Fútbol, política, narcotráfico, Marset. Capítulo Paraguay.
Nicolás Centurión
La Operación policial Nexus II desbarató otra célula que operaba para el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset. Su base estaba en Paraguay y sus tentáculos se extendían hasta Bolivia y Colombia. Esta organización estaba comandada por exjugadores de fútbol y se la vincula con la mafia albanesa.

Nueve allanamientos en simultáneo arrojaron como resultado el desbaratamiento de una célula, que según fuentes policiales paraguayas, responderían al esquema de Sebastián Marset o habrían heredado su estructura. Durante los procedimientos se incautaron dinero, documentos, equipos informáticos, teléfonos celulares y otras evidencias consideradas clave para reconstruir el esquema financiero y operativo del grupo.
Las requisas en los penales se enfocaron en las celdas de reclusos clave: “alias Monchi” en el Cereso, y Alexis González en Emboscada, éste último ya procesado por crimen organizado en el caso A Ultranza PY, con vínculos directos con la expareja de Marset, Gianina García. La investigación comenzó en 2022, luego de que las autoridades detectaron que se estaba intentando comercializar sustancias ilícitas en Paraguay.
La operación Nexus 1, se llevó a cabo el 15 de diciembre de 2025, cuando fue capturado en el barrio Roberto L. Pettit de Asunción uno de los supuestos miembros de la organización, Diego David Giménez Arámbulo, de 36 años, alias Gordo, quien supuestamente dirigía una de las células dedicadas principalmente al microtráfico, es decir, la venta de las porciones de cocaína sobrantes de los grandes envíos que se hacía la red a mercados como Brasil y Europa.
Los aprehendidos por Nexus II fueron identificados como Cindy Peralta, Álvaro Cáceres Cabrera y Luis Molinas, éste último conocido en el ámbito deportivo como “Chon”, ex jugador de futsal del club Cerro Porteño. La detención de Molinas refuerza la tesis fiscal de que la organización utilizaba el deporte, en sus diversas disciplinas, como fachada para sus operaciones de lavado de dinero.

Los imputados son Dionisio Manuel Cáceres Cabrera (37), Álvaro Enrique Cáceres Cabrera (28); el ex arquero del club Tacuary, Libertad, Sportivo Luqueño, Olimpia, Guaraní, Sol de América y Rubio Ñu, Víctor Hugo Centurión Miranda (39), alias Centu, quien está prófugo;Luis Miguel Molinas Brítez (42), ; Alexis Vidal González Zárate (42), alias Pelado, quien está acusado y aguarda juicio como presunto colaborador para el lavado de dinero de Marset en el marco del caso A Ultranza.
Como hombre de confianza de González, Molinas era el encargado de recibir las sumas de dinero producto de la venta ilícita. También acompañaba a otros miembros de la red a reuniones con integrantes de otras facciones criminales, además de participar en el financiamiento de operaciones logísticas para la presunta preparación de sitios a ser utilizados como pistas para el descenso de aeronaves.

En cuanto al exaquero Víctor Centurión, era el encargado de conseguir los medios de transportes para movilizar las cargas de cocaína, como aeronaves, combustible de aviación y repuestos para el mantenimiento de estos vehículos aéreos, mediante vínculos que tendría con personas de esas áreas, según la hipótesis fiscal.
Sobre la presunta vinculación con la estructura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, Ruiz Díaz sostuvo que no existen indicios de una conexión directa. Afirmó que se trataría de una organización con liderazgo propio, aunque reconoció que uno de los implicados está procesado en la causa conocida como Operativo A Ultranza PY.
Según detallaron autoridades guaraníes, la red tenía nexos en el extranjero, especialmente en Bolivia y Colombia, de donde provenía la droga. Esta ingresaba a Paraguay en vuelos irregulares que aterrizaban en pistas clandestinas. Parte del cargamento era derivado al mercado brasileño y otra parte al paraguayo.
La pelota no se mancha

