que los diferentes sectores de la sociedad alcanzaran niveles sensibles de libertad e igualdad, de solidaridad y justicia
    social, utilizando el Estado como medio para lograr aquellos fines dentro de la sociedad capitalista.
    Partiendo de la definición anterior, podríamos decir que el gobierno revolucionario venezolano actual comparte, ciertamente, algunos rasgos políticos de la socialdemocracia originaria, pero sus políticas públicas van mucho más allá y tienen como objetivo inmediato promover en el corto plazo una ruptura histórica con lasrelaciones de producción y de propiedad capitalistas, lo cual ha exacerbado la guerra de clases que se manifiesta en este momento como una guerra económica que hacen a Venezuela el imperio y sus secuaces locales de la empresa privada.
  • Es preciso resaltar también el carácter sui generis del contexto, en el cual se desarrolla el proceso histórico contemporáneo venezolano, dominado por la explotación petrolera. El maestro Domingo  Maza Zavala escribió en 2008 que en Venezuela uno de los sectores públicos más resaltantes de la economía, la industria petrolera nacionalizada, principal fuente del ingreso nacional, podría considerarse como una circunstancia que facilitaría la transición al socialismo y por ende hacia un sistema de relaciones sociales de propiedad de los medios de producción que sustituyese al sistema de relaciones de propiedad capitalistas en vigencia.
    Es por esa razón que el imperio organizó la crisis petrolera mundial que abatió los precios de los energéticos a nivel global, aumentando su producción petrolera mediante métodos como el “fracking” para extraer el petróleo y el gas de los estratos geológicos más profundos, dañando la salud de las poblaciones y alterando el equilibrio ecológico. Al empobrecer , en consecuencia, la renta petrolera que percibe el Estado venezolano, el imperio esperaba lograr detener la marcha hacia el socialismo de la Revolución Bolivariana y su influencia sobre el resto de la América Latina y el Caribe.socialismo mst
    Las ideas expuestas por Maza Zavala, compartidas hoy día por un amplio sector de economistas e historiadores de izquierda, forman parte del patrimonio intelectual del pensamiento revolucionario venezolano. Gracias a la Revolución Bolivariana liderada por el Comandante Hugo Chávez, aquellas ideas se radicalizaron hacia el socialismo y se transmutaron en acciones transformadoras concretas que lograron, finalmente, resolver la deuda histórica que tenía el Estado venezolano con el 80% de población, la cual la burguesía parasitaria había mantenido hasta 1999 excluida del disfrute de los bienes y los derechos elementales de la vida.
    El colapso actual del rentismo petrolero venezolano, consecuencia de la crisis económica global uno de cuyos efectos ha sido la caída del los precios del petróleo y el gas, ha obligado al gobierno bolivariano del Presidente Maduro a poner en práctica una nueva política económica que pone énfasis en el desarrollo productivo de la nación. El principal obstáculo a vencer es el peso muerto que representa la improductiva
    economía mercantil neocolonial que desarrolló la oligarquía venezolana en sus casi doscientos años de control sobre la sociedad venezolana, manteniéndose al margen de las revoluciones industriales y tecnológicas que acentuaron el carácter capitalista productivo de las burguesías nacionales de muchos países, incluso de América Latina, durante el siglo XX.
    En consecuencia, bajo una fachada supuestamente socialdemócrata, la oligarquía venezolana ocultaba un régimen político autoritario y criminal cuya meta era y sigue siendo propiciar un proceso perverso de acumulación de capitales basado en el pillaje de la renta petrolera, en provecho directo de las mafias integradas por los parásitos corruptos de las empresas privadas y los corruptos de la burocracia partidista-oficialistade Acción Democrática-Copei (ahora llamada Mesa de la Unidad Democrática).ven misiones
  • La Revolución Bolivariana, a través de las diversas misiones y Grandes Misiones Sociales, creadas por el Comandante Chávez, logró mejorar sensiblemente las bases materiales y las condiciones sociales de vida de todos los venezolanos y venezolanas lo cual constituye, según Engels, el primer paso hacia la construcción del socialismo. La creación en curso del sistema de comunas y consejos comunales abre el camino hacia
    una sociedad comunal socialista basada en relaciones de producción solidarias, socio-productivas, enmarcadas dentro del concepto de la propiedad social, la democraciaprotagónica y el poder popular.
    Por aquellas razones, la guerra económica desatada por la oligarquía apátrida contra el pueblo venezolano tiene como finalidad la destrucción de las bases materiales y las condiciones sociales que sacaron a nuestro pueblo de la miseria y del estado de terrible de desigualdad social inducida en la sociedad venezolana por la oligarquía desde 1830.
    Esta situación de injusticia social fue remachada en el siglo XX por la farsa de una presunta socialdemocracia instaurada por Acción Democrática y el partido socialcristiano Copei que, en 1999, legó a la Revolución Bolivariana una población venezolana aquejada por un 80% de pobreza y una gran acumulación de capitales, particularmente en manos de la minoría de comerciantes y políticos corruptos que
    degradaron el Estado Venezolano a la condición de una simple caja chica de sus negocios personales.
    La tarea de las y los venezolanos revolucionarios en esta hora, es desarrollar una actitud crítica y autocrítica que nos aclare y nos dé confianza en alcanzar la meta que debe lograr esta Revolución. Los textos fundamentales escritos por el Comandante Chávez, particularmente el Primer Plan de la Nación y el Plan de la Patria, legaron lo que podríamos llamar un extraordinario diseño instruccional del proceso revolucionario
    venezolano, cuya praxis debe ser enriquecida mediante la investigación social y la reflexión colectiva.
    El Comandante Chávez era el líder de una revolución asediada por el imperialismo desde el exterior y sometida desde el interior a una implacable lucha de clases caracterizada por la guerra económica, la infamia mediática, la violencia física y política y la promoción del odio y el miedo como factores contra-revolucionarios, para inducir la decepción y la desesperanza entre el pueblo chavista y el no chavista,
    particularmente entre las mujeres que son el sector principal que reproduce tanto la ideología y la práctica revolucionaria como la contra-revolucionaria.
    Si el actual gobierno venezolano no fuese revolucionario, capaz de exponer en vivo las lacras de tantos gobiernos neoliberales americanos y europeos, estas campañas tan virulentas contra Venezuela no tendrían razón de ser. Hay que revisar sencillamente las noticias de los medios sobre la calurosa acogida que dio la cancillera alemana Angela Merkel al impresentable presidente Macri, el exponente más patético de la ultraderecha neoliberal argentina, por haber creado en seis meses más de un millón de nuevos pobres e indigentes, haber contribuido al aumento abusivo del desempleo, el hambre y la miseria y vendido la patria argentina a los peores intereses económicos y sociales del imperialismo usamericano y europeo.
    ¿Algún medio internacional de comunicación, con la honrosa excepción de Telesur, se queja de la horrible situación humanitaria creada por los regímenes neoliberales en países como México, Colombia, Perú, Honduras, Estados Unidos, España, Grecia, Ucrania, entre otros? ¿Alguno menciona en extenso la virulenta crítica del Papa Francisco al régimen vendepatria machista y racista de Mauricio Macri, o al golpe instrumentado por una banda de políticos corruptos brasileños, también machistas y racistas, para defenestrar a la presidenta legítima Dilma Roussef?ale angela merkel
    En Venezuela, la lucha del chavismo por instaurar el dominio de la propiedad social y eliminar la principal fuente de desigualdad social y combatir la explotación de los trabajadores y trabajadoras por una minoría de comerciantes, que no empresarios, parásitos de la renta petrolera, no es simple retórica, es lucha de clases para alcanzar un modo de vida alternativo al capitalista el cual, por sus características objetivas, se parece mucho a lo que los clásicos habrían denominado socialismo democrático que se propone alcanzar la liberación nacional del pueblo venezolano por vías no violentas.