Se encuentran procesados Álvaro Enrique Cáceres, encargado de administrar comercios para presuntamente lavar dinero, y Julián Franco, alias Jaguapi, presunto nexo entre Alexis Vidal Zárate y Luis Alberto Paiva, ambos presos con procesos relacionados al narcotráfico. Vidal Zárate posee vínculos con la ex esposa de Sebastián Marset, Gianina García Troche. quien fue imputada por el desvío de fondos provenientes del narcotráfico mediante la empresa “Grupo San Jorge”, dueña de la automotora Total Cars, la fachada que utilizó Sebastián Marset para lavar dinero. García Troche posee el 75% de las acciones del Grupo.
El otro integrante de la sociedad es Alexis Vidal González Zárate, quien contaba con el 25% restante y se desempeñaba como gerente general de la empresa. Total Cars a su vez fue sponsor del Deportivo Capiatá donde Marset abonó la suma de 10.000 dólares para portar la casaca con el dorsal número 10.
El comisario Fernando Ruiz Díaz, jefe de Inteligencia Antinarcóticos, profundizó en el rol que habría tenido Victor Centurión dentro de la banda, a quien señalan como un eslabón logístico fundamental. “Se pudo constatar que Centurión era uno de los principales eslabones que se encargaba del recibimiento de estas aeronaves internacionales con cargamentos de drogas“, afirmó el jefe policial en conferencia de prensa, informó La Nación. Según la investigación, el exfutbolista, campeón con Olimpia y de la Copa Paraguay con Guaraní, proveía de combustible, logística y señalaba los lugares habilitados para el aterrizaje de los aviones que ingresaban droga al país.
Otro de los investigados es Dionisio Manuel Cáceres Cabrera, alias Manu, que era oficialmente representante de futbolistas y luego fue gerente deportivo de clubes como Rubio Ñu de la Primera División de Paraguay y Fuerza Amarilla de la Primera División de Ecuador. Incluso tuvo injerencia en el club Trikala FC de la Segunda División de
Grecia. En todos estos equipos inyectó dinero proveído supuestamente por el que era su jefe, Sebastián Marset.
U-ru-gua-yo

Marset integró el plantel del club capiateño el 16 de abril de 2021 hasta finales de mayo de ese mismo año. El diputado Erico Galeano era presidente del club Deportivo Capiatá. Marset había llegado al Deportivo Capiatá por medio del representante de jugadores, Derlis Maidana. Estuvo un mes y medio y luego el «deportista» y narcotraficante uruguayo abandonó el club sin dar explicaciones.
Con dinero del narcotráfico, el uruguayo cumplió su sueño de jugar al fútbol, pero su carrera se desplomó cuando la justicia lo comenzó a buscar.
En 2021 estuvieron a cargo de dar la “bienvenida” a los nuevos refuerzos del club Rubio Ñu los ejecutivos de dicha institución. Archivos fotográficos dan cuenta que Diego Marset (hermano de Sebastián) conocía a Derlis Maidana, el representante de jugadores; Manuel Cáceres, exgerente deportivo de Rubio Ñu; Alexis González, gerente de Total Cars y Héctor Escobar, representante de jugadores. Derlis Maidana..
Marset no solo era dirigente de ese plantel, sino que jugaba en él con la camiseta 23 para Los Leones de El Torno F.C. de la división Aficionados de la Asociación Cruceña de Fútbol en Bolivia. Allí se lo vio aparecer en Tik Tok con total soltura ante las cámaras mientras sobre él recaían varios pedidos de captura de distintos países.
Derlis Maidana y Héctor Escobar son socios en soccer management. A Escobar también lo vemos en una de las fotos frente a la cancha de Rubio Ñu, junto a uno de los Lamborghini incautados perteneciente a Alberto Koube, sindicado como cabecilla del esquema de lavado de dinero narco. Manuel Cáceres era gerente deportivo de Rubio Ñu. Cáceres y Derlis Maidana llevaban jugadores y sponsors al club. De Cáceres se sabe que fue gerente deportivo del club ecuatoriano Fuerza Amarilla, en 2019.

En ese año, el club ecuatoriano se encontraba sumido en deudas y Manuel Cáceres había comunicado a los medios de prensa la decisión de asumir las deudas del club junto a un grupo de inversionistas.
En setiembre de 2021, el club griego Trikala contrataba el fichaje de cuatro futbolistas paraguayos: El arquero Víctor Centurión, el mediocampista Rodrigo Resquín, el defensor Jorge Paredes y el zaguero centro Iván Benítez. Centurión y Resquín dejaban Rubio Ñu; Paredes, Club Pdte Hayes y Benítez, Club Fulgencio Yegros.
Este viernes 20 de febrero Victor Centurión se entregó a la justicia paraguaya y promete abrir nuevos vínculos, nexos e información sobre este capítulo de fútbol, política y narcotráfico.
¿Y en Uruguay el fútbol con las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), los representantes y los pases puentes no hay nada para investigar ni empezar a atar cabos? Mientras tanto la pelota rueda, la cocaína se exporta, los muertos los ponen los barrios periféricos y las balas marcan el compás de noches sin luna.
* Licenciado en Psicología, Universidad de la República, Uruguay. Miembro de la Red Internacional de Cátedras, Instituciones y Personalidades sobre el estudio de la Deuda Pública (RICDP).Analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)