    Esta situación es radicalmente diferente de la praxis de los regímenes dictatoriales y los partidos socialdemócratas autoritarios que (des)gobernaron a Venezuela entre 1945 y 1999, concretamente Acción Democrática y Copei. Su idea de la socialdemocracia era defender a cuadro cerrado los intereses de la burguesía comercial, la libertad absoluta de los políticos y/o empresarios para enriquecerse legal o ilegalmente y apropiarse del ingreso nacional que produce la industria petrolera. En este caso, la llamada socialdemocracia era un simple disfraz político adoptado por una banda de políticos-empresarios deshonestos para despojar al pueblo venezolano de sus derechos humanos,sociales y económicos, favoreciendo lucrativos negocios con los bancos y empresastransnacionales del imperio.Maduro-en-diálogo-con-Capriles-editada
    En Venezuela, la oligarquía comercial que se hizo dueña del Estado republicano en 1830 nunca tuvo una ideología concreta. Podía ser nominalmente conservadora o liberal, según las circunstancias, pero su praxis, tanto ayer como hoy, es la misma: adueñarse del poder del Estado para que éste sirva a un proceso de acumulación de capitales en beneficio de una minoría depredadora, apátrida, como la que apoya a Mauricio Macri, a los bandidos corruptos de Brasil o a la banda desaforada e ignara que apoya Ramos Allup, dispuestas a vender la patria al mejor postor extranjero. Habría que recordarles, como ha hecho el Papa Francisco en referencia al (pobre) diablo Macri: La Patria, como La Madre, no se vende.
  • El Diálogo
    Para combatir los efectos perversos del capitalismo neoliberal creemos necesario promover un balance crítico y autocrítico sincero, tanto de lo que hemos logrado desde 1999 hasta el presente, como de lo que hemos dejado de hacer y de lo que debemos y podemos hacer, en el cual participemos todos y todas los que nos sentimos parte de esta patria socialista venezolana, como ha sido la intención del Congreso de la Patria
    Los partidos de la derecha deben igualmente, por su parte, hacer una revisión autocrítica de todo el daño que le han causado a la población venezolana en su campaña para tratar de conservar supuestos derechos de propiedad sobre la patria y el Estado venezolano. Una vez que hagan su mea culpa, podríamos dialogar como pares de la misma patria.
    Uno de los principios que debe guiar dicho posible diálogo es que la pobreza, la desigualdad y la injusticia social son condiciones sociales derivadas del capitalismo. Ninguna teoría neoliberal basada en la llamada austeridad económica puede pretender que tales condiciones sociales sean el preámbulo del enriquecimiento colectivo de un pueblo. Pueden ser las condiciones necesarias para el enriquecimiento del 1% que
    gobierna y explota a la población venezolana, chavista o no chavista, pero no de la mayoría que conforma la gente común de este país.
    ven maduro y ramos allupUn diálogo a secas entre la Revolución Bolivariana y la derecha política (MUD), no es una solución para la crisis que actualmente vive nuestra sociedad. Para garantizar que el proceso de liberación nacional pueda tener éxito, es necesario contar con la solidaridad, la fidelidad y la conciencia revolucionaria de los colectivos sociales progresistas y lograr, como una mínima meta, que la derecha venezolana acepte que ésta es su patria y que valore positivamente los esfuerzos por construir un país soberano y verdaderamente democrático. Que acepte que la hegemonía que ejerce la propiedad burguesa sobre las relaciones de propiedad no es un hecho inmutable, que se trata de un hecho histórico; que es posible y necesario promover formas alternativas a la propiedad burguesa y la personal: la propiedad social, la propiedad comunitaria, la propiedad cooperativa y la posibilidad de crear así mismo nuevas formas de propiedad que garanticen la justicia social para todos los ciudadanos y ciudadanas.
    Que acepte o debata por lo menos que tanto el capitalismo como el socialismo son expresión del movimiento universal de las ideas que está sujeto a contradicciones y tendencias en conflicto, movimiento que es causa y síntoma de la actual crisis mundial del capitalismo que ya no puede ser dominada ni suprimida mediante el uso de la fuerza bruta, sea militar, financiera o mediática.
    La liberación nacional ya no es una utopía lejana, sino una posibilidad histórica concreta al alcance de nuestros pueblos.
    *Profesores Titulares Jubilados UCV. Profesores Invitados. Escuela Venezolana de Planificación Social. Colaboradores del CLAE
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